Mientras el tetra campeón mundial mexicano Canelo Alvarez se encontraba en Arabia Saudita para servir de respaldo emocional a su compatriota y entonces monarca del orbe, Andy Ruíz, del lado acá del Océano Atlántico, el nombre del pelirrojo de Jalisco resonaba con fuerza por intermedio del gemelo estadounidense Jermall Charlo.

El apoyo de Alvarez a Ruíz no surtió efecto sobre el cuadrilátero, donde el inglés Anthony “AJ” Joshua (23-1-0, 21 KOs) reconquistó, por fallo unánime, los tres títulos mundiales (súper AMB, OMB y FIB) de la división pesada, que había perdido por nocaut en siete asaltos, el 1 de junio, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

En esta ocasión, Joshua hizo una mejor preparación, desplegó un boxeo más inteligente, en el cual aprovechó al máximo su mayor alcance y estatura, así como la rapidez de la piernas durante los 12 asaltos y en consecuencia se llevó el triunfo, el 7 de diciembre, en la Diriyah Arena, de Arabia Saudita.

Ese mismo día, pero horas más tarde, “El Sicario” Charlo (30-0-0, 21 KOs) aplicó el cloroformo en el séptimo round al irlandés Dennis “El Huracán” Hogan (28-3-1, 7 KOs), en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el norteño ha boxeado en cuatro ocasiones y tiene muchos seguidores.

Demostrando neta superioridad desde el campanazo inicial, Charlo, de 29 años, derribó a Hogan dos veces, una en el cuarto episodio con un gancho de zurda y la otra en el séptimo lanzando un impacto similar que dejó a su adversario en malas condiciones, como comprobó el árbitro Charlie Finch después de hacer la cuenta reglamentaria y observar que el europeo tenía la mirada perdida y movimientos erráticos con sus piernas.

“Soy el campeón de peso mediano del Consejo Mundial”, dijo Charlo todavía sobre el encordado. “Canelo es el campeón de la franquicia. Hagamos que suceda (el combate). Creo que Canelo intentará regresar a 160 libras nuevamente y espero poder captar su atención tras este nocaut a Hogan”.

Sin embargo, parece poco probable que Canelo acepte el reto, que en modo alguno es “mandatorio” (obligatorio) de acuerdo con el reglamento del CMB, después que ese organismo anunció sorpresivamente a finales de junio, que había otorgado a Canelo el ambiguo y nuevo título de Campeón Franquicia.

“El CMB toma sus propias decisiones y tiene sus propias reglas”, precisó Charlo al referirse al reconocimiento a Canelo. “Lo ha estado haciendo durante años. No tuvimos absolutamente nada que ver con que Canelo se mudara al cinturón de franquicias. Los verdaderos fanáticos del boxeo saben que no tuvimos nada que ver con eso. El título que me dieron es solo un trofeo para mí. Pero en mi legado quiero más que tener un cinturón.”

Ex campeón de la Federación Internacional (FIB), en las 154 libras, Charlo ha buscado sin descanso pelear contra los mejores de las 160 libras desde que dio al salto a la categoría mediana hace dos años, cuando derribó en el cuarto asalto al zurdo argentino Jorge Heiland, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Nueve meses más tarde en esa misma instalación, Charlo venció por la vía del sueño en solo dos episodios al estadounidense Hugo Centeno Jr. El zurdo ruso Matt Korobov y el estadounidense Brandon Adams son las otras dos víctimas desde su ascenso a las 160 libras, ambas por fallo unánime.

Antes de la designación al azteca, Charlo había efectuado par de combates en la categoría mediana, era campeón interino y aparecía como retador obligatorio del pelirrojo mexicano. Entonces con la movida a Álvarez, Charlo fue reconocido como monarca, pero sin posibilidad de enfrentar a Canelo directamente, si éste no lo decide.

Ex campeón mundial súperwelter de la Federación Internacional (FIB), Charlo hizo cinco defensas del cinturón de las 154 libras, previo a su ascenso a las 160. Ahora asegura que es el mejor púgil de peso mediano y que “enfrentará a cualquiera, porque soy un boxeador que peleo para ganarme la vida. No le tengo miedo a nadie y aunque algunos dicen que simplemente me lo dieron (el título), lo cierto es que lo gané y estaba en posición de conseguirlo”.

Charlo afirmó que si no consigue vérselas en forma inmediata con Canelo, buscará a los mejores de la división, entre ellos el invicto estadounidense Demetrius “Boo Boo” Andrade (28-0-0, 17 KOs), dueño del cetro de la Organización Mundial (OMB) y ex doble titular súper welter de esa misma organización de la Asociación Mundial (OMB).

“Cualquier día pelearé contra Demetrius Andrade”, dijo en el Barclays Center, a una pregunta de los periodistas. “Si eso es lo que necesito para llegar al siguiente nivel, pues combatiré contra los más malos y los más grandes de mi peso. No excluyo a nadie. Todos ellos (Canelo, Andrade, Golovkin) están en mi radar”.

Nacido en Richmond, Virginia, pero con residencia desde hace años en la ciudad tejana de Houston, Charlo rechazó que haya perdido deseos de ganar antes del límite, pues antes de imponerse a Hogan había obtenido dos victorias por la vía judicial.

“He oído decir que hay boxeadores que no van por el nocaut. Pero yo sí”, expresó Charlo. “Voy siempre en busca de concluir con la potencia de mis puños. Soy muy fuerte y estoy en gran forma. Me costó algún tiempo adaptarme a esta división, pero ya alcancé madurez en las 160 libras”.

Además de Charlo (CMB), Andrade (OMB) y Canelo (súper campeón de la AMB), en la categoría mediana reinan el kazajo Gennady Golovkin (40-1-1, 35 KOs), monarca de la Federación Internacional (FIB) y el japonés Ryota Murata (15-2-0, 12 KOs, propietario de la faja “regular” de la AMB.

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