Rob Brant enfrenta a Ryota Murata en revancha insípida en Japón -Por J.J. Álvarez

Aunque el estadounidense Rob Brant posee el título máximo de la Asociación Mundial (AMB) en la división mediana, su nombre despierta poco interés entre los conocedores del boxeo en el continente americano. De ahí, que ninguna de las principales figuras de las 160 libras, entre ellas el astro mexicano Saúl “Canelo” Alvarez, el kazajo Gennady “GGG” Golovkin o los estadounidenses Demetrius “Boo Boo” Andrade, Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs y el gemelo Jermall “El Sicario” Charlo, no lo tengan como referente para buscar un duelo frente a él.

Bajo la tutela de la empresa Top Rank, perteneciente al abogado Bob Arum, Brant tiene pocas opciones de cruzar guantes con alguno de aquéllos, pues los cuatro primeros tienen contrato promocional con la plataforma digital DAZN, en tanto Charlo está vinculado con Premier Boxing Championship (PBC).

Al no tener la posibilidad de un pleito consagratorio, de grandes reflectores en Estados Unidos, que a su vez reporte cuantiosas ganancias, “El Bravo” Brant (25-1-0, 17 KOs) aceptó la revancha ante el nipón Ryota Murata, señalada el viernes 12 de julio, en la Edion Arena de la ciudad de Osaka, la tercera en extensión el archipiélago japonés, detrás de Tokio, la capital, y de Yokohama. Sin duda será un gran espectáculo para los amantes del boxeo en Japón, al mismo tiempo que le otorga a Murata la posibilidad de reconquistar la corona que perdió inobjetablemente ocho meses atrás, en el Teatro Park, de Las Vegas.

Brant, derrotó a Murata por decisión unánime, el 20 de octubre último, cuando el asiático hacía la tercera defensa del cinturón mediano, que había conquistado un año por abandono en siete episodios antes ante el camerunés Hassan N´Dam N´Jikam, en Tokio. En el primer choque, Brant golpeó a su antojo al visitante, en un dominio casi absoluto durante los 12 asaltos. Incluso, los presentes en la instalación estimaron que la esquina de Murata (14-2-0, 11 KOs) debió detener las acciones a la altura del octavo episodio, ya que había recibido una gran cantidad de golpes, se mostraba lento en sus movimientos, sin una defensa efectiva y con escasas posibilidades de aspirar a la victoria.

“Estoy muy emocionado de defender mi título en Japón contra Ryota Murata”, dijo Brant ya instalado en la sede del combate. “Desde que le gané el cinturón, siempre supe que esta pelea estaría en el horizonte. Siento que Murata está en su máximo potencial e intentará aprovechar la oportunidad de pelear frente a su público para reconquistar la corona. Pero deseo mostrarle al mundo que puedo llevar todo mi potencial conmigo dondequiera que vaya”.

Durante la primera exposición del cinturón ecuménico, Brant, de 28 años, aplicó el cloroformo en el undécimo asalto al bisoño ruso de 22 años, Khasan Baysangurov, el 15 de febrero pasado, en el Gran Casino de Hinckley, de Minnesota, su ciudad natal, aunque ahora reside en Dallas, Texas, donde el europeo cayó a la lona en el 2do y el 11no, antes que el árbitro Mark Nelson detuviera las acciones, cuando restaban 1:42 minutos de esa fracción.

En un ascenso a la división súpermediana (168 libras), Brant sufrió el único fracaso de su carrera en las filas rentadas. Se lo propinó el zurdo alemán Juergen Braehmer, el 27 de octubre de 2017, en cuartos de final de la Primera Súper Serie Mundial (WBSS), disputado en el Centro de Congresos y Deportes, de la ciudad alemana de Schwerin. A partir de ahí ha obtenido tres victorias.

MURATA AFIRMA ESTAR “MAS MOTIVADO QUE NUNCA”
Después del frustrante revés ante Brant en la llamada Ciudad del Juego, Murata se alejó temporalmente del gimnasio. Y en varias ocasiones expresó que no sabía si regresaría a los encordados. Pero poco después anunció que aceptaba la revancha ante el estadounidense y que estaba muy contento porque sería en territorio japonés.

“Rob Brant me ganó claramente, pero estoy más motivado que nunca y listo para vengarme”, dijo Murata durante una rueda de prensa en Tokio. “Quiero mostrar a todos el verdadero Ryota Murata y por supuesto recuperar el título de manera espectacular. Me tomé un tiempo libre, pero nunca perdí el deseo de pelear”.

Murata, de 33 años y oriundo de la ciudad de Nara, capital de la prefectura del mismo nombre, sufrió el anterior fracaso de su carrera frente al camerunés N´Dam N´Jikam, en el primer pleito entre ambos, efectuado en el Coliseo Ariake, en mayo de 2017, cuando dos de los jueces se inclinaron por el europeo con boletas de 116-111 y 115-112 y el otro por el nipón 117-110.

En 2012, Murata conquistó una polémica medalla de oro en los 60 kilogramos, en los Juegos Olímpicos efectuados en Londres, la capital británica. El resultado de 14-13 fue considerado un “regalo” al púgil asiático, pues su rival, el brasileño Esquiva Falcao pegó más durante los tres asaltos reglamentarios.

De cualquier forma, los seguidores de este deporte dan poca importancia a la revancha entre Brant y Murata, pues consideran que el primero, aunque tiene buena asimilación, no ha enfrentado a ningún adversario de relevancia, mientras el otro solo exhibe buena pegada, pero lanza muy pocos golpes y carece de un boxeo vistoso.

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