Con cierta razón, el estadounidense Deontay “El Bombardero de Bronce” Wilder proclama a los cuatro vientos que es el rey de la división pesada. Sus nueve defensas exitosas (una concluyó en empate) de la faja del Consejo Mundial (CMB), han permitido al boxeo norteamericano resplandecer nuevamente en la división de los mastodontes, después de una sequía de nueve años, tras aquel lejano triunfo de Shannon Briggs, quien conquistó el título de la Organización Mundial (OMB) en 2006.

Pero “El Cañón” Briggs (60-6-1, 53 KOs) casi no disfrutó del cinturón de los súperpesados, pues siete meses más tarde de vencer por nocaut al belarús Siarhei “El Lobo Blanco” Liakhovic, en Phoenix, lo cedió por unanimidad al zurdo ruso Sultan Ibragimov, el 2 de junio del siguiente año, en Atlantic City, Nueva Jersey.

La espectacular trayectoria de Wilder (41-0-1, 40 KOs), en la que solo un púgil, el inglés Tyson Fury, ha podido soportar la potencia de su demoledora mano derecha, lo hacen desbordarse en elogios personales, al punto que considera ya forma parte del prestigioso Salón de la Fama del Boxeo Internacional, cuya sede radica en la localidad de Canastota, en Nueva York.

“Aunque nunca recibo crédito por lo que hago, soy el campeón y el hombre más malo del planeta”, dijo Wilder ante varios medios, tras informarse que su combate revancha contra el zurdo cubano Luis Ortíz se efectuará el 23 de noviembre, en la sala Garden, del lujoso hotel y casino Grand Garden, de Las Vegas. “Ahora mismo después de todo lo que he hecho, soy un miembro del Salón de la Fama. Nadie ha hecho algo igual que yo. Soy el púgil más fuerte de mi deporte. Y estoy bendecido con el don del poder”.

Wilder, ahora con 33 años, derrotó a Ortíz (31-1-0, 26 KOs) por nocaut técnico en el décimo asalto, el 3 de marzo del pasado año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el caribeño estuvo a punto de llevarse el triunfo en el séptimo episodio, cuando puso en malas condiciones al norteño, pero llegó la campana salvadora. La historia hoy sería distinta si Ortíz en el siguiente round se hubiera lanzado a fondo, pero careció del llamado instinto asesino, lo que propició que Wilder se recuperara y se llevara la victoria, gracias a su destructivo poder.

Hoy, cuando han transcurridos 19 meses de aquel pleito, Wilder asegura que Ortíz “nunca me lastimó. Estaba muy emocionado, pero no estaba herido. Mi voz  interior me dijo ´lo tienes, sigue adelante´. Y las personas no entienden que hay una gran diferencia entre ser estremecidos (por un golpe) o estar en mal estado y a punto de ser noqueado. En aquel séptimo round me puse a ´farolear´ y hay quienes interpretaron que Ortíz tuvo la pelea en sus manos”.

Sobre el próximo duelo, Wilder dijo que “ahora será mucho más fácil para mí, porque esta vez aplicaré todas las cosas buenas que hice en la anterior pelea. Especialmente, utilizar mi inteligencia y no descuidarme para que no pueda atraparme con sus golpes nuevamente”.

No obstante, esta nueva oportunidad que Wilder ha ofrecido al oriundo de la provincia de Camagüey y radicado en Miami, lo ha colocado en el vórtice del huracán, pues una buena parte de los expertos considera que el enfrentamiento no tiene un gran interés, ya que lo venció anteriormente y por otra parte, el cubano cumplirá 41 años en marzo próximo. Las críticas se acentúan porque el combate se transmitirá por el sistema de pague-por-ver (PPV) por la cadena FOX.

“Para mí es un honor pelear nuevamente contra él, especialmente cuando estos muchachos que se encuentran entre los mejores de la división afirman que está viejo, pero ninguno aceptar subir al ring y pelear contra él”, expresó el favorito Wilder, quien cumplirá 34 años el 22 de octubre, durante una rueda de prensa en el Staples Center, de Los Ángeles. “Nunca le dan la oportunidad porque saben que es un tipo muy peligroso”.

ORTIZ: “O TE MATO O ME MATAS”
La euforia envuelve a “King Kong” Ortíz desde que se oficializó la revancha contra Wilder. Y sonriente le envió un mensaje al monarca: “Entrena fuerte, porque esta pelea será peor que la primera. Te lo dije una vez y lo repito ahora: la pelea no llegará al duodécimo asalto. O te mato o me matas. Va a ser una de las dos, porque sigo entrenando con el deseo de ser campeón del mundo. Esa es mi meta y no ha cambiado en lo absoluto”.

Con posterioridad al revés ante Wilder, Ortíz suma tres victorias, la más reciente frente el rumano-alemán Christian Hammer (antes Cristian Ciocan), el 2 de marzo, en el Barclays Center, donde el cubano dominó las acciones todo el tiempo. Dos de los jueces otorgaron boletas de 99-91 y el otro concedió los 10 asaltos a Ortíz (100-90). Las dos anteriores por nocaut en el segundo asalto frente al rumano Razvan Cojanu, en julio de 2018 e igualmente por la vía del cloroformo en el 10mo ante el estadounidense Travis Kauffman, en diciembre pasado, en el Staples Center, de los Angeles, California, donde el norteño fue a la lona en el 6to y el 8vo, antes de ser derribado definitivamente en el 10mo.

De acuerdo con fuentes cercanas al peleador del archipiélago caribeño, Ortíz partió hacia una zona montañosa de La Ciudad del Pecado, donde efectuará la parte final de su campamento, de cara a la trascendental reyerta contra Wilder. El objetivo: incrementar los niveles de oxígeno y en consecuencia la capacidad de resistencia ante los embates del norteño, quien carece de habilidades, pero es más joven y posee un puño derecho que es capaz de derribar a un miura.

BOB ARUM INTENTO IMPEDIR EL WILDER-ORTIZ II
En un afán por impedir el Wilder-Ortíz, el casi nonagenario promotor Bob Arum, máximo directivo de la empresa Top Rank, trató de convencer a Al Haymon, jefe de la compañía Premier Boxing Champions (PBC), para que sacara a Ortíz de esa fórmula y efectuaran el duelo directo entre el norteño y el inglés Tyson “El Rey Gitano” Fury, quienes concluyeron en empate el pleito del 1 de diciembre del pasado año.

“Es muy peligrosa (la pelea de Wilder con Ortíz), dijo Arum telefónicamente desde Las Vegas al sitio Boxingscene.com. “Es estúpida, pero Al (Haymon) no tenía más remedio. Tenía que hacerlo. Conversamos de salir de esa pelea y hacer aquí (en la Ciudad del Pecado) el Wilder-Fury. Y Al no pudo salirse de esa pelea, porque a Ortíz le habían ofrecido la pelea contra (Anthony) Joshua y por eso le prometió (al cubano) su revancha contra Wilder”.

Según reportes de prensa, a Ortiz (31-1-0, 26 KOs) se le habrían ofrecido entre $5 y $7 millones para medirse contra Anthony Joshua antes de que el estadounidense descendiente de mexicanos Andy “El Destructor” Ruiz, otro cliente de Haymon, ocupara el puesto de rival del campeón británico y produjera una de las grandes sorpresas en la historia del boxeo, al noquear el 1 de junio, en el Madison Square Garden,  al súper favorito “AJ” Joshua (22-1-0, 21 KOs), entonces invicto y dueño de las fajas de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), de la Organización Mundial (OMB) y de la Federación Internacional (FIB) en la máxima categoría.

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