¿Se pudo evitar la muerte de Hugo Santillán? -Por J.J. Álvarez

Como un fantasma intangible pero omnipresente, la muerte acecha expectante en cada pelea de boxeo. Y siempre que ocurre un fallecimiento, surge la misma pregunta: ¿Se pudo evitar? Rara vez por el fatídico desenlace encuentra culpable/s. Todos y cada uno de los involucrados, en una larga lista que abarca, entre otros, a Comisiones, organismos deportivos, médicos, promotores  y técnicos, eluden la responsabilidad ofreciendo explicaciones o emitiendo comunicados, cuando ya es demasiado tarde, porque no hay nada que hacer.

La dolorosa muerte del púgil argentino Hugo Santillán, ocurrida hace pocas horas, trae a colación nuevamente el tema, no solo por suceder dos días después de la del ruso Maxim Dadashev, sino por los acontecimientos que la precedieron, que permiten elucubrar que pudo existir negligencia, descuido, falta de comunicación o necesidad económica, entre muchos factores.

“Dinamita” Santillán, de 23 años y nacido en Ceres, Santa Fé, empató con el monarca uruguayo Eduardo “El Loco” Abreu, el pasado 20 de julio, en el Club Atlético San Nicolás, en Buenos Aires, Argentina, donde disputaron el cinturón Latino de Plata del Consejo Mundial (CMB), en las 135 libras. Pero el boxeador local ni siquiera pudo escuchar el resultado que se anunciaba por los altavoces de la instalación, porque en ese mismo instante perdió el conocimiento.

Rápidamente lo trasladaron al hospital San Felipe, de San Nicolás, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de emergencia, pues presentaba un traumatismo craneal severo, que se complicó con una insuficiencia renal sucesiva. “Tenía inflamación del cerebro y nunca recuperó la conciencia”, comentó en un comunicado la doctora Graciela Olocco, directora del centro hospitalario, al informar del fallecimiento el jueves 25 de julio. “La hinchazón siguió empeorando y afectó el funcionamiento del resto de sus órganos”.

ANTECEDENTES QUE DEBIERON TOMARSE EN CUENTA
Solo un mes y cinco días antes, el 15 de junio, Santillán (19-6-2, 8 KOs) cayó derrotado por fallo unánime ante el armenio-alemán Artem “El Original” Harutyunyan (7-0-0, 5 KOs), en la ciudad germana de Hamburgo, donde disputaron por el cetro vacante Continental de la Organización Internacional de Boxeo (OIB), en la división súperligera (también llamada welter ligera). En el combate, que resultó de un solo lado, el sudamericano recibió una gran paliza durante los 10 asaltos, que los jueces reflejaron con puntuaciones de 100-82 (2) y 100-89.

En consecuencia y con el propósito de que tuviera un período de recuperación ante los golpes recibidos, la Federación Alemana de Boxeo (BGF, en inglés) suspendió a Santillán por 45 días para combatir en territorio europeo y envió la medida a diferentes organismos, incluida la Federación Argentina de Boxeo (FAB), que rige los destinos de los boxeadores bajo sus estatutos, de acuerdo con el periódico La Nación, que atribuye la información a fuentes ligadas al diario.

“Efectivamente, después de la pelea con Harutyunyan, cancelamos la licencia de Santillán hasta el 30 de julio, con descanso obligatorio por la cantidad de golpes recibidos”, dijo Thomas Putz, presidente de la Federación teutona, de acuerdo con la publicación. “Nosotros elevamos el informe a distintas entidades” (aunque no mencionó a los involucrados).

Sin embargo y a pesar de la medida tomada por la entidad alemana, su similar argentina (FAB) habilitó la solicitud de O. R. Promotions (empresa conformada por la familia de Osvaldo Rivero) para promover el pleito, con el incentivo adicional del título latino del CMB, que junto al indispensable ingreso económico, ofrecía avances al ganador en la clasificación del organismo, con sede principal en territorio mexicano.

Surgen las inevitables preguntas: ¿Recibió la FAB la sanción-protección que la Federación Alemana le hizo a Santillán? Y de ser positiva la respuesta, quién o quiénes desestimaron la medida sin otorgarle la importancia que tenía? Porque la nebulosa incluye también a Hugo, padre del peleador, quien igualmente tuvo una carrera profesional de nueve años entre 1999 y 2008, y lo guió en la preparación para el enfrentamiento ante Abreu.

Ya es imposible tomar alguna acción para devolverle la vida, pero ¿se pudo evitar la muerte de Hugo Santillán?

Facebook Comments