“Manny” Rodríguez optimista en que derrotará a Naoya Inoue -Aunque la gran mayoría de conocedores del boxeo no le otorgan la etiqueta de favorito, el puertorriqueño Emmanuel Rodríguez mantiene un elevado optimismo de cara a su combate ante el también invicto japonés Naoya Inoue, el 18 de mayo, en la SSE Hydro, de Glasgow, capital de Escocia, donde disputarán una de las semifinales de la Súper Serie Mundial de Boxeo (WBSS, en inglés), en la división gallo.

Para “Manny” Rodríguez (19-0-0, 12 KOs) será la gran prueba de fuego de su trayectoria en las filas rentadas, pues “El Monstruo” Inoue (17-0-0, 15 KOs) ha sido campeón en tres categorías (mosca, súpermosca y gallo) y se ubica entre los mejores libra por libra del mundo, sin distinción de peso.

Rodríguez, de 26 años, e Inoue, de 25, unificarán las fajas de la Federación Internacional (FIB) en poder del boricua, y la correspondiente a la Asociación Mundial (AMB), que ostenta el nipón, además de la posibilidad de avanzar a la final del certamen, que otorga premios millonarios y el trofeo Mohammed Alí, al ganador del certamen. En la otra semifinal, prevista el 27 de abril, cruzarán guantes el surafricano Zolani “El Último Nacido” Tete (28-30, 21 KOs) y el filipino Nonito “El Flash” Donaire (39-5-0, 25 KOs).

“DERROTARE A INOUE Y PUERTO RICO BRILLARA:
En la fase previa de cuartos de final, Rodríguez se impuso por fallo dividido al australiano Jason Moloney, el 20 de octubre, en Orlando, Florida, donde abundaron los intercambios de principio a fin y dos de los jueces se inclinaron por el de la isla-continente, en tanto el otro favoreció al caribeño, los tres con cerradas votaciones de 115-113.

Tras un descanso de casi tres semanas, Rodríguez regresó al gimnasio y unos días después viajó a Cuba, con el propósito de alejarse de las tradicionales fiestas de fin de año en Puerto Rico, que según el criterio de su manejador Juan Orengo le impedirían tener una concentración total para el fuerte compromiso que se avecina.

“Es un gran sacrificio separarse de la casa, la familia y los amigos, pero estoy enfocado al ciento por ciento para este trascendental pleito”, dijo Rodríguez al referirse a su estancia en el vecino archipiélago cubano. “Han sido grandes los beneficios de esta etapa en Cuba y no tengo la menor duda que derrotaré a Inoue, ya sea por nocaut o decisión unánime. Esa es mi predicción”.

En su exposición con medios de la llamada Isla del Encanto, Rodríguez expresó que durante toda su vida ha estado esperando este momento y que desde que se puso los guantes por primera vez siempre ha querido combatir contra los mejores. “Pelear contra Inoue es una gran motivación para mí y voy a conseguir la victoria por mi país, que brillará en Escocia. Confío en llegar a la final y regresar a casa con el trofeo que lleva el nombre de Mohammed Alí”.

NAOYA INOUE QUIERE SER “EL MEJOR GALLO DEL MUNDO”
A ciencia cierta, nadie sabe en la ciudad de Sama, prefectura de Kanagawa, donde nació Inoue el 10 de abril de 1993, cuando comenzó a ser llamado por el pseudónimo que hoy es su sello distintivo, consecuencia de un destructor ataque y poder en los puños: “El Monstruo”. Pero Inoue ha demostrado que además de su formidable pegada, es un púgil con movimientos elegantes y dominio técnico sobre el ring, con lo cuales ha anestesiado a sus últimos siete oponentes y le ha permitido conquistar títulos en tres divisiones (112, 115 y 118 libras).

En su más reciente reyerta, frente al dominicano Juan Carlos Payano, el 7 de octubre, en la Yokohama Arena, Inoue finalizó el duelo en solo ¡1:10 minutos! del primer asalto, cuando el nipón hacía la primera defensa de la faja, correspondiente a la Asociación Mundial (AMB) en la segunda pelea en las 118 libras.

Los presentes aseguran, que pocos segundos después de sonar la campana, y casi sin estudio previo, Inoue lanzó el jab de izquierda y una derecha recta, en una electrizante combinación, que envió a Payano de espaldas sobre la lona y obligó al árbitro tailandés Pinit Prayadsab a finalizar las acciones. El propio boxeador dominicano expresó después del enfrentamiento, que las manos de su oponente fueron tan veloces, que no tuvo tiempo de reaccionar para defenderse.

Cinco meses antes, Inoue – en el debut en los gallos- había conquistado el cetro ecuménico frente al veterano inglés Jamie McDonnell, en el Gimnasio General Ota-City, de Japón, la capital nipona. E igualmente McDonnell resultó incapaz de asimilar la destructora pegada de Inoue, que lo derribó en el episodio de apertura y obligó al árbitro Luis Pavón a finalizar el combate, cuando habían pasado menos de dos minutos del gong inicial.

Ampliamente inferior en alcance y estatura, Inoue pegó un gancho de izquierda a la parte superior de la cabeza del británico, quien se estremeció con el impacto, e instantes después cayó como un pesado fardo al recibir una efectiva combinación de dos golpes y otro “hook” de la mano siniestra del asiático. Para el británico significaba la séptima defensa de la corona que ostentaba desde 2014.

“Mi objetivo es ganar el prestigioso trofeo (Muhammad) Alí y demostrar que soy el mejor gallo del mundo”, dijo Inoue a reporteros en Tokio, la capital nipona. “Estoy deseoso de boxear en el Reino Unido y delante de sus ruidosos fanáticos”.

IMPRESIONADO KALLE SAUERLAND CON INOUE
El promotor alemán Kalle Sauerland, creador el pasado año de la Super Serie Mundial, señaló que el poder de los puños de Inoue, supera al que exhiben otros destacados púgiles como el peso completo británico Anthony Joshua, el kazajo Gennady Golovkin o el mexicano Saúl “El Canelo” Alvarez, ambos de la división mediana.

“Esos otros poseen una pegada respetable, pero Inoue es el mejor de todos”, dijo Sauerland a medios ingleses después que el nipón venció a Payano. “Estoy convencido que no solo es el número uno en pegada en Japón, en Asia o en América. Es el mejor del planeta”.

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