Vasyl Lomachenko insiste que su próximo objetivo es Mikey García -Todavía estaba sudoroso Vasyl Lomachenko tras vencer unánime al puertorriqueño José Pedraza el 8 de diciembre, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, cuando repitió su meta para el cercano 2019: “Quiero unificar títulos frente a Mikey García”.

Como sugerían la casi totalidad de los vaticinios, Lomachenko (12-1-0-9 KOs) derrotó en forma inobjetable a “El Francotirador” Pedraza (25-2-0, 12 KOs), pero quedó trunca su racha de ocho nocauts consecutivos, el más reciente ante el venezolano Jorge “El Niño de Oro” Linares, a quien arrebató el cetro de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) en las 135 libras en mayo pasado.

Con el triunfo ante Pedraza, “Hi-Tech” Lomachenko se adueñó de la faja de la Organización Mundial (OMB), que el boricua había conseguido cuatro meses antes versus el mexicano Raymundo “Sugar” Beltrán, en la Gila River Arena, de Glendale, de Arizona.

Intervenido quirúrgicamente después de imponerse a Linares por nocaut técnico en el décimo asalto (Lomachenko fue a la lona en el sexto), ahora ante Pedraza el zurdo europeo mostró sus innegables habilidades técnicas, incluida rapidez de manos y piernas, así como el sostenido golpeo desde diferentes ángulos, que lo convierte en un metódico peleador, muy efectivo frente a cualquier tipo de adversario.

Aunque resultó incuestionable la victoria de “Loma”, y que superó ampliamente en la cantidad de impactos a Pedraza (240 por 111), el púgil radicado en Oxnard, California, no se arriesgó demasiado en los dos primeros tercios de pelea, quizás calibrando el estado de su recién operado hombro derecho. Pero en el undécimo se lanzó a fondo con ambas manos y consiguió enviar a Pedraza a la lona en par de ocasiones, aunque después de la segunda caída llegó casi de inmediato la campana salvadora.

Sin dudas, Pedraza tuvo buenos momentos durante el combate, principalmente utilizando el jab de zurda para mantener a su adversario a distancia. Pero la cantidad de golpes resultó insuficiente y tampoco pudo hacer un daño significativo en la anatomía del ucraniano, para muchos el mejor libra por libra del mundo.

Al concluir el pleito, que fue del agrado de los casi cinco mil espectadores que asistieron a la legendaria instalación de la Gran Manzana, Lomachenko reconoció el desempeño de su rival: “Pedraza es un guerrero. Hizo su trabajo y lo respeto, al igual a que a todo su equipo”.

MIKEY GARCIA EN LA MIRA
Además de conseguir la victoria, lo más importante para Lomachenko es que no sintió molestias en el área intervenida quirúrgicamente, lo que le permite continuar con sus planes de unificar las otras coronas de las 135 libras, principalmente la del Consejo Mundial (CMB), en poder del estadounidense Mike García, ya que se encuentra vacante la correspondiente a la Federación Internacional (FIB).

“Estoy sano al 100 por ciento”, expresó Lomachenko, con evidente satisfacción todavía sobre el cuadrilátero. “Mi sueño es unificar todos los títulos y quizás el año próximo pueda enfrentar a Mikey García, aunque tendré que esperar por él algún tiempo”.

Pero García (39-0-0, 30 KOs) ya firmó contrato para rivalizar ante el zurdo estadounidense Errol Spence Jr. (34-0-0, 21 KOs), el 16 de marzo, en el AT T Stadium, de Arlington, Texas, donde “La Verdad” Spence expondrá la faja welter de la Federación Internacional, que posee desde mayo del pasado año, cuando aplicó el cloroformo en el undécimo asalto al británico Kell “El Especial” Brook, en Sheffield, Inglaterra.

Una difícil tarea tiene por delante García en su duelo ante Spence Jr. pues saltará par de divisiones y encima de ello frente a un púgil también reconocido por los especialistas entre los mejores libra por libra del mundo.

Como obstáculo adicional para ver cruzar guantes a Lomachenko y García el próximo año está que allegados al norteño aseguran que su anatomía ya tiene dificultades s para hacer el peso en las 135 libras y de ahí su decisión de probar suerte en los welter (147).

“Busqué esta pelea con Spence Jr. porque quiero dejar un legado”, dijo García quien ha sido campeón en cuatro categorías: pluma, súperpluma, ligera y súperligera. “Quiero dejar mi nombre en los libros de historia del boxeo. Estoy muy feliz por tener esa oportunidad”.

Sin dudas, en pleito de alto voltaje ocurriría si finalmente Lomachenko y Mikey García llegan a enfrentarse, pues el ucraniano exhibe también coronas en 126, 130 y 135.

Facebook Comments