Llega el esperado duelo entre Yuriorkis Gamboa y Román Martínez: ¡al fin! -Por J.J. Álvarez

Ha transcurrido una larga espera de 10 años desde que los amantes del boxeo clamaban con enorme interés por el combate entre el cubano Yuriorkis Gamboa y el puertorriqueño Román Martínez, entonces campeones mundiales y estrellas del firmamento en la disciplina. Por razones ajenas a ambos, el duelo se postergó una y otra vez, mientras se deshojaban los almanaques y se consumían en caminos paralelos sus respectivos talentos y trayectorias.

Dueño de una potente pegada, “El Ciclón de Guantánamo” Gamboa (29-2-0, 17 KOs) irrumpió en el mundo rentado en 2007 con la fuerza de un huracán de categoría-5, después de obtener la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas-2004. Tras dos años derribando rivales en el boxeo de paga, conquistó la corona de la división pluma, correspondiente a la Asociación Mundial (AMB).

Once meses después, los puños y el estilo fajador de Gamboa le permitieron añadir el máximo título de la Federación Internacional (FIB), que se encontraba vacante, al doblegar unánime, en violento combate, al incansable mexicano Orlando “Siri” Salido, en el que ambos fueron a la lona, el caribeño en el octavo y el azteca en el duodécimo.

Pero con el paso del tiempo, Gamboa Toledano perdió la brújula dentro y fuera del ring y hoy, a cinco meses de cumplir 38 años (el 23 de diciembre), presenta un panorama boxístico incierto, aunque todavía rebosa optimismo de cara a su próximo compromiso ante el boricua “Rocky” Martínez, otro que innegablemente dispara los últimos cartuchazos en el Arte de Fistiana.

“Estoy en una gran posición en mi carrera y muy feliz de regresar al cuadrilátero”, dijo Gamboa al referirse a su venidero combate, programado el 27 de julio, en la Royal Farms Arena, de Baltimore. “Rocky Martínez es un oponente formidable y estoy seguro ambos haremos una pelea que disfrutarán los fanáticos. Sé que este reto es una oportunidad que no puedo desaprovechar, pues quiero enfrentar a Gervonta Davis y convertirme nuevamente en campeón mundial”.

Gamboa suma tres triunfos consecutivos, desde que sorpresivamente sucumbió por abandono en siete asaltos ante el mexicano Robinson “Robin Hood” Castellanos, en mayo de 2017, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde el cubano fue a la lona en el 3ro y 4to episodios, antes de decidir no continuar peleando debido al fuerte castigo recibido y las pésimas condiciones físicas que exhibió durante la reyerta.

En su más reciente ascenso al ring, Gamboa se impuso unánime al mexicano Miguel “Barreterito” Beltrán, el pasado noviembre, en el recinto ferial de Miami. Un derechazo del caribeño en el primer episodio derribó al azteca, quien pudo continuar hasta el cierre de los 10 asaltos reglamentarios, pero no pudo evitar el fracaso por vía judicial.

Para Gamboa fue la primera ocasión de combatir ante la enorme comunidad cubana residente en Miami, pues lo más cerca que estuvo de pelear frente a sus compatriotas exiliados ocurrió en octubre de 2007, cuando venció al brasileño Adailton “Precipicio” de Jesús, en el Hard Rock Hotel y Casino, de Hollywood, una ciudad del condado Broward, colindante con Miami-Dade.

“Espero un combate cerebral en sus inicios (frente a Martínez), expresó Gamboa al diario El Nuevo Herald. “Somos dos ex campeones del mundo con toneladas de experiencia y creo que será una pelea muy entretenida que los fanáticos van a disfrutar por el alto nivel de ambos. Tengo que ser el mejor y estoy convencido lo seré, porque no llego después de un largo período de inactividad como en otras ocasiones”.

CRAWFORD Y CASTELLANOS, VERDUGOS DE GAMBOA
Gamboa conquistó la corona pluma de la Asociación Mundial (AMB) con espectacular nocaut en el cuarto round al panameño Whyber Garcia, el 10 de octubre de 2009, en el Madison Square Garden. Al siguiente año, el 11 de septiembre, el caribeño se adueñó de la faja vacante de la Federación Internacional (FIB), también en las 126 libras, al doblegar unánime al mexicano Orlando “Siri” Salido, en el Palms Casino y Resort, de Las Vegas. En una guerra campal, Gamboa cayó a la lona en el octavo, en tanto Salido recibió idéntica receta par de veces en el duodécimo, cuando el tercer hombre sobre el tapiz se vio obligado a finalizar la reyerta, dado el mal estado en que se encontraba el peleador azteca.

Pero cuatro años después, motivado por su carrera triunfal de 23 victorias, 17 por la vía del cloroformo, Gamboa cometió el error de enfrentarse al estadounidense Terence “El Cazador” Crawford, en el Century Link, de Omaha, Nebraska, de donde es oriundo el que hoy es considerado uno de los mejores libra por libra del mundo.

Solo una pelea en las 135 libras había disputado Gamboa, cuando aceptó cruzar guantes con Crawford, un pegador nato, que constantemente cambia de guardia y crea incertidumbre en el plan táctico de sus oponentes. Como antesala al memorable duelo versus “Bud” Crawford, el “Ciclón de Guantánamo” había vencido por triple boleta al colombiano Darleys Pérez, el 8 de junio de 2013, en el Bell Centre, de Montreal, Canadá, donde el cubano se alzó con el cinturón interino de la Asociación Mundial (AMB), en la categoría ligera.

Propinándole una verdadera paliza, que incluyó derribos en el 5to, 8v0 y par de veces en el 9no, Crawford le hizo pagar la osadía a Gamboa. El réferi Genaro Rodríguez detuvo la masacre a los 2:53 minutos de esa ronda. Con su victoria, el norteño retuvo la corona ligera de la Organización Mundial (OMB) en las 135 libras.

Seis meses más tarde, Gamboa regresó con un triunfo por nocaut técnico en el sexto asalto frente a Joel Montes de Oca. La racha continuó al imponerse a Hylon Williams Jr. y René Alvarado, ambos por decisión unánime en 10 rounds, pero en el siguiente compromiso Gamboa se presentó en malas condiciones físicas y fue vapuleado por el mexicano Castellanos, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Dado el récord de uno y otro, Gamboa salía como amplio favorito para doblegar a Castellanos, quien sumaba 23 victorias y 12 fracasos en ese momento. Pero el cubano careció de velocidad, se vio falto de distancia, todo consecuencia de una deficiente preparación. Ya en el tercer asalto, un recto de derecha de Castellanos derribó al representante de la isla caribeña. Y nuevamente se repitió la escena en la siguiente fracción. Con poco que ofrecer y sin posibilidad de cambiar el curso de los acontecimientos, la esquina de Gamboa renunció al pleito antes de reiniciarse el séptimo asalto.

ROMAN MARTINEZ: “ESTA PELEA DEFINE MI FUTURO”
Martínez, de 36 años y oriundo de Vega Baja, en Puerto Rico, regresó al cuadrilátero el pasado 29 de marzo, después de casi tres años de alejamiento temporal, motivado por el revés por nocaut ante el astro ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, en el Madison Square Garden, donde el boricua cayó al tapiz en el 3ro y recibió conteo final del árbitro Danny Schavone, dos episodios más tarde. Unos meses antes se inició en las tareas de entrenador, cuando parecía que los combates directos serían cosa del pasado.

“Estoy muy feliz por esta oportunidad que me puede acercar a un título del mundo”, dijo Martínez a un diario puertorriqueño. “Estoy entrenando fuerte para imponerme, aunque reconozco que Gamboa es un buen boxeador. Esta pelea define muy futuro y estoy totalmente preparado para conquistar otra corona en una nueva división”.

En marzo de 2009, “Rocky” se adueñó de la faja súperpluma de la Organización Mundial (OMB), tras aplicar el cloroformo en el cuarto round al inglés ya retirado Nicky “Galleta” Cook, en la ciudad británica de Manchester, en la que significaba la segunda defensa del título para el púgil local.

Tras un par de defensas exitosas, el escocés Ricky “Rickster” Burns destronó a Martínez 18 meses después, entonces en Glasgow, la capital de Escocia. El puertorriqueño envió a la lona a Burns en el asalto de apertura, pero aún así los tres oficiales le otorgaron el triunfo al anfitrión por par de boletas con puntuaciones de 115-112 y la otra 115-113.

“Somos dos veteranos, pues yo tengo 36 años y Gamboa, 37”, añadió Martínez. “En mi caso he estado trabajando siempre al ciento por ciento en el gimnasio. He sido dedicado y siempre consciente de que tengo que lucir bien. Con Gamboa, que es campeón olímpico, no hay título por medio, pero será una gran pelea. Es un púgil de gran técnica y de los que no te puedes descuidar”.

Ambos en el ocaso de sus carreras, para “El Ciclón de Guantánamo” Gamboa e igualmente para “Rocky” Martínez el resultado de la pelea será determinante en el futuro de uno y otro. El que pierda, casi seguramente quedará sin estímulo emocional para seguir recibiendo golpes. En tanto el ganador podrá aspirar a rivales ubicados en la élite y pleitos mejor remunerados.

El duelo Gamboa-Martínez en Baltimore será co-estelar del que sostendrán el bisoño astro zurdo estadounidense Gervonta “El Tanque” Davis (21-0-0, 20 KOs) y el retador panameño Ricardo “El Científico” Núñez (21-2-0, 19 KOs), quien en apariencias parte con pocas posibilidades de arrebatarle la faja de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) de las 130, que posee el norteño.

Facebook Comments