Desde que debutó en el boxeo, siendo muy jovencito en la oriental provincia de Guantánamo, el cubano Yuriorkis Gamboa Toledano fue considerado un diamante en bruto. Con el paso del tiempo y apoyado en la potencia de sus puños, así como de un innato dominio técnico, Gamboa llegó hasta la cima de la disciplina en el archipiélago caribeño.

Durante toda su carrera amateur brilló con luz propia como lo demuestra su hoja exitosa de servicios que incluye cuatro títulos nacionales, uno en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo-2003, otro en la Copa del Mundo-2006 y el más relevante en los Juegos Olímpicos de Atenas-2004, donde derrotó al francés Jerome Thomas por amplio margen (38-23) en el combate final, que le valió la medalla de oro.

Buscando mayores retos en el deporte -porque en la isla está vetado el profesionalismo-, Gamboa Toledano y sus compañeros de equipo Odlanier Solís y Yan Barthelemy, abandonaron el grupo de boxeadores cubanos que se preparaba en Colombia para la cita continental en Río de Janeiro-2007. Tras una accidentada travesía hacia el Viejo Continente, y con el respaldo de amigos y conocidos, Gamboa llegó a Alemania, donde unos meses después hizo el debut profesional, con fácil triunfo unánime en cuatro asaltos ante el armenio Alexan Manvelyan, el 27 de abril, en Hamburgo.

Después de otras cinco victorias en Europa, todas antes del límite, Gamboa hizo su exitosa primera presentación ante el público estadounidense, al que le mostró sus indiscutibles habilidades con nocaut en el primer asalto al brasileño Adailton “Precipicio” de Jesús, el 30 de octubre, en el Seminole Hard Rock y Casino, de Hollywood, Florida. Solo habían transcurridos seis meses desde su inicio en el boxeo de paga.

En lo adelante, los éxitos se repitieron. Y la coronación de sus sueños llegó dos años más tarde, con espectacular nocaut en el cuarto asalto al panameño Whyber García, el 10 de octubre de 2009, en la Meca del Boxeo, el legendario Madison Square Garden, donde se adueñó de la corona pluma (126 libras) de la Asociación Mundial (AMB).

Doce meses después, el 11 de septiembre, el caribeño se adueñó de la faja vacante de la Federación Internacional (FIB), también en las 126 libras, al doblegar unánime al mexicano Orlando “Siri” Salido, en el Palms Casino y Resort, de Las Vegas. En una guerra campal, Gamboa cayó a la lona en el octavo, en tanto Salido recibió idéntica receta par de veces en el duodécimo. Los oficiales votaron 116-109, 115-109 y 114-109.

Cuatro años más tarde, motivado por su carrera triunfal de 23 victorias, 17 por la vía del cloroformo, Gamboa cometió el error de enfrentarse al estadounidense Terence “El Cazador” Crawford, en el Century Link, de Omaha, Nebraska, de donde es oriundo el que hoy es considerado uno de los mejores libra por libra del mundo.

Solo una pelea en las 135 libras había disputado Gamboa, cuando aceptó cruzar guantes con Crawford, un pegador nato, que constantemente cambia de guardia y crea incertidumbre en el plan táctico de sus oponentes. Como antesala al memorable duelo versus “Bud” Crawford, el “Ciclón de Guantánamo” había vencido por triple boleta al colombiano Darleys Pérez, el 8 de junio de 2013, en el Bell Centre, de Montreal, Canadá, donde el cubano se alzó con el cinturón interino de la Asociación Mundial (AMB), en la categoría ligera.

Propinándole una verdadera paliza, que incluyó derribos en el 5to, 8vo y par de veces en el 9no, Crawford le hizo pagar la osadía a Gamboa. El réferi Genaro Rodríguez detuvo la masacre a los 2:53 minutos de esa ronda. Con su victoria, el norteño retuvo la corona ligera de la Organización Mundial (OMB) en las 135 libras.

Seis meses más tarde, Gamboa regresó con un triunfo por nocaut técnico en el sexto asalto frente a Joel Montes de Oca. La racha continuó al imponerse a Hylon Williams Jr. y René Alvarado, ambos por decisión unánime en 10 rounds, pero en el siguiente compromiso Gamboa se presentó en malas condiciones físicas y fue vapuleado por el mexicano Castellanos, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Dado el récord de uno y otro, Gamboa salía como amplio favorito para doblegar a Castellanos, quien sumaba 23 victorias y 12 fracasos en ese momento. Pero el cubano careció de velocidad, se vio falto de distancia, todo consecuencia de una deficiente preparación. Ya en el tercer asalto, un recto de derecha de Castellanos derribó al representante de la isla caribeña. Y nuevamente se repitió la escena en la siguiente fracción. Con poco que ofrecer y sin posibilidad de cambiar el curso de los acontecimientos, la esquina de Gamboa renunció al pleito antes de reiniciarse el séptimo asalto.

A partir de entonces, el guantanamero ha obtenido 3 victorias, la última a expensas del puertorriqueño Román, ésta bajo la tutela del profesor Pedro “Peter” Roque, quien está muy optimista con la preparación y el estado de forma que hoy día tiene su discípulo de cara al trascendental que afrontará ante el joven estadounidense Gervonta “El Tanque” Davis (22-0-0, 21 KOs), el 28 de diciembre, en Atlanta, Georgia.

DAVIS, FAVORITO… PERO CUIDADO

Trece años más joven y con dinamita en sus muñecas, el zurdo Davis, de 25 años, parte favorito en las apuestas para salir con el brazo en alto en un duelo generacional ante el ahora conocido como “El Ciclón de Guantánamo, quien según la crítica especializada tiene mínimas oportunidades de imponerse al bisoño. Pero el preparador “Peter” Díaz considera que esa subestimación se encuentra lejos de la realidad, porque su alumno tiene todavía suficiente pólvora en los puños para doblegar, incluso por la vía rápida, al astro norteamericano, protegido del retirado Floyd Mayweather Jr.

El gerente general de la compañía Mayweather Promotions, Leonard Ellerbe, está en sintonía con los que consideran a Gamboa como un adversario que puede estropear la carrera de Davis, quien hace el debut en las 135 libras, después de abandonar la faja de súpercampeón de la AMB en las 130 libras.

En declaraciones recientes a un sitio en Internet, Ellerbe confesó que le había insistido a Davis que se mantuviera concentrado y aprovechara al máximo la preparación, porque “Gamboa es un púgil de la vieja escuela, que todavía tiene grandes habilidades y aunque hay diferencia en la edad, la experiencia lo convierte en muy peligroso. No le regalaron la medalla olímpica. Se la ganó con su talento”, afirmó.

Ellerbe dijo que este ha sido un año de sorpresas en el boxeo, por lo cual le reiteró a Davis que no debe confiarse, ya que Gamboa vendrá muy bien entrenado, en busca de escalar hacia la cima de la división y convertirse en retador obligatorio del astro ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko en un futuro cercano.

Con 22 años y tres meses, Davis se convirtió en el estadounidense más joven en tener una faja mundial, al aplicar el cloroformo en el séptimo asalto, al puertorriqueño José “El Francotirador” Pedraza, el 14 de enero de 2017, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el boricua hacía la cuarta exposición del centro de las 130 libras.  Siete meses después el norteño perdió el título por incumplimiento del peso, un día antes de enfrentar al costarricense Francisco Fonseca, a quien noqueó en el octavo round, el 26 de agosto, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Sin embargo, el zurdo Davis obtuvo otro cinturón mundial, el de súper campeón de la AMB, que se encontraba en poder del argentino Jesús “El Jinete” Cuéllar, derrotado en el tercer episodio, el 21 de abril de 2018, en el Barclays Center. Como prueba de la fuerza de los puños de Davis, el sudamericano besó la lona en el segundo y par de veces en el tercero, cuando el árbitro Benjy Estevez finalizó las acciones.

¿YURIORKIS GAMBOA AHORA Y DESPUES VASIL LOMACHENKO?

“Lomachenko es definitivamente uno de los principales oponentes para mí ya sea en 130 o en 135”, afirmó Davis horas después de su ascenso a la categoría inmediata superior. “Creo que sucederá, pero tiene que ser en el momento adecuado. Estoy dispuesto a pelear contra quien sea”.

Ese “momento adecuado” pasa por una etapa de adaptación a la categoría de 135 libras, que como primer escalón aparece el enfrentamiento contra Gamboa, en lo que será una batalla entre un joven de 24 años, con potencialidades infinitas, y un veterano 12 años mayor, de innegables habilidades boxísticas y fuerte pegada, que busca reconquistar la gloria pasada.

A aquellos que dicen que Gamboa “está viejo” y Davis le mostrará el camino del retiro, el guantanamero les responde : “No se ha enfrentado a alguien con mi nivel. No me preocupan esos comentarios, porque siempre el talento, la voluntad y la experiencia se abren paso. Esperen la noche del 28 de diciembre Y ya verán como tendrán que retractarse.”.

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