Ryota Murata noquea a Rob Brant en revancha y recupera corona -Por J.J. Álvarez

Con un demoledor ataque, el retador japonés Ryota Murata noqueó hoy en el segundo asalto al entonces monarca estadounidense Rob Brant, en la Edion Arena, de Osaka, donde el nipón recuperó la corona mediana de la Asociación Mundial (AMB), que el norteño le arrebató en octubre del pasado año.

“El Bravo” Brant (25-2-0, 17 KOs) comenzó agresivo desde el campanazo inicial. Se desplazó con rapidez, al tiempo que soltaba repetidamente el jab de zurda, que combinaba con rectos de derecha y golpes a la cabeza y en las zonas blandas. Así transcurrieron los dos primeros minutos, en los que el púgil local lo buscaba sin cesar. Más efectivo estuvo el visitante, aunque sus impactos no llevaban potencia suficiente para dañar a Murata.

Ya en los últimos 60 segundos, Murata llegó con tres fuertes derechas al rostro de Brant, que hicieron mella en el norteño y le hicieron perder algo de velocidad. Cuando intercambiaban, llegó la campana y ambos fueron al descanso en sus respectivas esquinas.

Tras el minuto de recuperación, en el inicio del segundo round se repitió el libreto de la anterior: Brant muy rápido de manos y piernas, lanzaba sus puños en forma frenética, en tanto Murata lo perseguía como una fiera hambrienta por todo el cuadrilátero, pero recibía muchos más impactos, que los que conseguía dar en el cuerpo del estadounidense.

Pero fuertes golpes con ambos puños del nacido en Nara, Nara y radicado en Tokio, cambiaron el curso de los acontecimientos. Brant quedó a merced del ataque de Murata, quien con una seguidilla frenética en la mitad del asalto envió a su oponente de espaldas a la lona. El oriundo de Minnesota se levantó de inmediato y esperó la cuenta del árbitro Luis Pabón. Reanudadas las acciones, Murata fue veloz en busca de su adversario, que se encontraba aturdido y en lo adelante solo se limitó a protegerse con ambas manos, y a retroceder en un intento por recuperarse e igualmente capear el temporal.

Sin embargo, las repetidas combinaciones del japonés, la carencia de defensa ante el ataque, obligaron a Pabón a impedir que continuara la masacre cuando restaban 36 segundos para el cierre del segundo asalto. Brant se encontraba de pie, pero la medida fue efectiva, pues estaba en pésimas condiciones, no existía ninguna posibilidad de que revirtiera el resultado y también en aras de evitarle mayor castigo.

Brant, de 28 años había derrotado a Murata por decisión unánime, el 20 de octubre último, cuando el asiático hacía la tercera defensa del cinturón mediano, que conquistó en mayo de 2017 por abandono en siete episodios ante el camerunés Hassan N´Dam N´Jikam, en Tokio.

En el primer enfrentamiento, Brant golpeó a su antojo al visitante, en un dominio casi absoluto durante los 12 asaltos. Incluso, los presentes en el Teatro Park, de Las Vegas, estimaron que la esquina de Murata (14-2-0, 11 KOs) debió detener las acciones a la altura del octavo episodio, ya que había recibido una gran cantidad de golpes, se mostraba lento en sus movimientos, sin una defensa efectiva y con escasas posibilidades de aspirar a la victoria. Este 12 de julio la situación resultó distinta, ya que el japonés lució en excelente forma competitiva y con el respaldo absoluto del público.

Después del triunfo ante Murata hace nueve meses, Brant aplicó el cloroformo en el undécimo asalto al bisoño ruso de 22 años, Khasan Baysangurov, el 15 de febrero pasado, en el Gran Casino de Hinckley, de Minnesota, su ciudad natal, aunque ahora reside en Dallas, Texas, donde el europeo cayó a la lona en el 2do y el 11no, antes que el árbitro Mark Nelson detuviera las acciones, cuando restaban 1:42 minutos de esa fracción.

El fracaso anterior de Brant en su carrera profesional lo sufrió al ascender a la división súpermediana (168 libras). Se lo propinó el zurdo alemán Juergen Braehmer, el 27 de octubre de 2017, en cuartos de final de la Primera Súper Serie Mundial (WBSS), disputado en el Centro de Congresos y Deportes, de la ciudad alemana de Schwerin. A partir de ahí ha obtenido tres victorias.

A partir del frustrante revés ante Brant en la llamada Ciudad del Juego, Murata se alejó temporalmente del gimnasio. Y en varias ocasiones expresó que no sabía si regresaría a los encordados. Pero poco después anunció que aceptaba la revancha ante el estadounidense y que estaba muy contento porque sería en territorio japonés.

“Rob Brant me ganó claramente en la primera pelea, pero ahora estoy más motivado que nunca y listo para vengarme”, dijo Murata durante una rueda de prensa en Tokio, horas antes del combate. “Quiero mostrar a todos el verdadero Ryota Murata y por supuesto recuperar el título de manera espectacular. Me tomé un tiempo libre, pero nunca perdí el deseo de pelear”.

Murata, de 33 años y oriundo de la ciudad de Nara, capital de la prefectura del mismo nombre, sufrió el fracaso previo frente al camerunés N´Dam N´Jikam, en el primer pleito entre ambos, efectuado en el Coliseo Ariake, en mayo de 2017, cuando dos de los jueces se inclinaron por el europeo con boletas de 116-111 y 115-112 y el otro por el nipón 117-110.

En 2012, Murata conquistó una polémica medalla de oro en los 60 kilogramos, en los Juegos Olímpicos efectuados en Londres, la capital británica. El resultado de 14-13 fue considerado un “regalo” al púgil asiático, pues su rival, el brasileño Esquiva Falcao pegó más durante los tres asaltos reglamentarios.

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