José “Mantequilla” Nápoles inició el viaje hacia la eternidad -El astro del boxeo mundial José Angel “Mantequilla” Nápoles inició el sábado el viaje hacia la eternidad en el panteón Dolores de la capital mexicana, donde fue sepultado. Considerado uno de los mejores púgiles de la división welter de la historia, un día antes, el 16 de agosto, se apagó la llama que mantenía con vida a Nápoles, nacido el 13 de abril de 1940, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba y radicado en México por más de cinco décadas, después que en Cuba se eliminó el deporte profesional en 1961.

Su desgastado corazón dejó de latir a los 79 años, producto de un infarto del miocardio, pero también padecía de diabetes y de Alzheimer, aunque igualmente sufría otras afecciones como la depresión e incluso allegados afirmaban que era víctima de la desnutrición, aunque recibía alguna ayuda que le permitía resolver necesidades perentorias, lejos de aquellos años en los que exhibió carros y mansiones lujosas, así como bellas mujeres. Lamentablemente, con el pasar del tiempo lo dilapidó todo y el dinero y la fama cayeron en un barranco, que consumió hasta el último centavo.

“Mantequilla Nápoles es ya campeón para la eternidad”, escribió en su cuenta de Twitter, el presidente del Consejo Mundial (CMB), Mauricio Sulaimán” al informar en un sentido mensaje, sobre el fallecimiento del púgil. “Se nos fue el gran campeón, pero lo hizo de manera digna y con el amor de sus hijos, quienes cuidaron de él. Descanse en Paz mi gran ídolo, compadre de mi papá, mexicano de corazón, aunque cubano de nacimiento. ¡Adiós Mi Campeón!”, precisó Sulaimán Jr. quien a través de los años mantuvo una gran amistad con el cubano-mexicano.

Apodado “Mantequilla” por su estilo escurridizo, elegante y rápido de piernas, que entraba con sus golpes “como un cuchillo cargado de mantequilla en el pan”, Nápoles se inició en el boxeo con 18 años en un gimnasio cerca de donde vivía su padre en Santiago de Cuba. De 1958 a 1961 efectuó 21 peleas profesionales en el archipiélago caribeño, con 20 triunfos y un solitario revés por unanimidad ante Hilton Smith en 1959.

Tras decretarse el fin del profesionalismo en 1961 por el recién instalado régimen de Fidel Castro, Nápoles viajó a México. Debutó en tierras aztecas con nocaut en el segundo asalto ante el mexicano Enrique Camarena, el 2 de julio de 1962. Cinco días después de cumplir 29 años conquistó doble corona de las 147 libras, las correspondientes a la Asociación Mundial (AMB) y el Consejo Mundial (CMB), frente al estadounidense Curtis Cokes, quien abandonó en el décimotercer asalto, en el Forum, de Inglewood, California.

Hizo cuatro defensas exitosas de ambos títulos, incluida la revancha ante Cokes (abandonó en el octavo, en la Plaza de Toros, de la capital mexicana) y en la quinta exposición Nápoles sucumbió por nocaut técnico en el cuarto round ante el zurdo estadounidense Billy Backus, en Syracuse, Nueva York. Seis meses más tarde, “Mantequilla” le devolvió la receta a Backus, al aplicarle el cloroformo en el octavo asalto, en el mismo sitio donde se había adueñado de ambos cinturones ante Cokes.

Con los cinturones nuevamente en su poder, Nápoles logró 10 victorias, seis de ellas exponiendo los títulos. Pero en el siguiente ascenso al cuadrilátero, el cubano-mexicano se vio obligado a abandonar ante el argentino Carlos “Escopeta” Monzón, el 9 de febrero de 1974, en Puteaux, Francia, donde intentaba arrebatarle al sudamericano los títulos de la división mediana. El pleito, organizado por el actor y mafioso Alain Delon, se convirtió en una batalla sin cuartel, que testigos de la época aseguran Monzón le introdujo el dedo pulgar izquierdo en el ojo del cubano a la altura del sexto asalto, lo que obligó a “Mantequilla” a no continuar en la reyerta.

El santiaguero regresó al ring seis meses después y defendió con éxito los cinturones welters frente al estadounidense Hedgemon Luis, a quien noqueó en el noveno episodio, el 3 de agosto de 1974, en el Palacio de los Deportes del Distrito Federal, en Ciudad México. Ganó los siguientes tres combates y el 6 de diciembre de 1975 fue derrotado por nocaut técnico por el inglés John H. Stracey, en la Plaza de Toros de la capital azteca, donde hizo su último combate en las filas rentadas.

“Haremos una serie de homenajes, la intención era hacerlo en vida, pero se nos adelantó (el fallecimiento)”, afirmó Sulaimán durante el sepelio de Nápoles. “Tuvimos una reunión con el director de la Lotería Nacional y ahí acordamos hacer un billete conmemorativo de Mantequilla Nápoles, así como otros reconocimientos. Son momentos que llegan, los ciclos se cierran y hay que verlo de la manera gloriosa, ya es un campeón eterno, el legado queda, es un campeón para la inmortalidad y feliz del recuerdo que nos dejó”.

José Angel “Mantequilla” Nápoles (81-7-0, 54 KOs) fue elegido al Salón de la Fama del Boxeo en 1984 y seis años más tarde al prestigioso Salón de la Fama Internacional, con sede actualmente en Canastota, Nueva York, donde figuran también los nombres de Gerardo González (Kid Gavilán, 1990), Luis Manuel Rodríguez (1997) y Ultiminio “Sugar” Ramos (2001). Eligio Sardíñas, conocido como Kid Chocolate, otra extraordinaria figura de Cuba en el boxeo, aparece en el Salón de la Fama del boxeo desde 1959.

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