Solo habían transcurridos pocas horas del triunfo unánime del japonés Naoya “El Monstruo” Inoue sobre el filipino-estadounidense Nonito “El Relámpago” Donaire, el 7 de noviembre, en la final de la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés), disputada en Saitama, Japón, cuando le preguntaron al cubano Guillermo “El Chacal” Rigondeaux si le gustaría cruzar guantes con el fenómeno nipón.

Sonriente y con la velocidad de un meteoro que surca el espacio, Rigondeaux respondió: “Pelear con Inoue, ¿por qué no? Para eso estoy en las 118 libras”. Al margen de las palabras del zurdo cubano, existe un grupo de factores que podrían obstaculizar ese combate en un futuro cercano, e incluso que no se efectúe nunca, aunque en el boxeo no existen los imposibles.

Con 39 años, cumplidos el pasado 30 de septiembre, Rigondeaux firmó contrato para pelear contra el ex campeón mundial venezolano Liborio Solís (30-5-1, 14 KOs), quienes chocarán el 21 de diciembre, en la Toyota Arena, de Ontario, California, en busca de la faja vacante de la Asociación Mundial (AMB), en la categoría gallo.

Solís, dos años menor que el nacido en Santiago de Cuba y radicado en Estados Unidos, ocupa el primer lugar de la clasificación de la AMB, en tanto Rigondeaux aparece en la segunda posición y de ahí que recibieron la oportunidad de luchar por el título que Inoue (19-0-0, 16 KOs) dejó disponible, al obtener el de súper campeón que ostentaba Donaire (40-6-0, 26 KOs).

Sobre el pleito, Solís consideró que partirá con cierta ventaja porque “Rigondeaux tiene mucho tiempo sin hacer el peso gallo y eso significa una ventaja para mí, que no pienso desaprovechar”.

RIGONDEAUX RECHAZO PARTICIPAR EN LA SUPER SERIE

“El Chacal” Rigondeaux fue uno de los púgiles que recibió invitación para participar en la Súper Serie Mundial. Pero en esa ocasión el propio boxeador señaló que no competiría en el certamen por recomendaciones médicas que le indicaron no bajar de peso debido a su edad. Sin embargo, unas semanas antes, Alex Bornote, manager de Rigondeaux había declarado que “él (Rigo) es realmente un peso natural de 118 libras, pero en este mercado y ante la ausencia de rivales en los súpergallos, está considerando combatir en las 126 libras”.

Otra fuente cercana al cubano señaló entonces a Jorge Ebro, de El Nuevo Herald, de Miami, que “la gente de la Súper Serie estaba ilusionada con tener entre los contendientes a Rigondeaux, sobre todo por la posible revancha frente a Donaire (a quien derrotó unánime en 2013 en Nueva York). Igualmente, para Rigondeaux se convertía en un incentivo para obtener una buena suma (Inoue ganó más de un millón de dólares), el trofeo Mohammed Alí, así como reconquistar algún cinturón del orbe, tras aquel descalabro previo ante el ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko en las 130 libras.

El entrevistado por Ebro, que prefirió el anonimato, señaló que difícilmente al zurdo caribeño se le presentaría en el futuro una oportunidad como esa, aunque precisó que nadie conoce mejor su cuerpo que Rigondeaux y de ahí que debía respetarse la decisión de no participar en el evento.

De ahí que ahora llame poderosamente la atención que Rigondeaux baje a las 118 libras, después de disputar toda su carrera profesional en los súpergallos (122), con algunas excepciones como el disparatado choque ante Lomachenko en 130 libras y otra más en la misma categoría ante el mexicano Giovanni “Lloviznas” Delgado, al que anestesió en el primer episodio, el pasado 13 de enero, un año después del fracaso ante el astro ucraniano. Antes de pelear con Rigo, el azteca sumaba cuatro reveses consecutivos.

En su más reciente ascenso al cuadrilátero, de nuevo en los súpergallos, Rigondeaux noqueó al azteca Julio “Pollito” Ceja, el 23 de junio, en el hotel y casino Mandalay Bay, de Las Vegas, entonces bajo la experta pupila del técnico estadounidense Ronnie Shields, artífice de los triunfos del también cubano Erislandy “El Sueño Americano” Lara, ex titular del orbe en las 154 libras.

RIGONDEAUX VS INOUE: ¿FICCION O REALIDAD?

Aunque Rigondeaux regresa a los gallos y tiene ante sí la posibilidad de conquistar la corona  vacante de la Asociación Mundial (AMB), la reyerta ante Inoue se torna difícil de concretar. El zurdo del archipiélago caribeño tiene contrato con Premier Boxing Champions (PBC), mientras Inoue pertenece promocionalmente a Top Rank, lo que puede dificultar el acuerdo.

Existen grandes dudas en cuanto a que el avezado magnate Bob Arum, máxima figura de Top Rank, expondría a Inoue frente a Rigondeaux, al que ha criticado por considerarlo que exhibe un boxeo aburrido, incluso cuando estaba bajo la sombra de su promotora. Además, Arum conoce que el pequeño gladiador cubano es un excelente peleador de riposta, todavía con una pegada descomunal y que Inoue sufrió mucho con los ataques al cuerpo de Donaire.

Otra barrera es la lesión orbital en el ojo derecho, que sufrió el nipón por los golpes recibidos en el combate frente a Donaire, que exigen una cirugía obligatoria y un largo período de recuperación antes de regresar al cuadrilátero. Aunque no se sabe a ciencia cuanto tiempo estará Inoue alejado de la competencia, la edad de Rigondeaux (cumplirá 40 años en 2020) es otro lastre para el duelo.

Asimismo,  Inoue en sus primeras declaraciones después de doblegar a Donaire, expresó que desearía unificar su corona de la AMB con la que posee el zurdo francés Nordine Ouabaali (17-0-0, 12 KOs), monarca del Consejo Mundial (CMB). Como incentivo extra, el asiático señaló que la reyerta tendría carácter de venganza, pues Oubaali, de 33 años, derrotó unánime a su hermano Takuma Inoue, en la misma velada que él se impuso a Donaire.

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