Enorme malestar causó la suspensión del esperado pleito entre los ex campeones mundiales, el zurdo cubano Guillermo Rigondeaux y el venezolano, radicado en Panamá, Liborio Solís, señalado el 21 de diciembre, en la Toyota Arena, de Ontario, California.

De acuerdo con varias fuentes, el pleito se vino abajo cuando Solís (30-5-1, 14 KOs) no obtuvo a tiempo el visado para ingresar a territorio estadounidense. Uno de los allegados del sudamericano afirmó que “se hicieron muchas gestiones hasta última hora, pero no se pudo lograr nada. Ahora enfilaremos nuestros esfuerzos en poder efectuar la pelea lo antes posible”.

Cancelado el duelo, aunque sigue en pie la cartelera organizada por la compañía Premier Boxing Champions y tendrá transmisión televisiva de FOX Sports, los promotores esperan poner sobre el cuadrilátero a ambos gladiadores en algún momento de enero o febrero.

El combate estelar de la velada lo disputarán el estadounidense Tony “Súpermalo” Harrison (28-2-0, 21 KOs) y su coterráneo, el gemelo Jermell “El Hombre de Hierro” Charlo (32-1-0, 16 KOs), en lo que significará la primera defensa de Harrison del título súperwelter del Consejo Mundial (CMB), que arrebató por fallo unánime al propio Charlo el último mes del año pasado.

Para “El Chacal” Rigondeaux (19-1-0, 13 KOs) el enfrentamiento versus Solís sería su debut en la división gallo, que como incentivo adicional aportaría la corona regular gallo de la Asociación Mundial (AMB). La faja quedó vacante después que el japonés Naoya “El Monstruo” Inoue (19-0-0, 16 KOs) derrotó al filipino Nonito “El Relámpago” Donaire (40-6-0, 26 KOs) en la final de la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés) y fue elevado a súpercampeón de ese organismo, cinturón que ostentaba el tagalo.

Tras ser doble monarca del orbe en las 122 libras, Rigondeaux, de 38 años, oriundo de la oriental provincia de Santiago de Cuba y radicado en Miami, bajaría por primera vez en el boxeo rentado a la categoría inmediata inferior y después de tres combates, dos en los súperpluma (130 libras) y el más reciente en los súpergallos.

En el primero de ellos, el doble monarca olímpico e igualmente con par de títulos mundiales en las filas amateurs, sucumbió en ocho asaltos (abandonó después de recibir una paliza) ante el astro ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, reconocido como el mejor libra por libra (P4P) por varias publicaciones especializadas y sitios en Internet.

Transcurridos 13 meses desde el fracaso ante Lomachenko, el gladiador caribeño anestesió en el primer episodio al mexicano Giovanni “Lloviznas” Delgado, el 13 de enero de este año, en Los Ángeles, California. Pero el pasado 23 de junio, Rigo, como lo llaman familiares y amigos, aplicó el cloroformo en el octavo episodio al azteca Julio “Pollito” Ceja, en el hotel y casino Mandalay, de Las Vegas, donde dejó a un lado su boxeo elusivo y se lió a golpes con el mexicano, quien al momento del desenlace se mantenía al frente en las tres tarjetas de los oficiales.

Al posponerse la reyerta contra Solís, Rigondeaux perdió la oportunidad de combatir por tercera vez en el año, algo que no conseguía desde 2012, cuando alcanzó la faja de la AMB al noquear en seis rounds a Rico Ramos y después la defendió con éxito ante Teon Kennedy y Roberto Marroquín, los tres estadounidenses.

En los siguientes años, Rigondeaux peleó par de veces en 2013 y la misma cantidad en 2014. En una sola ocasión en 2015 y 2016 y dos más en 2017, en tanto no tuvo acción competitiva durante 2018.

SOLIS: “SI SE PARA A PELEAR, COGERA LONA”

Eufórico se encontraba Liborio Solís por la posibilidad de cruzar guantes con Rigondeaux, con el valor añadido del título mundial que se llevaría el ganador. Y a pocas horas del enfrentamiento, Solís, de 37 años, aseguró que se encontraba bien preparado y optimista, y no dudaba que saldría con el guante en alto.

“Voy con la mente positiva y hace tiempo que presentía llegaría este momento de enfrentar a Rigondeaux, que ha estado en el segundo puesto de la clasificación y yo en el primero”, dijo Solís a un diario panameño. “Yo peleo con el mejor, el que sea y el que venga. Voy por el cuero y listo”.

El púgil asentado en la capital canalera se alzó con el título del orbe súpermosca de la Asociación Mundial (AMB) por fallo mayoritario frente al nipón Kohei Kono, el 6 de mayo de 2013, en Tokio, Japón. Dos de los oficiales le otorgaron el triunfo con puntuaciones de 114-112 y 115-111, mientras el otro repartió 113 puntos para cada uno.

Siete meses más tarde, Solís añadió a su currículo la corona vacante de la Federación Internacional (FIB), también en las 115 libras, al derrotar por decisión dividida al igualmente japonés Daiki Kameda, en la ciudad de Osaka. Dos jueces entregaron boletas favorables a Solís de 116-112 y el tercero se inclinó por Kameda 115-113.

“(A Rigondeaux) lo he visto pelear varias veces y sé que corre, aunque últimamente se está parando y si se para a intercambiar, cogerá lona”, afirmó Solís, quien entrena bajo las órdenes de Eduardo Mena y Marcos Martínez.

Solís suma cinco triunfos consecutivos, el último por KO en el primer asalto ante el colombiano Karluis Díaz, el 18 de julio pasado, en Panamá, donde el vencido sufrió el cuarto descalabro en sucesión. El revés más reciente del venezolano se lo infligió el inglés Jamie McDonnell, el 12 de noviembre de 2016, en Monte Carlo, Principado de Mónaco, donde el británico hizo la quinta exposición de la faja gallo de la AMB.

Facebook Comments