Profesional es aquel que recibe ingresos por una profesión u oficio y lo realiza con pericia, aplicación, seriedad, honradez y eficacia de manera competente. Esta definición viene al caso con lo sucedido al jovencito estadounidense, de raíces mexicanas, David “El Bandera Roja” Benavidez, quien ganó la pelea frente al colombiano Roamer Alexis Angulo hace unos días, pero una fecha antes perdió en la báscula el título mundial supermediano del Consejo Mundial (CMB).

Benavidez, ahora con marca de 23 triunfos, 20 por la vía del sueño, sin reveses, registró 170,8 libras, dos 2,8 más que el límite máximo permitido, en tanto Angulo se presentó con 167,6 libras, lo cual dejó al monarca sin corona y a su rival con la posibilidad de convertirse en dueño del cinturón de las 168 libras.

Para que se efectuara el duelo, Benavidez tuvo que realizar un acuerdo económico no revelado con Angulo (26-2-0, 22 KOs), un púgil ubicado en el decimoquinto lugar en la clasificación de ese organismo, con sede principal en territorio mexicano y quie llegó al enfrentamiento por puro accidente.

Oriundo de Phoenix, Arizona, Benavidez, de 23 años, debía cruzar guantes en forma obligatoria con el ocupante del primer lugar en la clasificación del CMB, el turco Avni “Mr. Robot” Yildirim (21-2-0, 12 KOs), quien hizo dejación temporal de su derecho al pleito con el monarca, debido a una lesión durante los entrenamientos.

Debido al trauma de Yildirim, el prometedor boxeador méxico-estadounidense recibió autorización para hacer una defensa opcional y entonces eligió a Angulo, adversario con indiscutible poder en los puños, pero inferior en nivel cualitativo y que debió abandonar en el décimo asalto, cuando su esquina lanzó la toalla en señal de rendición para evitar que continuara el castigo, el sábado 15 de agosto, en Uncasville, Connecticut, en cartelera organizada por Premier Boxing Championship.

Al comentar sobre su actuación, Benavidez señaló que “en general fue una gran actuación. No quería ir demasiado rápido y dejarme expuesto. Nunca lo había noqueado alguien anteriormente. Lo demolí de la primera a la décima ronda”.

Al margen de la victoria ante Angulo, que era esperada, lo más preocupante es el fracaso en el pesaje de Benavidez, pues el CMB requiere controles de peso en tres oportunidades previas al combate: a 30, 14 y 7 días, con el propósito de que los peleadores pierdan peso en forma adecuada y sin riesgo para la salud.

Ahora el CMB seguramente efectuará una evaluación del estado actual de Benavidez para definir si le permite competir por el cinturón de las 168 libras por tercera ocasión o si le sugieren escalar a la división semipesada (175 libras).

“Estoy muy decepcionado, aunque es la primera vez que pierdo por incumplir con el peso”, dijo Benavidez a modo de justificación. “Estoy muy decepcionado de perder mi título en la balanza”.

El ex monarca explicó que había intentado perder peso extra en los últimos dos días, pero las tres libras de exceso nunca consiguió bajarlas, por lo que tomó la decisión de no continuar intentándolo.

Obviamente, el incumplimiento en el peso no es solo responsabilidad de Benavidez, sino también de su grupo asesor, incluido su padre y entrenador José Benavidez Sr., que solo comentó que el cuerpo de su hijo “simplemente no respondió a los esfuerzos por liberar libras”.

Todavía con mucho camino por recorrer, la trayectoria de Benavidez en el pugilismo registra otro acontecimiento lamentable, pues tras doblegar unánime al rumano Ronald Gavril, en la revancha disputada el 17 de febrero de 2018, dio positivo a cocaína, en un control efectuado por la Asociación Voluntaria Antidopaje (VADA, en inglés).

Cinco meses antes, el 8 de septiembre de 2017, Benavidez se impuso por fallo dividido a Gavril, en el hotel y casino Hard Rock, de Las Vegas, donde se adueñó de la faja vacante súpermediana del Consejo Mundial (CMB).

Después del segundo éxito de Benavidez y confirmado el fallo en las pruebas de antidopaje, fue suspendido por un año. Regresó a los encordados en marzo de 2019, cuando aplicó el cloroformo a J´Leon, en Arlington, Texas. En septiembre, Benavidez derrotó al estadounidense Anthony “El Perro” Dirrell por nocaut en el noveno asalto para convertirse en campeón por segunda ocasión.

Facebook Comments