Sentimientos encontrados afloran en el gemelo estadounidense Jermall Charlo cuando piensa en la corona mediana que le otorgó el Consejo Mundial (CMB) hace unos meses, cuando ostentaba el cinturón interino de la propia organización. Alegría de un lado por obtener la faja del orbe. Frustración del otro, por verse privado, en su condición de retador obligatorio, de enfrentar al entonces monarca Saúl “Canelo” Alvarez, quien fue reconocido como “Campeón Franquicia”, distinción que se entregó por primera vez.

La decisión del organismo con sede en México, que preside el azteca Mauricio Suleimán, privó al menos momentáneamente, al “Sicario” Charlo (29-0-0, 21 KOs) de cruzar guantes con el pelirrojo mexicano, quien en su más reciente pleito, el 2 de noviembre, se agenció la faja semipesada de la Organización Mundial (OMB), al anestesiar al ruso Sergey Kovalev (34-4-1, 29 KOs), en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

“El CMB toma sus propias decisiones y tiene sus propias reglas”, afirmó Charlo al referirse al reconocimiento a Canelo. “Lo ha estado haciendo durante años. No tuvimos absolutamente nada que ver con que Canelo se mudara al cinturón de franquicias. Los verdaderos fanáticos del boxeo saben que no tuvimos nada que ver con eso. El título que me dieron es solo un trofeo para mí. Pero en mi legado quiero más que tener un cinturón.”

Ex campeón de la Federación Internacional (FIB), en las 154 libras, Charlo ha buscado sin descanso pelear contra los mejores de las 160 libras desde que dio al salto a la categoría mediana hace dos años, cuando derribó en el cuarto asalto al zurdo argentino Jorge Heiland, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Nueve meses más tarde en esa misma instalación, Charlo venció por la vía del sueño en solo dos episodios al estadounidense Hugo Centeno Jr. El zurdo ruso Matt Korobov y el estadounidense Brandon Adams son las otras dos víctimas del mellizo nacido en Richmond y con residencia desde hace años en Houston,

desde su ascenso a las 160 libras, ambas por fallo unánime.

Charlo, de 29 años, chocará contra el irlandés Dennis “El Huracán” Hogan (28-2-1, 7 KOs) el próximo sábado 7 de diciembre, en el Barclays de la Gran Manzana, donde se presentará por cuarta ocasión en sus últimas cinco peleas y tiene miles de entusiastas seguidores. “Es mi segunda casa”, expresa con orgullo cuando le mencionan las veces que ha combatido allí.

El rostro de Charlo se tensa cuando los reporteros le mencionan que ni Hogan, ni los otros cuatro adversarios anteriores se encuentran en los primeros lugares de las clasificaciones de las 160 libras. “Lo he repetido miles de veces que quiero pelear contra Canelo. También contra (el kazajo Gennady) Golovkin o (el estadounidense Daniel) Jacobs, pero no depende de mí”.

Charlo explicó que su objetivo inmediato es estar activo y efectuar al menos tres peleas en 2020. Y que esos enfrentamientos sean contra los púgiles que se encuentran en la élite, aunque, precisó, que no depende de su voluntad y deseos. “Algunos dicen ´Charlo no está peleando contra nadie reconocido´. Pero no soy el que escoge las peleas. Tengo el control promocional, pero no tengo el control de los oponentes si ellos no dan el paso al frente y aceptan enfrentarme”.

Al referirse a su próximo combate, Charlo dijo que Hogan no está a su nivel y que irá al Barclays con la intención de noquearlo para borrar las dudas sobre su pegada, debido a que en los dos pleitos anteriores ganó por fallo unánime ante Adams y Korobov.

“Aunque se mencionan a otros, soy el mejor de las 160 libras y contra Hogan voy a demostrarlo”, puntualizó Charlo. “Estoy listo para volver a lo mío, que es noquear. Esta es una gran pelea para mí, porque coincide que es la número 30 de mi carrera profesional y la edad que voy a cumplir el próximo 19 de mayo”.

Charlo, quien hará la segunda defensa del cinturón oro y negro, reconoció que aunque Hogan (28-2-1, 7 KOs) perdió en una polémica decisión mayoritaria frente al invicto joven mexicano Jaime Munguía (34-0-0, 27 KOs) es un peleador fuerte, que merecía esta oportunidad de luchar por la corona.

“No me preocupa la confianza que pueda tener Hogan”, insistió Charlo. “Voy a llegar bien preparado. Y al ciento por ciento de mi velocidad y habilidades, por lo que espero ganar por la vía rápida. Le será muy difícil llegar hasta el límite de los 12 asaltos”.

En un combate que muchos le vieron ganar, Hogan salió derrotado ante el prometedor Munguía, cuando dos jueces otorgaron boletas de 116-112 y 115-113, el otro dio empate a 114, el 13 de abril, en Monterrey, México, donde ante un delirante público, el local hizo la cuarta exposición del cetro de la Organización Mundial (OMB), en las 154 libras.

Oriundo de Irlanda y radicado en Australia, Hogan, de 34 años, intentó que le concedieran la revancha en forma inmediata, pero al no conseguirla, decidió ascender a las 160 libras, donde hará el debut ante Charlo.

“Hogan ha dicho que tengo débil la barbilla”, acotó Charlo. “Pues tendrá la oportunidad de demostrarlo el 7 de diciembre, cuando comprobará la resistencia de mi mentón y también mis habilidades, mi poder y mi velocidad. Entonces sabrá quién es realmente Jermall Charlo”.

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