José Carlos Ramírez anestesió a Maurice Hooker en emocionante duelo en Texas -Por J.J. Álvarez

El estadounidense descendiente de mexicanos José Carlos Ramírez anestesió en el sexto asalto a su coterráneo Maurice Hooker, el 27 de julio, en el College Park Center, de Arlington, Texas, donde el ganador unificó los títulos del Consejo Mundial (CMB), en su poder, con el de la Organización Mundial (OMB), que arrebató a Hooker.

Fue un combate que desde el inicio mantuvo en vilo a los fanáticos por los constantes intercambios, que en ocasiones favoreció a uno y otro, sin que mediara defensa efectiva por ninguno. En el primer minuto del duelo, Ramírez (25-0-0, 17 KOs) conectó una zurda que hizo caer de espaldas a “Mighty Mo” (26-1-3, 17 KOs), que Mark Nelson, el tercer hombre sobre el cuadrilátero, consideró como golpe válido, pero la repetición en video reveló que el golpe había ocurrido cuando una zapatilla de Ramírez pisaba la de su rival, que por efecto de la acción no pudo mantener el balance y cayó sentado sobre el tapiz.

Pero de ahí en adelante, la pelea fue en una guerra interminable, la mayor parte del tiempo en la corta distancia, por lo que la sala se convirtió en manicomio con apoyo repartido para los dos guerreros. Hubo momentos en que el texano Hooker pegó con fortaleza en ráfagas, mientras el californiano Ramírez, apoyado en una poderosa mano izquierda en gancho, centraba su plan de ataque a las zonas blandas de su oponente, que poco a poco fue minando la resistencia de Hooker.

Durante los primeros compases del tercer round, Hooker llevó la mejor parte golpeando desde la larga y media distancia, pero Ramírez consiguió cambiar las acciones al área cercana y tuvo un cierre más efectivo con el respaldo de su mano siniestra, un verdugo sistemático en la anatomía de Hooker durante todo el enfrentamiento.

Ya a la altura del quinto asalto, el rostro de Hooker comenzó a sangrar, después de recibir varios impactos sucesivos de Ramírez, quien lució muy fuerte y bien preparado. Sin embargo, Hooker no cedió terreno y tuvo un buen final de asalto, impactando también a su adversario. Los constantes gritos desde los graderíos resultaron un justo premio para los dos púgiles, que ofrecieron un digno espectáculo.

En la mitad del sexto episodio, Ramírez pegó un sólido gancho de izquierda que estremeció la cabeza de Hooker y lo hizo tambalear. Fue el inicio del fin. Una seguidilla con los dos puños de Ramírez obligó a Nelson a poner punto final al pleito, pues Hooker se encontraba sin guardia y a merced de los bombazos de su rival. Al detenerse el reloj, no había concluido el segundo minuto de esa fracción.

Todavía sobre el encordado, y en respuesta a un posible combate frente al ganador entre el estadounidense Regis Prograis y el también zurdo escocés Josh Taylor, Ramírez expresó que “claro que me gustaría ese fuera mi próximo ascenso al ring”.

Después de imponerse en la ronda previa, “Rougarou” Prograis (24-0-0, 20 KOs) y “El Tornado del Tartán” Taylor (15-0-0, 12 KOs) chocarán en la final de la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés), en los meses finales de este año, aunque todavía es una incógnita la fecha y el lugar donde cruzarán guantes, que dejará al ganador como doble monarca de las 140 libras, pues el norteño posee la faja “regular” de la Asociación Mundial (AMB), en tanto el británico ostenta la correspondiente a la de la Federación Internacional (FIB).

Con la lógica tristeza reflejada en su rostro por el fracaso, Hooker reconoció el triunfo de su adversario: “Perdí la concentración por una fracción de segundo y eso no puedes hacerlo contra un boxeador de clase mundial como Ramírez”. Asimismo, precisó que discutirá con su equipo si se mantiene peleando en las 140 libras o asciende a los welter (147), pues ha afrontado dificultades para cumplir con la báscula en la categoría súperligera.

Para ambos, fue la tercera defensa de sus respectivas coronas, la de Ramírez conseguida por fallo unánime ante el también norteño Amir “Young Master” Iman, en marzo del pasado año, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York. “Mighty” Mo” Hooker igualmente la obtuvo mientras estaba sin propietario, pero tuvo que trasladarse hasta la inglesa ciudad de Manchester y allí doblegar por decisión dividida al local Terry “Turbo” Flanagan, tres meses después del triunfo de Ramírez.

Con 26 años y oriundo de Avenal, California, Ramírez venía de doblegar por boletas alternas, al zurdo mexicano José “Chón” Cepeda, en la Save Mart Arena, en la Universidad estatal de Fresno, donde es un ídolo que arrastra miles de fanáticos en sus presentaciones, tal como ocurrió en ese pasado pleito, en el que dos de los jueces le otorgaron la victoria por boletas de 116-112 y 115-113, en tanto el otro se inclinó por un empate a 114.

Ese resultado le dio mala espina a Hooker, quien gritó a los cuatro vientos que cruzaría guantes con Ramírez en cualquier sitio, menos en Fresno, porque no quería ser víctima de un veredicto injusto, que echara por tierra lo que ha conseguido con mucho esfuerzo y sacrificio.

En su anterior combate, Hooker, de 29 años, había vencido unánime al trinitario, residente en Brooklyn, Mikkel LesPierre, en Verona, Nueva York, donde hizo la segunda defensa del cinturón de la OMB en las 140 libras. Aunque recibió puntuaciones de 120-107, 119-108 y 118-109, Hooker estima que no desarrolló todo su potencial boxístico, por haber realizado un campo de entrenamiento deficiente.

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