El ucraniano Oleksandr Usyk, múltiple ex campeón crucero, cumplió con los pronósticos en su dilatado debut en la división pesada, al derrotar por abandono en siete asaltos al estadounidense Chazz Witherspoon, el 12 de octubre, ante más de nueve mil fanáticos en la Wintrust Arena, de Chicago, Illinois.

En realidad, el pleito careció de emociones, pues “El Gato” Usyk (17-0-0, 13 KOs) resultó ampliamente superior a “El Caballero” Witherspoon (38-4-0, 29 KOs), quien había aceptado el reto cinco días antes, después que el surinamés Tyrone Spong dio positivo a clomifeno, un medicamento prohibido en el boxeo, que se utiliza por la mujeres que no ovulan para obtener fertilidad, pero que igualmente incrementa los niveles de testosterona en los hombres.

Como muestran las estadísticas de la empresa CompuBox, el dominio de Usyk, dueño de los cuatro cinturones más importantes en la categoría de hasta 200 libras, fue abrumador, lo que desembocó en que la esquina de Witherspoon le expresara al árbitro Héctor Afu, que su pupilo no saldría a combatir al octavo episodio.

En total de golpes, Usyk llegó en 139 ocasiones a la anatomía de Witherspoon, por solo 21 de éste. El desglose de los jabs muestra también que el zurdo ucraniano mayoreó a su adversario: 53 por 5, en tanto los impactos de poder reflejan el poco daño que infligió el norteño, pues pegó 16 y recibió 86.

Hubo un comienzo bastante lento en los dos primeros asaltos, lo cual no es característico en los combates de Usyk, quien lanza muchos golpes desde el campanazo inicial. Quizás estaba esperando por alguna sorpresa -que no ocurrió- de Witherspoon, que se presentó a la báscula con 243 libras, el mayor tonelaje personal en su carrera, mientras Usyk marcó 215.

Usyk señaló que su escaso volumen de golpes se debió a que no conocía las características de Witherspoon, tras el cambio de oponentes, primero establecido frente al experimentado camerunés Luis Takam, señalado el 25 de mayo, en el MGM National Harbor, en Maryland, que fue cancelado dos semanas antes del combate por una lesión de Usyk en el bíceps de su brazo derecho durante una sesión de entrenamiento.

Se  reprogramó para este 12 de octubre, también con el respaldo de transmisión televisiva bajo la plataforma digital DAZN, pero entonces sorpresivamente Takam firmó contrato promocional con Joe DeGuardia, de la empresa Star Boxing y entre ambos decidieron elegir otro camino en lugar de enfrentarlo al reconocido Usyk, quien guió los pasos hacia el estadounidense Spong y ahora en dirección a Witherspoon.

A partir del tercer episodio, Usyk incrementó el ritmo de golpeo, utilizando el jab de su mano derecha, combinado con el recto de zurda. En la siguiente fracción, ya más confiado por la escasa actividad en los puños del estadounidense, Usyk intensificó el ataque y Witherspoon puso sus pies en reversa, para evitar el ataque del también monarca olímpico en Londres-2012. Ya en ese momento, literalmente había un solo peleador sobre el cuadrilátero, pues el norteño casi dejó de soltar sus guantes.

En el sexto, Usyk conectó una fuerte izquierda y a continuación soltó un gancho de derecha, en tanto Witherspoon intentaba capear el temporal de la única forma que podía: manteniendo sus dos brazos protegiendo la barbilla. Así continuaron esos tres minutos y en el séptimo, Usyk fue por todo para acabar el duelo. Ante el demoledor ataque del ucraniano, el público se puso de pie convencido que el fin estaba muy cerca. Finalizada la agonía de esos tres minutos, y ya con Witherspoon en la esquina, su entrenador principal Tommy Brooks, le dijo al tercer hombre sobre el ring, que su discípulo no continuaba en la refriega.

El fracaso del casi desconocido Witherspoon, primo segundo del ex campeón mundial de peso pesado Tim (del mismo apellido) interrumpe una racha de ocho victorias, siete por nocaut y una decisión unánime, desde que sucumbió en el tercer asalto frente al también norteño y ya retirado Seth “Mayhem” Mitchell, en abril de 2012, en Atlantic City, Nueva Jersey, donde disputaron el cetro vacante NABO (Organización de Boxeo de Norteamérica, en inglés).

Colocado en la cima de la clasificación de los súper pesados por la Organización Mundial (OMB), Usyk es el retador obligatorio del ganador entre el titular unificado Andy Ruiz Jr. y el ex campeón Anthony Joshua, quienes disputarán la revancha el 7 de diciembre, en Diriyah, Arabia Saudita. En el combate anterior, “El Destructor” Ruíz aplicó inesperadamente el cloroformo en el séptimo round a “AJ” Joshua, el 1 de junio, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde arrebató a su adversario los cinturones de la Asociación Mundial (AMB), la Federación Internacional (FIB) y el de la OMB.

La otra faja pertenece al estadounidense Deontay “El Bombardero de Bronce” Wilder (41-0-1, 40 KOs), quien aceptó la revancha versus el zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz (31-1-0, 26 KOs), pactada el 23 de noviembre, en sala Garden, del lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas. En el anterior compromiso, Wilder noqueó a Ortíz en el décimo asalto, el 3 de marzo del pasado año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Al responder sobre sus planes futuros y la posibilidad de que enfrente a alguno de los monarcas de la división de los mastodontes, Usyk afirmó: “Estoy listo, listo para cualquiera de ellos. Si (los directivos de la OMB) me dan la oportunidad, por supuesto estoy listo para tomar ese reto. Mi objetivo es convertirme también en campeón mundial de la máxima división”.

Señalado el Boxeador del Año 2018 por varias publicaciones especializadas e igualmente incluido entre los mejores libra por libra del mundo, “El Gato” Usyk, de 32 años incorporó a su vitrina personal la faja de la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés), tras doblegar unánime en la final al ruso Murat “Iron” Gassiev, el 21 de julio, en el Estadio Olímpico, de Moscú, donde unificó sus coronas del CMB y la OMB, con las de la FIB y la AMB, que poseía Gassiev.

Y en un cierre épico de la división de hasta 200 libras, el zurdo Usyk aplicó el cloroformo en el octavo asalto al inglés Tony “El Bombardero” Bellew, el 10 de noviembre, cuando silenció a la entusiasta fanaticada inglesa, que asistió a respaldar a su ídolo en la Manchester Arena, de Lancashire. Antes del fracaso, Bellew tenía 10 victorias en línea.

Facebook Comments