A la distancia, el mexicano Gilberto Ramírez estará pendiente de cada detalle del pleito entre el invicto kirguizio Dmitry Bivol, súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) en las 175 libras, y el retador ruso Umar Salamov, quienes se enfrentarán el 11 de diciembre, en Ekaterimburgo, Rusia.

Pocas horas después, también el sábado, “Zurdo” Ramírez (18-0-0, 11 KOs) cruzará guantes con el cubano Yunieski “El Monstruo” González (21-3-0, 17 KOs), en un combate de eliminación, que al ganador le abrirá las puertas para luchar ante el monarca Bivol. Este duelo está pactado en el AT&T Center, de San Antonio, Texas.

Ramírez, de 30 años y nacido en Mazatlán, Sinaloa, viene de anestesiar en el cuarto asalto al igualmente cubano Sullivan Barrera (22-4-0, 14 KOs), en Los Ángeles, donde el isleño fue derribado en el tercero y par de veces en el fatídico cuarto episodio, donde concluyeron las acciones.

El triunfo ha creado una atmósfera de euforia en Ramírez, quien en cada ocasión que ofrece declaraciones, reconoce el elevado nivel de Barrera: “Esa pelea frente a Barrera demostró mis fortalezas como boxeador. Tuve una excelente actuación y evidencié que estoy en la élite de la división semipesada”.

El púgil azteca recalcó que había aplicado el cloroformo a un boxeador que posee mucha experiencia y en su trayectoria se ha enfrentado a varios campeones de las 175 libras.

“Nadie lo había vencido como lo hice yo”, añadió Ramírez. “Y mi desempeño mostró que estoy listo para desafíos importantes en la división”.

Al mencionar “desafíos importantes”, Ramírez se refería directamente a Bivol, al que ha retado en innumerables ocasiones, sin recibir una respuesta positiva del europeo y de su grupo de trabajo.

Ramírez conquistó el título súpermediano de la Organización Mundial (OMB), en abril de 2016, al imponerse unánime al inglés Arthur “El Rey” Abraham, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas. La victoria lo consagró como el primer mexicano en captura una presea del orbe en las 168 libras.

Después hizo cinco defensas exitosas, hasta que tres años más tarde saltó a los ligeropesados con triunfo antes del límite en el cuarto rollo versus el norteamericano Tommy “ Kriptonita” Karpenci, en el Staples Center, de Los Ángeles, donde los preparadores evitaron que su pupilo recibiera más castigo.

Al comentar sobre su interés en pelear contra Bivol, Ramírez afirmó que quedó sorprendido cuando el kirguizio, que radica en San Pertersburgo, Rusia, rechazó enfrentarlo. “Sé que es un guerrero duro y aspira a ser el mejor, porque incluso públicamente me dijo que estaba ´listo´”.

Ubicado en el 2do lugar de la clasificación del Consejo Mundial (CMB) y en el cuarto de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), Ramírez criticó a Bivol, “un boxeador que ladra y ladra, pero no muerde. Pero después de que yo noquee a González no tiene a donde correr y estará obligado a enfrentarme”.

“Tengo confianza en mi entrenamiento y preparación para esta pelea”, expresó Ramírez. “Estoy listo para una guerra total o un gran combate de boxeo. Pero, como siempre, estoy buscando acabar con él y conseguir la victoria por KO “.

González suma tres victorias, todas por nocaut, después de sucumbir también por la vía rápida en el tercer round ante el ucraniano Oeklsandr “El Clavo” Gvozdyk, el 8 de abril de 2017, en la ciudad estadounidense de Oxon Hill, Maryland, donde discutieron la faja vacante de la Organización de Norteamérica (NABO, en inglés), correspondiente a la Organización Mundial (OMB).

El revés tuvo consecuencias emocionales en González, quien se alejó del cuadrilátero durante tres años y medio, pero regresó con espectacular actuación frente al zurdo mexicano Guillermo Romero, al que anestesió en el mismo primer episodio, el 30 de octubre del pasado año, en Mérida, Yucatán.

“Gracias a mi entrenador (Eufracio González) ´Franco´, al promotor Henry Rivalta y a mi familia, pude salir de aquel momento que estuvo a punto de echar por tierra mi carrera”, dijo González a un diario del sur de Florida. “Ahora quiero demostrar que todavía puedo permanecer en el nivel élite de las 175 libras”.

En su más reciente combate, González, de 36 años, nacido en la occidental provincia de Pinar del Río y con residencia en Miami, acabó en dos asaltos, con “Kriptonita” Karpency, el 14 de septiembre último, en el hotel y casino Seminole Hard Rock, de Hollywood, Florida.

“Sé que “zurdo” (Ramírez) es uno de los mejores de la división, pero me siento ganador después de lo que pasé”, afirmó González al periodista Jorge Ebro, del diario El Nuevo Herald. “Estoy sumamente enfocado, con excelente preparación y voy a dar lo mejor de mí para llevarme la victoria”.

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