Alberto Machado y Angel Acosta caen por nocaut y provocan tristeza en Puerto Rico -Por J.J. Álvarez

Noche aciaga para el boxeo de Puerto Rico. Dos de sus principales figuras, Alberto Machado y Angel Acosta, cayeron estrepitosamente por la vía más dolorosa en Indio, California y, en consecuencia, la bella isla caribeña quedó sin campeones mundiales en el Arte de Fistiana. Los verdugos: el estadotadounides Andrew Cancio y el mexicano Elwin Soto.

“El Explosivo” Machado (21-2-0, 17 KOs) volvió a ser víctima de los puños de “El Chango” Cancio (21-4-2, 16 KOs), ahora por KO en el tercer asalto, en la revancha efectuada el viernes 21 de junio, en el Fantasy Spring Casino, la misma sede en la que sufrió el primer fracaso de su carrera ante el norteño, el 9 de febrero pasado, pero en aquella ocasión en el cuarto episodio, donde exponía la faja de las 130 libras, correspondiente a la Asociación Mundial (AMB). Coincidentemente, el árbitro Raúl Caíz Jr., fue el réferi en ambos duelos.

Superior en alcance y estatura, el zurdo Machado, de 28 años, no pudo aplicar esa potencial ventaja, porque el norteño con efectiva agresividad desde el comienzo, logró pelear en la corta distancia e imponer el plan táctico de combate a través de los ocho minutos que duró el pleito. Golpes efectivos con ambos puños, algunos en gancho a las zonas blandas y otros en jabs y derechas al rostro, mermaron la resistencia del boricua, quien no pudo continuar faltando un minuto para el cierre del tercer asalto.

En esa fracción, el norteamericano volvió a pegar con potencia. Y a mediados del asalto logró una seguidilla que tuvo como golpe culminante sólido gancho al hígado de mano izquierda, cuando el puertorriqueño retrocedía ante la ofensiva rival. Al sentirse lastimado, Machado puso su rodilla derecha sobre el tapiz y el tercer hombre sobre el cuadrilátero aplicó la protección. Al concluir la cuenta, Caíz Jr. dio por terminado la reyerta, al percatarse que el boxeador caribeño no estaba en condiciones de continuar.

“Pensaba que (Machado) se iba a levantar, pero creo que sabía que lo iba a lastimar si continuaba peleando”, dijo Cancio todavía sobre el ring tras consumar su cuarta victoria consecutiva. “Estoy para quedarme y quiero que el mundo lo sepa”.

Aún frustrado por la imposibilidad de reconquistar la corona que había perdido tres meses antes, Machado expresó que había tenido un buen campamento, pero quizás había llegado el momento de escalar las categoría inmediata (ligera).

Para Cancio, de 30 años, fue la cuarta victoria consecutiva, desde que perdió en el noveno asalto frente a su coterráneo Joseph “Jo Jo” Díaz, el 17 de septiembre de 2016, en el AT&T Stadium, de Arlington, Texas, donde disputaron la faja de la Federación de Boxeo de Norteamérica (NABF, en la categoría pluma.

“LA PULGA” SOTO” ARREBATO CORONA A “TITO” ACOSTA
El combate de respaldo entre el entonces campeón puertorriqueño Angel Acosta (20-2-0, 20 KOs) y el retador mexicano Elwin Soto fue otro rompecorazones para los partidarios del púgil de la llamada Isla del Encanto. Con la agresividad característica de los peleadores aztecas, “La Pulga” Soto (15-1-0, 11 KOs), de solo 22 años, derribó en el tercero al monarca y liquidó las acciones a escasos segundos de concluir el duelo en el duodécimo asalto.

Era la cuarta defensa de Acosta, de 28 años, desde que se alzó con la faja minimosca de la Organización Mundial (OMB), que había conquistado en diciembre de 2017, al aplicar el cloroformo en el décimo asalto al azteca Juan “Pinky” Alejo, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York.

En el tercer round, Soto atacó con fortaleza y con una derecha recta envió a Acosta a la lona. El árbitro estadounidense Thomas Taylor hizo el conteo. Pero era evidente que el fuerte castigo había lastimado al boricua en esos instantes. Sin embargo, a mediados de la pelea se recuperó y las acciones fueron más parejas.

Fuertes intercambios en el asalto del adiós y una violenta derecha de Soto obligaron a Taylor a ofrecerle otra cuenta protectora a Acosta, en esa ocasión con el boricua de pie. Y para sorpresa del puertorriqueño y de su grupo de trabajo, el oficial dio por terminado el combate, otorgando la victoria al mexicano, cuando faltaban 23 segundos para el campanazo de despedida.

Sin signos visibles de malestar por la decisión del árbitro, Acosta afirmó que “no me voy a poner a llorar. Esto es un deporte y tengo un buen equipo de trabajo que sabe cuál será el próximo paso. Por mi parte, me gustaría la revancha inmediata o pelear con alguno de los otros campeónes. Todavía no abandonaré las 108 libras”.

Brian Pérez, ejecutivo de la promotora Miguel Cotto Promotions, que guía la carrera de Acosta, señaló que “la acción del réferi fue un poco precipitada, pero ahora nos toca analizar bien el futuro y entendemos que una revancha inmediata es justa para Tito, de acuerdo a como se dio la pelea, ya que él estaba ganando ampliamente (en la boleta de los jueces)”.

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