En rápido desenlace, “El Rey Gitano” anestesió al alemán Tom Schwarz en Las Vegas -Por J.J. Álvarez

Si alguien esperaba algo similar a lo que hizo el “gordito” Andy Ruíz ante Antony Joshua, quedó decepcionado, porque esta vez no hubo sorpresas. Tal como se vaticinó, el mastodonte inglés Tyson Fury anestesió en el segundo asalto al alemán Tom Schwarz ante una concurrencia superior a los nueve mil espectadores, que asistió al lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde el germano mostró pobre atributos boxísticos y se cumplieron al dedillo los pronósticos.

Con cuatro pulgadas de ventaja en estatura (6´9 por 6´5) y dominante desde el inicio, “El Rey Gitano” Fury (28-0-1, 20 KOs) evidenció neta superioridad sobre Schwarz (24-1-0, 16 KOs), quien sumaba seis triunfos por la vía del cloroformo, pero frente a rivales de escaso nivel técnico. Un repetido jab de zurda utilizó el británico en los primeros tres minutos de combate, al tiempo que se desplazaba hacia atrás y los laterales para evitar el avance frontal del alemán, debutante en territorio estadounidense. Esa fracción la ganó sin dificultad.

Después, en el segundo asalto, Fury se cambió a guardia izquierda y continuó lanzando el jab, entonces con la mano derecha. Faltando poco para que concluyera el segundo minuto, el inglés pegó una potente izquierda que estremeció la cabeza de Schwarz, lo que no impidió que el germano siguiera avanzando y a escasos 53 segundos acorraló sobre las sogas a Fury, quien evitó los impactos de ambas manos, con movimientos de torso hacia ambos lados.

Entonces Fury tomó la iniciativa y llegó con potencia al rostro de Schwarz, del cual comenzó a sangrar abundantemente por la nariz. Tras una fuerte izquierda, el alemán puso su rodilla derecha sobre el tapiz cuando faltaban 38 segundos para el cierre del segundo asalto. De inmediato, el árbitro Kenny Bayless hizo la cuenta reglamentaria y le preguntó al derribado si podía continuar. Reanudadas las acciones, Fury vino en busca de su rival y le pegó a mansalva en una esquina neutral con ambos puños. El tercer hombre sobre el ring intervino y acabó la golpiza, al tiempo que desde la esquina del alemán lanzaban una toalla en señal de rendición. Habían transcurridos 2:54 minutos de la segunda fracción.

En esos casi seis minutos de pelea y de acuerdo con estadísticas de CompuBox, Fury conectó 45 golpes, de ellos 33 de poder y 12 jabs, en tanto Schwarz solo dio ¡6!, cinco de poder y un jab, lo que evidencia la superioridad del británico, quien aseguró regresará al cuadrilátero en septiembre u octubre y después espera enfrentar al estadounidense Deontay “El Bombardero de Bronce” Wilder el próximo año, si éste doblega al zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz como se ha anunciado.

“La clave que traje esta noche era disfrutar de mí mismo”, dijo Fury en el ring. “Utilicé el jab y me moví constantemente. Cuando cambié a guardia zurda lo atrapé con un recto de esa mano. Fue un buen golpe. Ahora no estuve tres años fuera del ring. Esta vez regresé cinco meses después. Ya estoy de vuelta y listo para Wilder”.

Como nota folclórica, en momentos que su esposa Paris estaba sobre el cuadrilátero, Fury le cantó la canción “I Don´t Want to Miss a Thing”, de la banda estadounidense Aerosmith, también conocida como “Los chicos malos de Boston” (“Toxic Twins”). Esa canción de amor, escrita por Diane Warren, estuvo en la cima de la preferencia del público durante cuatro semanas y se utilizó como tema principal en la película Armagedón, de 1998. Tyson y Paris se casaron en 2009 y tienen cinco hijos.

En diciembre pasado, Fury y Wilder empataron en el Staples Center, de Los Angeles. Un juez votó 115-111 por el norteño, el otro 114-112 por Fury y el tercero repartió 113 puntos a partes iguales, en un duelo en el que inglés cayó a la lona en noveno y en el duodécimo, que le permitió a Wilder retener la corona pesada del Consejo Mundial (CMB).

Casi de inmediato de concluir el pleito entre Fury y Wilder comenzaron las negociaciones para el segundo enfrentamiento. El CMB dio vía libre al duelo, permitiendo entonces que Wilder se saltara el compromiso obligatorio ante Dominic Breazeale. Pero con posterioridad, el “Rey Gitano”, de 30 años y oriundo de la ciudad de Manchester, firmó el jugoso acuerdo de cinco peleas y $ 80 millones con la cadena deportiva ESPN, lo que desató la furia del monarca estadounidense.

“Eres un maldito cobarde y solo hablaste de una segunda pelea porque no me ibas a enfrentar”, escribió entonces Wilder en Twitter al responder a otro anterior del inglés en el que expresaba no existían excusas para la revancha. “No te culpo, probablemente yo también lo haría si hubiera visto mi cerebro regado por toda la lona”.

Postergado el esperado pleito, Wilder se enfrentó a su coterráneo “El Problema” Breazeale (20-2-0, 18 KOs) al que le propinó fulminante nocaut antes de que concluyera el primer minuto de pelea, el 18 de mayo, en el Barclays Center, de Brooklyn, de la Gran Manzana.

Con el triunfo de Fury, se despeja un obstáculo para un segundo duelo frente a Wilder. El cubano Ortíz puede ser la próxima piedra en el camino. Pero el mundillo del boxeo está impregnado de inesperadas variantes. Queda un largo recorrido para que ambos se vean las caras nuevamente. Ya veremos cuáles son las intenciones de ambos púgiles en el futuro.

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