Se dilata la revancha entre Tyson Fury y Deontay Wilder -Después del emotivo duelo que sostuvieron el retador inglés Tyson Fury y el estadounidense Deontay Wilder, monarca de la división pesada del Consejo Mundial (CMB) -que finalizó en empate en diciembre del pasado año-, el mundillo del boxeo ha estado esperando con ansiedad la revancha entre ambos mastodontes, pero nueve meses más tarde continúa la incertidumbre, aunque allegados a los púgiles aseguran tendrá lugar en algún momento de 2020.

Hasta el presente, los caminos de “El Rey Gitano” Fury (28-0-1, 20 KOs) y de “El Bombardero de Bronce” Wilder (41-0-1, 40 KOs) corren en forma paralela, ya que el británico chocará contra el zurdo sueco Otto Walin (20-0-0, 13 KOs), el 14 de septiembre, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, en tanto varias fuentes revelaron que están muy avanzadas las negociaciones para que el gigante norteño cruce guantes ante el zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz, el 23 de noviembre, con posible sede en uno de los lujosos casinos de Las Vegas (el MGM Grand Garden o el Mandalay Bay, entre los más probables, pues se encuentran disponibles.

Para acrecentar el temor de que el pleito se dilatará aún más, Fury dijo hace pocas horas a un diario de su país que ya tiene proyectada su agenda futura, en la que aparece el regreso al cuadrilátero en diciembre, tras su enfrentamiento versus Walin, al que está convencido derrotará por la vía del cloroformo en los primeros asaltos.

“Después de vencer por nocaut a Wallin, mirando hacia el futuro en mi bola de cristal, voy a pelear de nuevo en diciembre”, dijo Fury a BT Sport . “Sin embargo, quiero contraatacar en Inglaterra, en diciembre. Realmente no me molesta en qué lugar yo esté, mientras sea en el Reino Unido, y mientras pueda combatir en diciembre. De esa forma estaré feliz”.

Hace tres meses, en un rápido desenlace, Fury anestesió en el segundo asalto al alemán Tom Schwarz, ante una concurrencia superior a los nueve mil espectadores, en la sala Garden, del MGM Grand, donde el germano mostró pobres atributos boxísticos y se cumplieron al dedillo los pronósticos. Con cuatro pulgadas de ventaja en estatura (6´9 por 6´5) y dominante desde el inicio, Fury evidenció neta superioridad sobre Schwarz (24-1-0, 16 KOs), quien sumaba seis triunfos por la vía del cloroformo, pero frente a rivales de escaso nivel técnico. El combate finalizó a escasos seis segundos de expirar la segunda fracción.

En esos casi seis minutos de pelea y de acuerdo con estadísticas de CompuBox, Fury conectó 45 golpes, de ellos 33 de poder y 12 jabs, en tanto Schwarz solo dio ¡6!, cinco de poder y un jab, lo que evidencia la superioridad del británico, quien aseguró entonces estaría de vuelta en septiembre u octubre y después lo haría en la revancha ante Wilder el próximo año, si éste doblega al zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz como se ha anunciado.

“La clave que traje esta noche era disfrutar de mí mismo”, dijo Fury en el ring. “Utilicé el jab y me moví constantemente. Cuando cambié a guardia zurda lo atrapé con un recto de esa mano. Fue un buen golpe. Ahora no estuve tres años fuera del ring. Esta vez regresé cinco meses después. Ya estoy de vuelta y listo para Wilder”.

Como espaldarazo al Fury-Walin, el Consejo Mundial (CMB) decidió otorgarle al ganador el “Cinturón Maya”, reconocimiento creado para peleas de alto perfil, y que según el organismo deportivo es “una obra maestra única que representa simbólicamente los dieciocho siglos de la cultura maya”. Ese galardón anteriormente se entregó el 4 de mayo, al mexicano Saúl “Canelo” Alvarez, cuando derrotó al estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, en duelo de unificación de los títulos medianos de la Asociación Mundial (AMB) y el Consejo Mundial (CMB), en poder del pelirrojo azteca, junto al de la Federación Internacional (FIB), que ostentaba el norteño.

“Muchas gracias a @wbcboxing por seleccionarme para luchar por su prestigioso cinturón maya, un gran honor para mí, casi me siento mexicano”, afirmó Fury al conocer del premio, que “no es un campeonato, sino un simple trofeo al ganador de la pelea”.

Igualmente en esa jornada del 14 de septiembre, el CMB premiará con otro cinturón maya, al que salga victorioso entre el invicto campeón súperwelter Jaime Munguía y el retador africano Patrick Allotey (40-3-0, 30 KOs), pelea programada en la ciudad de Carson, estado de California. Para Munguía, de solo 22 años, será la quinta defensa de la faja de la Organización Mundial (OMB), que ostenta desde mayo del pasado año.

WILDER: “FURY NO DESEA ENFRENTARME NUEVAMENTE”
Un mar de declaraciones en las redes sociales, incluidas ofensas de todo tipo, han publicado Deontay Wilder y Tyson Fury, después aquel empate en diciembre de 2018, en Los Ángeles, California, donde el inglés fue a la lona en el noveno y el duodécimo episodios, pero los jueces no dieron un ganador, al otorgar boletas de 115-112 para el estadounidense, otra de 114-112 favorable al británico, mientras el tercer oficial repartió 113 puntos a cada contendiente.

Casi de inmediato de concluir el pleito entre Fury y Wilder comenzaron las negociaciones para el segundo enfrentamiento. El CMB dio vía libre al duelo, permitiendo entonces que Wilder se saltara el compromiso obligatorio ante Dominic Breazeale. Pero con posterioridad, el “Rey Gitano”, oriundo de la ciudad de Manchester, firmó el jugoso acuerdo de cinco peleas y $ 80 millones con la cadena deportiva ESPN, lo que desató la furia del monarca estadounidense.

“Eres un maldito cobarde y solo hablaste de una segunda pelea porque no me ibas a enfrentar”, escribió entonces Wilder en Twitter al responder a otro anterior del inglés en el que expresaba no existían excusas para la revancha. “No te culpo, probablemente yo también lo haría si hubiera visto mi cerebro regado por toda la lona”.

Postergado el esperado pleito, Wilder se enfrentó a su coterráneo “El Problema” Breazeale (20-2-0, 18 KOs) al que le propinó fulminante nocaut antes de que concluyera el primer minuto de pelea, el 18 de mayo, en el Barclays Center, de Brooklyn, de la Gran Manzana.

“En mi opinión, siento que Fury no desea pelear contra mí nuevamente”, dijo Wilder a varios medios. “Me gustaría que se hiciera a un lado, lo que creo que hará de todos modos para dar la oportunidad de una unificación con el que se imponga entre Andy Ruíz y Anthony Joshua. En realidad Fury no es un rey y yo reviví su carrera. De cualquier forma, él debe hacerse a un lado y después combatiremos cuando yo posea todos los títulos”.

Pero el promotor Bob Arum, de la compañía Top Rank, rechazó tajantemente las palabras del gigante norteamericano: “!Olvídalo!”, expresó Arum sobre los comentarios de Wilder. “La pelea está firmada y va a suceder. No se le puede dar crédito a Wilder, porque solo quiere que su nombre aparezca en los medios. Tenemos incluso acordado el 22 de febrero”.

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