La hora de la verdad para Guillermo Rigondeaux … y para Julio Ceja -Por J.J. Álvarez

Cuando el zurdo cubano Guillermo Rigondeaux, doble campeón olímpico y también con par de coronas en las filas rentadas, perdió en forma humillante ante el astro ucraniano Vasyl Lomachenko, la crítica especializada lo fustigó con saña y no faltaron los que sentenciaron que era el momento de abandonar definitivamente la disciplina.

Ciertamente, “El Chacal” Rigondeaux (18-1-0, 12 KOs) quedó a deber ante “Hi-Tech” Lomachenko, considerado hoy día el mejor libra por libra del planeta. Pero es justo recordar que Rigondeaux escaló dos divisiones para cruzar guantes con Lomachenko, entonces y ahora dueño de la faja súperpluma de la Organización Mundial (OMB). En ese memorable combate, el caribeño no mostró ninguna de sus habilidades, casi no soltó sus puños en seis asaltos, pero el revés no debió tomarse como punta de lanza para despojarlo del título de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), corona que ganó encima del cuadrilátero. Más vergonzoso aún que en un ensañamiento “manu militari” ese organismos le haya aplicado una segunda “sanción” al excluirlo de los 15 primeros del ranking de la categoría súpergallo.

En forma irrefutable, la vida demostró que enfrentar al ucraniano resultó un supremo error de cálculo de él y de su entonces entrenador Pedro Luis Díaz porque en ningún momento ante el ucraniano apareció el indiscutible talento que el Chacal SIEMPRE (lo refuerzo con mayúsculas) exhibió en las 122 libras. Igualmente lamentable, que el avezado técnico no haya tenido una gota de humildad para reconocer que se equivocó y condujo a su discípulo por un barranco, con microscópicas posibilidades de salir con el brazo en alto.

Después de aquel descalabro, Rigondeaux estuvo 13 meses sin combatir nuevamente. Ya en enero pasado, el virtuoso cubano aplicó el cloroformo en el asalto inicial al azteca Giovanni “Lloviznas” Delgado, un adversario de paupérrimos resultados en los últimos tiempos, pues ahora suma cinco reveses en línea, el cuarto por la vía del sueño en esa racha adversa. Esa fue la primera pelea de Rigondeaux bajo la bandera de Premier Boxing Champions (PBC), compañía que dirige el empresario Al Haymon y tiene la intención de llevarlo al cuadrilátero en al menos tres veces este año, y que conquiste nuevamente la corona del orbe en la categoría súpergallo.

“Rigo se encuentra muy concentrado en su preparación y estamos seguros que en lo adelante demostrará que sigue siendo, en mi criterio, uno de los mejores púgiles del planeta”, afirmó Luis De Cubas Jr., alto ejecutivo de PBC. “No tenemos dudas que él buscará recuperar sus títulos profesionales”.

LA HORA DE LA VERDAD PARA RIGONDEAUX Y PARA JULIO CEJA
Faltándole tres meses de cumplir 39 años –el 30 de septiembre-, Rigondeaux tiene la oportunidad ante el mexicano Julio Ceja de demostrar que todavía le queda suficiente pólvora en sus puños, y que el revés ante Lomachenko no significa que haya comenzado el declive de su carrera, ni mucho menos que sea hora de colgar los guantes para siempre.

Rigondeaux y “Pollito” Ceja (32-3-0, 28 KOs) chocarán el próximo domingo 23 de junio, en el Centro de Eventos del lujoso hotel y casino Mandalay Bay, de Las Vegas, donde el ganador obtendrá el boleto para disputar la corona ante el campeón Rey Vargas (33-0-0, 22, quien antes debe salir airoso en su compromiso frente al japonés Tomoki “El Mexicanito” Kameda, el 13 de julio, en Carson, California. De imponerse Kameda tendrá la obligación de exponer el título ante Ceja o Rigondeaux, según estipuló el CMB.

Ubicado en la cima del ranking del Consejo Mundial (CMB) en la categoría súpergallo, Ceja exhibe un boxeo fogoso, de constante agresividad, propio de la sangre mexicana que corre por sus venas. Añade a su trayectoria un poder descomunal en los puños, que lo convierte en muy peligroso para cualquier rival. Pero debe tener gran cuidado cuando enfrente al zurdo cubano Guillermo Rigondeaux, que tiene enorme experiencia en los trajines boxísticos y aparece en tercer puesto de la misma organización.

“Es un rival muy duro, pero nosotros somos más inteligentes y sobre esto estamos trabajando, para ser efectivos y no darle ninguna oportunidad”, dijo Ceja, también ex campeón mundial, bajo la atenta mirada de su entrenador Agustín Luna, desde su cuartel general en la ciudad de Indio, California. “El boxeo no se trata de ver quién aguanta más, no es solo tirar golpes y ya, hay que saber usar la cabeza”.

El duelo, sin dudas, será de máxima exigencia para ambos y vital para poder reconquistar una corona del orbe. Ceja con 26 años (13 menos que Rigondeaux) tiene precisamente la edad como elemento a su favor, aunque el isleño, ahora radicado en Houston, Texas, ha hecho gala durante toda su carrera de vertiginosa rapidez para desembarcar sus puños, sólida defensa y excelente golpeo de riposta. Si aún mantiene intactas esas habilidades, el azteca tendría pocas probabilidades de vencer, salvo algún impacto fortuito que ponga fin a la reyerta antes de los 12 asaltos programados.

Ceja viene de perder por nocaut técnico en cuatro asaltos ante el venezolano, con residencia en Barranquilla, Colombia, Franklin Manzanilla, el 26 de mayo del pasado año, en el Teatro Moliere, de México, donde cedió el cinturón Plata de la propia organización. Al finalizar el cuarto asalto, el réferi Héctor Afú solicitó la evaluación del médico de turno y éste sugirió que finalizaran las acciones, debido a la abundante sangre que salía de la nariz del mexicano, quien también sufrió fractura del tabique.

Nueve meses después, en febrero de este año, el monarca Vargas (33-0-0, 22 KOs) se impuso unánime a Manzanilla, en el Fantasy Springs Casino, donde el mexicano tuvo que reponerse de una caída y dominar las acciones en lo adelante, para salir con el brazo en alto por tres votaciones idénticas de 117-108.

“Es muy claro lo que tenemos que hacer”, añadió Ceja con absoluta convicción del plan que utilizará durante el combate. “Vamos a hacer nuestro boxeo y evitaremos entrar en su estilo, para que no haya desconcentración. Lo trabajaré con inteligencia y en la primera oportunidad que se presente, atacaré con todo. No le daré una segunda oportunidad. Vimos la pelea con Lomachenko y ahí encontramos muchas cosas que nos pueden ser de gran utilidad”.

Al margen de las palabras de Ceja, sobre el cuadrilátero tendrá a un adversario de amplios recursos y potente pegada, que si se encuentra en óptima forma, ahora bajo la tutela del avezado técnico estadounidense Ronnie Shields, será muy difícil de derrotar. Para Rigondeaux llegó la hora de la verdad … y también para Ceja.

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