Erislandy Lara y Ramón Alvarez buscan título súperwelter en complejo ambiente de la AMB

Transcurridos cinco años, caben pocas dudas que ha quedado en letra muerta el proyecto que elaboraron en forma conjunta, la Asociación Mundial (AMB), el Consejo Mundial (CMB) y la Federación Internacional (FIB), con el objetivo de tener un solo campeón absoluto del orbe por división. Peor aún, la creación de títulos ha proliferado en cada ente sancionador, desde aquella reunión del 24 de junio de 2014, en Cancún, Quinta Rooa, donde participaron los máximos dirigentes de esos organismos: Gilberto Jesús Mendoza (AMB), Mauricio Sulaimán (CMB) y Darryl People (FIB).

Una prueba irrefutable de la multiplicidad de fajas se observa con la próxima pelea entre el zurdo cubano Erislandy Lara (25-3-3, 14 KOs) y el mexicano Ramón Alvarez (28-7-3, 16 KOs), que en principio se anunció por la faja interina y hace pocas horas la AMB estipuló que será por el título “regular” de la división súper welter (154 libras), tras despojar de la corona al argentino Brian Castaño por no aceptar la bolsa estipulada para el combate y retirarse de la mesa de negociación.

A partir de ahí, el Comité de Campeonatos de la AMB decidió, en una serie de pasos laberínticos, que el francés Michel Soro (34-2-1, 23 KOs), entonces retador obligatorio de “El Boxi” Castaño, disputara el cinturón “Oro” con su compatriota Anderson Prestot, este último anestesiado en el quinto asalto, el 20 de julio, en el Palacio de los Deportes de Marsella, Francia. Como parte del complejo panorama, Prestot había tomado el lugar a último minuto del ruso Magomed Kurvanov, quien tuvo dificultades para obtener el visado y fue preciso buscarle un sustituto.

También el estadounidense Julian “J-Rock” Williams (27-1-1, 16 KOs) aparece como “súpercampeón” de la AMB en la misma categoría, igualmente llamada mediana junior. Williams se adueñó del cetro al doblegar unánime al favorito, entonces invicto y propietario de los cinturones de la AMB y la FIB, Jarrett Hurd (23-1-0, 16 KOs), el 11 de mayo, en la Eagle Bank Arena, de Fairfax, Virginia.

A pesar de que la mayoría de los vaticinios se inclinaban por un triunfo de Hurd, Williams insistió en que no era Erislandy Lara, que haría un combate completamente distinto al que efectuó el cubano y que su plan táctico le permitiría ganar. “Esos dos cinturones son mi motivación, estoy centrado en lo que tengo que hacer y no dudo del triunfo”. Su vaticinio se cumplió.

Williams hacía mención a que casi un año antes, en abril de 2018, “Swift” Hurd unificó los dos títulos –el de la FIB estaba en su poder- al imponerse por fallo dividido al “Sueño Americano” Lara, en un pleito que prácticamente se decidió en el asalto de despedida, cuando el zurdo cubano besó la lona. Dos de los jueces votaron por el norteño 114-113 y el otro dio idéntica puntuación al nacido en Guantánamo y radicado desde hace años en Houston, Texas. Al concluir la temporada boxística, el pleito recibió el reconocimiento de “Mejor del Año” por varias publicaciones especializadas.

LARA: “ESTA PELEA ES UN ASUNTO PERSONAL”
Cinco años han pasado desde que el mexicano Saúl “Canelo” Alvarez se impuso en controversial decisión dividida a Lara, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde combatieron en el peso acordado (catch weight) de 155 libras. Y desde aquel momento, el isleño ha insistido en una revancha que no se ha concretado y que todo apunta a que jamás tendrá lugar.

De ahí que el enfrentamiento contra Ramón “Inocente” Alvarez (28-7-3, 16 KOs), hermano mayor de “Canelo” es la oportunidad para sacarse una espina que lleva dentro desde hace mucho tiempo. “Estoy muy emocionado con esta pelea, porque la interpreto como algo personal para mí, ya que tengo una historia inconclusa con la familia Alvarez. Espero tener otra espectacular actuación y le digo a los fanáticos que no se la pierdan porque voy por el nocaut”.

Tras caer en un exigente duelo ante Hurd, Lara, de 36 años, tuvo otra batalla campal ante Castaño, en marzo pasado, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva Yord, donde el sudamericano expuso el cetro de la AMB. Pero al final, los tres jueces otorgaron votaciones diferentes y el resultado quedó en empate, aunque ambos púgiles expresaron que les correspondía la victoria.

Después de la actuación ante Castaño, Lara decidió separarse del técnico estadounidense Ronnie Shields y entregarle la responsabilidad de la preparación a su coterráneo Ismael Salas, quien lo guió durante los 10 primeros éxitos de su carrera profesional, entre 2008 y 2010. Ya en 2013, Lara obtuvo el título interino de la AMB al aplicar el cloroformo en el décimo asalto al mexicano Alfredo Angulo. Al año siguiente año, el zurdo caribeño conquistó la faja “regular” de la misma organización, con victoria unánime ante el estadounidense Ishe “Sugar Shay” Smith, en diciembre, cinco meses más tarde del fracaso ante “Canelo”.

Nacido en Guadalajara, “Inocente” Alvarez, de 33 años, viene de salir con el brazo en alto por decisión alterna frente al argentino José Carlos “Puro” Paz, el 6 de abril, en la Arena Sonora, de Hermosillo, México. Dos jueces votaron 96-94 por Alvarez y el tercero le otorgó la misma puntuación a Paz.

“He trabajado muy duro durante toda mi carrera para tener un combate como éste y voy aprovechar la oportunidad”, dijo Alvarez. “Mi hermano derrotó a Lara hace algunos años y yo seré el otro de la familia Alvarez que lo venceré”.

Previo a su triunfo ante Paz, el hermano del pelirrojo “Canelo” cayó por nocaut en el noveno asalto ante el estadounidense Brandon “Bam Bam” Ríos, el 17 de noviembre del pasado año, en la ciudad de Mulvane, estado de Kansas.

Facebook Comments