Yokasta Valle vence a Joana Pastrana y conquista título mundial de la FIB

Cuando el locutor ofreció el veredicto el domingo 4 de agosto, en la Marbella Arena, la costarricense Yokasta Valle levantó los dos puños al cielo y cayó de rodillas con una sonrisa en señal de triunfo. Su rostro, perlado de sudor, se iluminó al recibir el veredicto favorable de dos de los jueces, en tanto el otro se inclinó por la española Joana Pastrana, hasta ese momento campeona mundial de peso mínimo, correspondiente a la Federación Internacional (FIB).

Fue el justo premio a horas de una larga e intensa preparación, de entrega total, que tuvo el punto culminante durante el pleito, en el que Valle derrochó coraje, combatividad y un ataque constante que inclinó la balanza a su favor, aunque el lógico respaldo del público durante los 10 asaltos a la boxeadora local, resultó un factor que puso en peligro la conquista del título.

Conociendo que estaba en juego el añorado cinturón mundial de las 105 libras, “Yoka” Valle (18-2-0, 8 KOs) se lanzó a fondo desde el campanazo de salida, tratando de minimizar el impacto que siempre causan los fanáticos en la votación de jueces. Un tanto sorprendida por el ímpetu de la costarricense, Pastrana (15-2-0, 5 KOs) se replegó e hizo el combate de contragolpe, evitando aceptar el reto en la corta distancia.

Asi transcurrieron los 20 minutos de la reyerta (las peleas femeninas tienen dos minutos de duración), en los que Valle, de 26 años, nacida en Nicaragua y desde los siete en Costa Rica, no dio respiro a Pastrana, de 28 años, nacida en Madrid, capital de España, en duelo que el cinturón solo estuvo disponible para la visitante centroamericana, pues la española tuvo dificultades para hacer el peso requerido en la jornada previa y solo lo cumplió en la cuarta ocasión en que escaló la báscula.

“El combate sigue en pie y de ganar Yokasta sería la campeona del mundo. De perder, el título quedaría vacante ante la infracción de Pastrana”, dijo Mario Vega, manejador de Valle, el viernes después del pesaje.

Quizás por el desgaste de la jornada previa para eliminar los gramos de más, quizás por las exigencias de la retadora a lo largo del duelo, Pastrana llegó visiblemente cansada al décimo asalto, donde Valle sacando el extra de sus reservas físicas, mantuvo el ritmo de las acciones y fue sin dudas la que pegó más y con mayor solidez. Un recto de derecha de Valle al rostro, hizo estremecer a la monarca en esa fracción. Entonces llegó la campana del final. Al recoger las boletas, dos de los oficiales votaron 97-93 por Valle y el otro 96-94 hacia la anfitriona.

“Vine convencida que sería un gran combate”, expresó sonriente Valle en el camino a los camerinos de la Marbella Arena (antes Plaza de Toros de Puerto Banús). “Le doy gracias a todos por su apoyo y en especial a Dios, a mi entrenador Marco Delgado y a mi manager Mario Vega. Con gran cariño le dedico también este título a toda Costa Rica”.

Para “Yoka” Valle la pelea contra Pastrana fue la tercera oportunidad de obtener una faja ecuménica, después de dos enfrentamientos fallidos ante la japonesa Naoko Fujioka y la germana Christina Rupprecht. Frente a la nipona cayó en controvertido fallo unánime cuando disputaban la faja vacante minimosca (108 libras) de la Organización Mundial (OMB), en diciembre de 2017. Mostrando una parcialidad absoluta y lejos de lo acontecido sobre el cuadrilátero, el surafricano Nat Moodley entregó boleta de 99-91, en tanto el tailandés Sorat Soikrachang se inclinó por un 98-92. El de mayor justeza fue el japonés Katsuhiro Nakamura (96-94). Seis meses más tarde, “Tina” Rupprechet (9-0-1, 3 KOs) se impuso a Valle por unanimidad, en Munich, donde lucharon por la faja de peso Mínimo, que poseía la germana, de 26 años.

“Me encuentro en excelentes condiciones porque junto a mi entrenador, Marco Delgado, he hecho la mejor preparación de mi vida”, había señalado Valle a Lázaro Malvarez, enviado especial de Teletica y Boxeo.tv, unas horas antes del combate. “Lucharé por ganar por nocaut para no tener que esperar la decisión de los oficiales. Estoy convencida que a la tercera, será la vencida. Regresaré con el título para Costa Rica”.

Ubicada en el primer lugar de la clasificación, el pasado 2 de febrero, Valle anestesió en el quinto asalto a su coterránea Valeria Mejía, en el distrito del Hatillo, uno de los más densamente poblados de la nación centroamericana y que se encuentra en el suroeste de San José, la ciudad capital.

En sus declaraciones de este domingo, Pastrana explicó que había sufrido una lesión casi al comienzo del pleito, lo cual le impidió desarrollar el plan previsto. “Me rompí la mano derecha en el primer asalto, pero a pesar de que me dolía mucho, seguí peleando y acabé el combate. Enhorabuena para Valle”.

Pastrana había conquistado el cinturón vacante de la FIB, en reñido combate ante la veterana turca-alemana de 43 años Oezlem “La Dama del Boxeo” Sahim, el 22 de junio de 2018, en Alcobendas, Comunidad de Madrid, donde dos de los jueces le otorgaron la victoria con puntuaciones de 97-93 y 96-94, en tanto el otro repartió 114 unidades para cada una de las gladiadoras.

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