Al igual que la encendidas palabras previas que se lanzaron ambos, el pleito entre el escocés Josh Taylor y el estadounidense Regis Prograis resultó frenético, lleno de dramatismo, de violentos intercambios, en una guerra incesante de la que el europeo emergió como ganador mayoritario, el 26 de octubre, en la Arena 02, de Londres, Inglaterra.

Con el triunfo, “El Tornado del Tartán” Taylor (16-0-0, 12 KOs) unificó su corona de la Federación Internacional (FIB), con la de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) y de Diamante del Consejo Mundial (CMB), que poseía “Rougarou” Prograis (24-1-0, 20 KOs), todas correspondientes a la división súperligera (140 libras). Además, Taylor conquistó el trofeo Mohamed Alí y un jugoso cheque que otorga el certamen.

Ambos zurdos e invictos, pero con estilos diferentes, “El Tornado del Tartán” Taylor (25-0-0, 20 KOs) se llevó boletas favorables del italiano Mateo Montella (117-112) y del mexicano Alfredo Polanco (115-113), en tanto el canadiense Benoit Russell (114-114) premió la cerrada batalla con un empate.

A lo largo de los 12 asaltos, hubo momentos de ventaja para uno y otro. Taylor, con mayor alcance y estatura, hizo lo posible por pelear de riposta, utilizando frecuentemente el jab de derecha, con el objetivo de neutralizar las arremetidas de Prograis, de mayor pegada, quien buscó mantenerse en la corta distancia, donde podía desembarcar sus poderosos puños.

Después de un corto período de estudio en el asalto inicial, Taylor lanzó algunas combinaciones en el minuto de cierre, que le reportó ligera ventaja. Para las siguientes tres fracciones, Prograis estuvo más efectivo, desplegando combinaciones de sus dos puños al cuerpo del escocés.   

En el quinto, tras un ataque inicial de Prograis a la anatomía de Taylor, ambos intercambiaron golpes incluso hasta después que sonara la campana. Como dos caballeros, ambos se reciprocaron las disculpas al comenzar el siguiente round. Pero de inmediato se liaron nuevamente a golpes, en los que sobresalió entonces la rapidez de Taylor, mientras Prograis intentó acabar la partida con violentos golpes de poder.

La nariz de Prograis se tiñó de rojo en el séptimo y aunque le causó ciertas molestias, mantuvo la frecuencia de sus golpes, aunque en menor medida que Taylor. En el duodécimo, Prograis llevó la mejor parte, sin que mermaran los intercambios. Y así con el público enardecido por el buen espectáculo que ambos brindaron, finalizó el duelo.

“Fue una pelea cerrada, pero el mejor hombre ganó esta noche, así que es genial”, dijo Prograis con humildad y sin poner en duda la decisión de los jueces como sucede con mucha frecuencia. “No pondré ninguna excusa. Definitivamente disfruté la pelea. Esperemos que me ofrezca la revancha”.

En los dos primeros combates de esta Súper Serie, Prograis había vencido convincentemente y por fallo unánime al inglés Terry “Turbo” Flanagan, el 27 de octubre, en la Lakefront Arena, de New Orleans, donde el británico besó la lona en el octavo asalto. Después, el 27 de abril, en Las Vegas, anestesió en el sexto episodio al belarús Kiril Relikh, al que arrebató la faja “regular” de la Asociación Mundial (AMB), en tanto retuvo la suya diamante del CMB.

Taylor (15-0-0, 12 KOs), por su parte, llegó al decisivo enfrentamiento con par de triunfos en las rondas previas, el primero por nocaut en el séptimo asalto ante el estadounidense Ryan “Blue Chip” Martin, el 3 de noviembre del pasado año, y el siguiente por decisión unánime ante el belarús Iván “La Bestia” Baranchyk, el 18 de mayo, ambos choques en Glasgow, Escocia.

“Creo que vieron lo mejor de Josh Taylor esta noche”, expresó el escocés al concluir el combate. “¿Pelea fácil? No, para nada. Dimos tremenda pelea. Y Regis Prograis merece todo el respeto. Pero el mejor hombre ganó. Y sabía que iba a ganar. De los dos, soy el más grande, el más fuerte y el de mejor boxeo”.

Y Taylor, de 28 años, no desaprovechó la oportunidad para lanzar un reto al también invicto estadounidense José Carlos Ramírez (25-0-0, 17 KOs), dueño de los cinturones del Consejo Mundial (CMB) y de la Organización Mundial (OMB), en las 140 libras.

“Vamos, Ramírez. ¿Dónde estas? Hagámoslo “, dijo Taylor, con una sonrisa en el rostro, todavía sobre el cuadrilátero de la 02 Arena.

Pero Ramírez, de 27 años y nacido en Avenal, California, se recupera de una cirugía en su mano izquierda, consecuencia de una lesión durante la victoria por nocaut técnico en el sexto asalto ante el estadounidense Maurice “Mighty Mo” Hooker, el 27 de julio, en Arlington, Texas. Y una vez se recupere, tiene señalada una defensa obligatoria por parte del CMB frente al ucraniano Viktor Postol (31-2-0, 12 KOs).

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