Akira Yaegashi retiene su cinturón -Uno de los únicos cuatro pugilistas de Japón que han conseguido coronarse en un trío de divisiones del boxeo profesional recibirá 2017 en poder del mismo título con el que comenzó este calendario. Sin escalar al Coliseo Ariake de Tokio en su mejor noche, Akira Yaegashi retuvo su cinturón mosca ligero avalado por la Federación Internacional (FIB).

El ex campeón del peso mínimo (105 libras) por la Asociación Mundial (AMB) y también otrora monarca de la categoría mosca (112 libras), pero legitimado por el Consejo Mundial (CMB), pasó mucho más trabajo del esperado antes de conseguir apuntarse una defensa de su cetro por nocaut (TKO-12) a expensas del tailandés Wittawas Basapean (31-6, 12 KOs), alias Samartlek Kokietgym.

A pesar de controlar a su rival por amplio margen en cada asalto hasta las postrimerías del pleito (en el momento de la detención, Yaegashi se encontraba delante en dos boletas por 11 puntos y por 9 en la tercera), los impactos del favorito local en pleno rostro del boxeador foráneo parecían carecer de la potencia necesaria para dictar sentencia rápida.

Akira, miembro de un cuarteto de tetracampeones divisionales japoneses que completan Kazuto Ioka y los ya retirados Koki Kameda y Hozumi Hasegawa, finalmente pudo obligar al aguerrido peleador de Tailandia a sacar bandera blanca en el duodécimo y último round, cuando parecía que revalidaría el cetro de las 108 libras de la FIB con una votación unánime algo insípida.

En un último intento por derribar a un retador que se resistía a visitar la lona, el nipón desató en los últimos tres minutos de trifulca una violenta ofensiva que remató con un par de derechazos y un gancho de izquierda que pusieron en evidente mal estado a Kokietgym, una situación de la que se percató el referí estadounidense Gerard White para decretar el fin de las acciones.

“Pude noquearlo antes, pero realmente el estilo de Kokietgym se me hizo un tanto complicado”, confesó Yaegashi (25-5, 13 KOs), de 33 años, una vez que decretaron oficialmente su segunda reválida de un título que se adjudicara un año y un día atrás (29 de diciembre), en esta misma instalación tokiota, con un éxito por veredicto unánime frente al mexicano Javier “La Cobra” Mendoza.

“Mi esquina me dio luz verde (en el duodécimo asalto), por eso me lancé al ataque. Me siento aliviado por haber podido noquearlo”, confesó el veterano japonés, quien ha vuelto a planos estelares cuando su carrera parecía sumida en un espiral descendente por los dos fracasos consecutivos, ambos contundentes, que le propinaran el nicaragüense Román “Chocolatito” González (TKO-9) y el mexicano Pedro “Jibran” Guevara (KO-7) en 2014.

Fue una cartelera de viernes en la que Yaegashi sirvió de telonero a su compatriota Naoya “Monster” Inoue (12-0, 10 KOs), quien igualmente retuvo (TKO-6) su cetro supermosca (115 libras) de la Organización Mundial (OMB) a expensas de un veterano como el también japonés Kohei Kono (32-10-1, 13 KOs).

En otra pelea de respaldo, el medallista de oro olímpico de la categoría de 75 kilogramos en Londres 2012, Ryota Murata (12-0, 9 KOs), se valió de un potente derechazo en la tercera fracción de su compromiso contra el mexicano Bruno “El Tiburón” Sandoval (19-2-1, 15 KOs) para poner punto final a la jornada laboral del visitante.

Murata (cumplirá 31 años el próximo 12 de enero), quien contiende en la candente división de las 160 libras y ha estado a la espera de una oportunidad de boxear por un título mundial, confía en que 2017 sea el almanaque en el que se haga realidad su sueño, presumiblemente en pleito frente al británico Billy Joe Saunders (24-0, 12 KOs), monarca de la OMB.

El otro titular de los medianos –dueño de las fajas de la AMB, CMB y FIB– el kazajo Gennady Golovkin (36-0, 33 KOs), ya tiene cita para su estreno en el próximo calendario con el estadounidense Daniel Jacobs (32-1, 29 KOs).

Saunders, que había flirteado con la idea de medirse a Golovkin primero, y al mexicano Saúl “Canelo” Álvarez (48-1-1, 34 KOs) después, debe comenzar el año sin rival, pues todo apunta a que el azteca se enfrentará a su coterráneo Julio César Chávez hijo (50-2-1, 32 KOs).

Sin muchas más opciones en el horizonte, el del Reino Unido bien podría decantarse por la idea de medirse a Murata, un contrario bien ubicado en el ránking de la OMB y que aportaría a la contienda para llamar la atención de los hinchas ingleses su pedigrí olímpico, precisamente ganado en un ring londinense.

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