“El Demoledor” Cano anestesió a Jorge Linares en Nueva York Por J.J. Álvarez

Haciendo honor a su pseudónimo boxístico, “El Demoledor” Cano anestesió en el mismo primer asalto al venezolano Jorge Linares, el 18 de enero, en el teatro Hulu, del histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde el campeón mundial estadounidense Demetrius “Boo Boo” Andrade retuvo la corona mediana de la Organización Mundial (OMB), también por nocaut en el duodécimo episodio ante el ruso Artur “El Glotón” Akavov.

Fugaz, como casi nadie esperaba, resultó el duelo Cano-Linares, que desde el campanazo inicial y sin estudio previo, se tornó una guerra de intercambios, en el que la potencia de los puños de Cano (32-7-1, 22 KOs) llevó la mejor parte, impactando con extraordinaria potencia en la anatomía del “Niño de Oro” Linares (45-5-0, 28 KOs), quien hacía la segunda presentación en la división súperligera.

En uno de esos violentos intercambios, un volado de derecha de Cano se incrustó debajo de la mandíbula izquierda de Linares, éste perdió el equilibrio y aterrizó en la lona, mientras un grito de sorpresa generalizado estremeció la emblemática instalación de la Gran Manzana. Ni corto ni perezoso, el árbitro Ricky González hizo la cuenta protectora.

Lejos de rehuir la refriega, y a sabiendas que su oponente lo sobrepasaba en masa corporal, Linares continuó cruzando bombazos con el azteca, que lucía con más poder en sus puños. Combinaciones de uno y otro al rostro culminaron con efectivo volado de derecha de Cano, quien hizo caer a Linares en forma aparatosa en una de las esquinas. Nuevamente la cuenta de González ofreció un pequeño respiro al sudamericano. Pero la suerte estaba echada.

Convencido que el sabor de la victoria estaba muy cerca, Cano se lanzó con todo hacia el ex triple monarca mundial. Una seguidilla de impactos con ambos puños del azteca, propiciaron que Linares se moviera tambaleante hacia atrás, sin defensa y con la mirada perdida. No esperó más el tercer hombre sobre el cuadrilátero y decretó el nocaut técnico, cuando faltaban 12 segundos para que concluyera la fracción inicial.

“Me sorprendió con la potencia de su mano derecha”, dijo Linares, momentos después de finalizado el combate, que fue transmitido por la plataforma digital DAZN. “Cano tiene mucho poder en sus puños”.

En su pelea previa, que significó el debut en las 140 libras, Linares, de 33 años y oriundo de Barinas, noqueó en el tercer asalto al puertorriqueño Abner “Pin” Cotto, el 29 de septiembre pasado, en el Fantasy Spring y Casino, de Indio, California.

Al referirse a su participación en la categoría súperligera Linares señaló que “es diferente a los ligeros. Son cinco libras más y allí me siento mejor, aunque ascendí porque me estaba costando demasiado trabajo hacer el peso”.

Antes del triunfo versus Cotto, Linares fue víctima en 10 asaltos de los puños del astro ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, el 12 de mayo de 2018, también en el Madison Square Garden, donde perdió la faja ligera de la Asociación Mundial (AMB).

Sobre su futuro, Linares precisó: “Tengo que tomar un tiempo y después conversar con mi equipo para definir si debo mantenerme en este peso o bajar a 140 libras. Pero lo más importante es mi salud, por lo que tomaré un tiempo de descanso antes de decidir qué será lo próximo”.

Cano, de 29 años y ex monarca interino, había derrotado en cinco asaltos, en la presentación anterior, al kazajo Ruslan Madiev, el 13 de septiembre último, en el hotel y casino Hard Rock, de Las Vegas, donde se apropió de la faja vacante que ahora estuvo en juego ante Linares. Antes había sucumbido en par de pleitos consecutivos, los dos en 2017.

“Estoy muy feliz”, afirmó Cano con gran alegría tras consumarse la victoria. “Toda mi carrera quise un triunfo así contra un boxeador del calibre de Jorge Linares. Y qué mejor forma de conseguirlo que de esta manera. Hoy es el mejor momento de mi vida. Fue un honor pelear contra un peleador que ha sido tres veces campeón mundial”.

Facebook Comments