Pacquiao: las desventajas de ser un extra clase -Minutos después del protagonizar el combate que se efectuó el 9 de abril del presente año en la MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, EE.UU. y en el que derrotó por decisión en doce rounds al estadounidense Timothy Bradley, el astro filipino Manny “Pacman” Pacquiao confirmó a medios internacionales que colgaría los guantes.

“Déjenme disfrutar de mi vida en el retiro. Si me preguntan acerca de un regreso, quizá vaya a  disfrutar de mi vida ya retirado. No puedo decir si voy a regresar, todavía no sé cómo se siente eso,” aseguró Manny Pacquiao, agregando que “tengo un compromiso con mi familia y no quiero fallar, ya tomé mi decisión”.

Esas declaraciones hicieron que automáticamente algunos peleadores que militan en la división de peso welter y que hasta entonces se encontraban muy por debajo de su rango, automáticamente pasaran de un nivel intermedio al más alto en la medición.

Fuera de la mezcla tanto estadounidense Floyd “Money” Mayweather como el “Pacman”, el resto adquirían una especie de revalorización, porque ya no existía un “extra clase” dentro de la división que en una comparativa los hiciera parecer muy poca cosa.

De repente el choque entre los estadounidenses Keith Thurman y Shawn Porter se convertía en un súper combate y las negociaciones para la unificación entre los campeones reinantes el inglés Kell Brook y el mexicoamericano Jessie Vargas volvía sumamente atractiva la división.

Los mejores contra los mejores, colisiones entre fuerzas igualadas. El sueño de todo fanático.

Ahora que parece inminente el regreso de Pacquiao, el resto de los welters se volvieron a depreciar. Simplemente el rival que se maneja, Jessie Vargas, ha pasado de “top fighter” a ser un adversario a modo.

“La situación es también precaria porque cuando tú llevas tanta expectativa para un regreso de un probado campeón como lo es Manny Pacquiao, se esperan rayos y centellas […] en este caso en las 147 libras (peso welter) la diversidad está ahí y no puedo pensar que a estas alturas el único rival que puedan traer es a Jessie Vargas, sabiendo que hay un Keith Thurman, hay un Shawn Porter,” dijo la periodista Claudia Trejos durante la última transmisión del programa Nación ESPN.

Pero la realidad es que aunque el elegido hubiera sido Thurman o Porter, el reproche habría sido el mismo. Y es entendible, pues a menos que se vuelvan a calzar los guantes Floyd Mayweather o el mexicano Juan Manuel Márquez, no existe alguien que sea digno de un emparejamiento con el ocho veces monarca del orbe en distintas clases de peso.

Algo similar ocurre en la categoría de peso medio con el kazajo Gennady “GGG” Golovkin. Y ante la dificultad que esto conlleva, sus dirigentes han tenido que echar mano de la peor fórmula, pactar peleas de morbo y de gran impacto mediático, como la que protagonizará el 10 de septiembre en Londres, Inglaterra, ante el local Kell Brook.

Una de las desventajas de ser un “extra clase” es que por más bueno que sea tu oponente, jamás llenará las expectativas del respetable, puesto que el resultado ya se conoce de antemano

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