Vergil Ortíz Jr. anestesia a Antonio Orozco y gana nuevo título dorado AMB -El joven púgil estadounidense con raíces mexicanas Vergil Ortíz Jr. ratificó que es una de las grandes promesas del boxeo actual, al anestesiar en el sexto capítulo al veterano Antonio Orozco, el 10 de agosto, en el Teatro Verizon, de Grand Prairie, Texas, donde estuvo en juego la recién instaurada corona Oro en la división welter, de la Asociación Mundial (AMB).

Con solo 21 años, Ortíz Jr. elevó a 14 los nocauts consecutivos desde que debutó en las filas rentadas, en octubre de 2016, el más reciente hace tres meses en el tercer episodio frente al azteca Mauricio “El Maestro” Herrera, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, donde arrebató el protagonismo al promocionado duelo de unificación en el que el astro Saúl “Canelo” Alvarez venció unánime al estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs.

Ante la mayor experiencia competitiva de “El Implacable” Orozco (28-2-0, 17 KOs), Ortíz Jr. demostró que tiene dinamita en sus puños, no solo por enviarlo a la lona en tres ocasiones en el sexto round, sino porque ha sido la única ocasión en los 30 combates profesionales, que el oriundo de Guadalajara, Jalisco, ha sido vencido por los impactos de algún rival.

Tampoco debe subestimarse el desenvolvimiento de Orozco, que se batió de tú por tú con Ortíz Jr. desde que sonó la campana de partida. En esa fracción, al derrotado se le doblaron las piernas y estuvo a punto de ir a la lona en una esquina neutral, tras recibir varios golpes fuertes, pero pudo continuar en la refriega sin daño aparente en lo adelante.

El segundo, bastante parejo por la incesante metralla de ambos guerreros, fue recibido con mucha emoción por el público e hizo presagiar un final anticipado. Así transcurrieron los siguientes asaltos, con ligera ventaja para Orozco en el quinto, gracias a su abundante golpeo al cuerpo de Ortíz, quien al finalizar el asalto recibió en la esquina un llamado de alerta de su padre del mismo nombre, que es uno de los entrenadores junto al renombrado Roberto García.

Seguramente motivado por las palabras de su progenitor, con ímpetu adicional salió Ortíz Jr al sexto. Y en pocos segundos pegó una combinación que estremeció la cabeza de Orozco, sin que por ello éste interrumpiera el ataque. Pero antes de concluir el primer minuto, un gancho de izquierda precedido de varios puñetazos sólidos, obligaron a Orozco a colocar su rodilla derecha sobre el tapíz. De inmediato, el árbitro Mark Calo-oy hizo la cuenta protectora. Lejos de replegarse en busca de oxígeno, Orozco regresó al intercambio pleno. Bombazos salían de ambos puños, pero ya se notaba mayor contundencia en la pegada de Ortíz Jr.

Veinte segundos después de la caída anterior, otra combinación de Ortíz Jr. hizo que el mexicano colocara su rodilla izquierda en la lona y enseguida fuera asistido por el tercer hombre sobre el cuadrilátero. Ya la suerte estaba echada. A punto de cerrar el segundo minuto, las dos piernas de Orozco se doblaron por el demoledor ataque de Ortíz Jr. No hubo caída pero sí el anuncio que el final estaba cerca. Otro andanada de puños del norteño, con derechazo fortísimo e izquierda al rostro, llevaron a la lona de espalda a Orozco. Entonces Calo-oy dijo basta y dio por terminadas las acciones cuando restaban 44 segundos para el campanazo de cierre de ese round..

A pesar del triunfo, Ortíz, quien antes de la refriega ocupaba el décimo lugar del ranking de la AMB, reconoció que su actuación requiere pulir algunos defectos, si aspira a convertirse en una figura de primerísimo nivel y colocarse en la cima junto a los ya consagrados en una división de extraordinaria calidad, en la que aparecen refulgentes estrellas como el filipino Manny “PacMan” Pacquiao, los estadounidenses Terence “Bud” Crawford, Shawn “Showtime” Porter, Errol Spence Jr., Keith Thurman y Danny “Swift” Garcia, el inglés Amir “King” Khan y el cubano Yordenis Ugás, entre otros. El tagalo Pacquiao, vencedor reciente de Thurman, posee la corona de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), mientras Porter tiene la del Consejo Mundial (CMB) y Spence Jr., la de la Federación Internacional (FIB).

“Voy a ser honesto, no me gusta la forma en que hice la pelea”, dijo Ortiz Jr. al concluir el pleito. “Ni siquiera sé cuántos asaltos combatimos, porque estaba metido de lleno en la pelea. Pero en los primeros tres o cuatro rounds podría haberlo hecho un poco mejor. Definitivamente tengo un largo camino como boxeador para convertirme en campeón mundial. Pero vamos a hacer esas mejoras. Aprenderemos de esta pelea”.

En el combate precedente, Orozco, 10 años mayor que Ortíz Jr. y que aparecía en el decimocuarto puesto de la clasificación, se impuso por vía judicial

unánime al azteca José Luis “La Boa” Rodríguez, el 30 de marzo, en Indio, California, donde hizo la despedida de las 140 libras. Dos de los jueces votaron 97-93 y el otro 99-91.

El único fracaso anterior de Orozco se lo propinó por unanimidad, el invicto José Carlos Ramírez (25-0-0, 17 KOs), actual doble monarca súperligero, en pleito disputado el 14 de septiembre del año pasado, en Fresno, California. Los tres oficiales de silla coincidieron en sus puntuaciones con tarjetas de 119-107.

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