Juventud, talento y carisma posee el estadounidense, de raíces hondureñas, Teófimo López. Tres virtudes que le han permitido ascender como la espuma en la división ligera. Y después de 15 combates en las filas rentadas se encuentra a las puertas de cumplir su gran sueño: convertirse en campeón mundial.

La ansiada oportunidad del invicto López (14-0-0, 11 KOs) se presentará el 14 de diciembre, cuando enfrente al ghanés Richard “RC” Commey (29-2-0, 26 KOs), quien expondrá por segunda ocasión la corona de peso ligero (135 libras), correspondiente a la Federación Internacional (FIB), en legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

En julio pasado, López se convirtió en retador obligatorio del africano, al vencer por decisión unánime al japonés Masayoshi Nakatomi, en el MGM de Oxon Hill, Maryland, en un pleito que los tres jueces vieron ganar con amplitud al descendiente de hondureños con boletas de 118-110 (2) y el otro con mayor amplitud (119-109.

Mucho antes de este combate contra el titular de la FIB, López, así como su padre y entrenador, han tenido en la mira al astro ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, reconocido por muchos expertos como el Mejor Libra por Libra (P4P) en la actualidad.

De acuerdo con algunos directivos de la compañía Top Rank, que guía la carrera promocional del virtuoso jovencito nacido en Brooklyn, su padre ha sido un factor nocivo por lanzar declaraciones incendiarias contra el propio Lomachenko, sin tener en cuenta que su retoño todavía atraviesa por el lógico proceso de crecimiento y madurez indispensables, antes de vérselas con un púgil con la trayectoria del ucraniano, doble monarca ligero del orbe (Asociación Mundial y Organización Mundial), y reconocido como Campeón Franquicia por el Consejo Mundial (CMB).

La tensa situación con López Sr. llegó a un nivel tan crítico que los ejecutivos de Top Rank, entre ellos su presidente Bob Arum, le pidieron a Teófimo que incluyera a otro técnico en la preparación, que se concretó, con la entrada al campo de entrenamiento de Joseph Gamache, quien aportará sugerencias y conceptos diferentes, a pesar de la resistencia del progenitor de López.

Doble ex campeón mundial, súperpluma y ligero, “Joey” Gamache, de 53 años, ganó el título de las 130 libras de la Asociación Mundial (AMB) en 1991. En los siguientes 12 meses añadió el ligero del mismo organismo rector. Hasta la fecha es el primer, y único, monarca del orbe del estado norteamericano de Maine. En declaraciones recientes, Gamache ha resaltado el enorme talento de López Jr., su ética de trabajo y capacidad de aprendizaje.

Aunque ha justificado la actitud de su progenitor, las innumerables críticas que ha recibido López Sr. han obligado a Teófimo a concentrarse en Commey y dejar a un lado la obsesión de retar a Lomachenko, un oponente que desde hace rato reina en las llamadas Grandes Ligas del pugilismo rentado.

“Realmente no deseo hablar o responder sobre temas relacionados con él”, interrumpió López Jr. a un grupo de reporteros cuando le preguntaron por Lomachenko. “Voy a pelear contra Richard Commey. Y ahora ese es el único tema para mí. Estoy totalmente concentrado en ese combate”.

Descartado el “tema Lomachenko”, López Jr. señaló con total convicción que no tiene dudas en que noqueará al africano y será el primer campeón mundial con sangre hondureña. “Respeto a Commey porque es el campeón, pero cuando nos encontremos sobre el cuadrilátero, verá como mis puños le apagan las luces de la instalación. Este 14 de diciembre oficialmente me convertiré en campeón ligero y el primero de mi querida Honduras”.

Sin dudas, “El Brooklyn” López exhibe sobresalientes cualidades boxísticas, que incluyen rapidez de manos y piernas, así como un elevado poder en los puños, con una mano izquierda que carga pura dinamita, como ha mostrado en varios combates.

Será un pleito entre dos púgiles que casi tienen la misma estatura y complexión física similares, aunque la mayor experiencia está del lado de Commey y la fogosidad la aportará “El Gordo” López, otro de los pseudónimos que identifica al descendiente de hondureños.

En toda su trayectoria profesional, Commey (29-2-0, 26 KOs), quien además tener puños fuertes, ha demostrado poseer un sólido mentón, área que no ha sido puesta a prueba en el caso de López, porque hasta el momento no ha enfrentado a rivales con elevada potencia en sus manos.

Consultado sobre las palabras de López Jr., Commey afirmó que “nos parece una falta de respeto, pero también nos motiva a trabajar más duro. Cuando estemos sobre el cuadrilátero, veremos quién es el mejor y se queda con la corona”.

Commey, de 32 años, suma cinco victorias consecutivas, las últimas cuatro por la vía del cloforormo. Su más reciente víctima fue el ex campeón mundial mexicano Raymundo “Sugar” Beltrán, al que anestesió en el octavo episodio, después de derribarlo cuatro veces, en Temecula, California. Con un espectacular nocaut en el segundo round, el nacido en Accra, la capital de Ghana, se adueñó del título ligero vacante, en febrero de este año, ante el ruso Isa Chaniev, en Frisco, Texas.

Antes Commey había sufrido par de fracasos consecutivos, ambos por decisión dividida, el primero ante el estadounidense Robert Easter Jr., en septiembre de 2016, en Reading, Pensilvania, y el otro tres meses más tarde versus el zurdo ruso Denis Shafikov, en Moscú, capital de Rusia.

Instalado desde hace algún tiempo en el Bronx, de la Gran Manzana, “RC” Commey afirmó que al concluir el pleito contra López la crítica del boxeo dejará de subestimarlo, como ha ocurrido hasta el presente.

“Cuando derrote a López, dudo que me pasen por alto otra vez”, dijo Commey a la revista El Ring, la llamada Biblia del Boxeo. “Entonces daré mucho de qué hablar. Mi equipo y yo somos conscientes de lo que ocurre en la división ligera, que es un verdadero tiovivo, pero hemos estado muy concentrados en el trabajo y el entrenamiento ha ido realmente bien”.

VIA LIBRE A TEOFIMO SI DERROTA A COMMEY

“Si Teófimo López vence a Richard Commey, las posibilidades de que enfrente a Lomachenko en marzo o abril son del 95 por ciento”, dijo el veterano abogado Bob Arum, presidente ejecutivo de Top Rank. “En el boxeo, puede ocurrir cualquier imprevisto. Un púgil puede salir lastimado. Pero eso es lo que estamos planeando, que esa sea la próxima pelea. Loma está a bordo”, precisó Arum, quien tiene contrato promocional con los dos peleadores.

Lomachenko, por su parte, afirmó hace unos días que está esperando por el resultado entre Commey y López para definir cuál será su próximo adversario. Reconoció que le gustaría vérselas con el estadounidense, pero al mismo tiempo dijo que “Teófimo no derrotará a Commey”.

El zurdo ucraniano ha repetido en varias ocasiones que desea la corona ligera de la FIB, ya que en su poder ha tenido las otras tres más importantes del boxeo (AMB, OMB y del CMB), aunque recientemente fue elevado Campeón Franquicia  de este último organismo, que preside el mexicano Mauricio Sulaimán.

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