El estadounidense Demetrius Andrade continúa cosechando triunfos en la división mediana, pero su impecable faena sobre el cuadrilátero no logra despejar el camino para que pueda cruzar guantes con las principales figuras de las 160 libras.

Invicto en 31 combates, y dueño del título de la Organización Mundial (OMB) desde 2018, “Boo Boo” Andrade (31-0-0, 19 KOs) ha lanzado infructuosos retos a otros monarcas de esa categoría, pero hasta ahora ninguno responde afirmativamente. ¿Temor de sus habilidades? ¿De sufrir un fracaso? Difícil encontrar una respuesta acertada, aunque es irrebatible que no aparece alguien de la cima que “muerda el anzuelo”.

Pero sin pausa, Andrade sigue presionando más y más. Hace pocas días obtuvo un triunfo categórico ante el irlandés Jason Quigley, al que anestesió en solo dos asaltos, después de derribarlo en tres oportunidades, una en el primero y un par de veces más en la segunda fracción, cuando el árbitro Arthur Mercante dio por terminada las acciones, después de un demoledor barraje ofensivo del norteño.

“Hice lo que dije”, afirmó Andrade, todavía sobre el encordado, el 19 de noviembre, en la SNHU Arena, de Manchester, New Hampshire, en Estados Unidos. “Me sentí bien y entregué el mensaje, que era detener a Quigley y dar el paso inmediato”. Acto seguido preguntó: ¿Quién es el siguiente?”.

Una interrogante, que en su deseo personal incluye a Jaime Munguía, al ganador del pleito de unificación entre Gennady “GGG” Golovkin, monarca de la Federación Internacional (FIB), y el japonés Ryota Murata, súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), así como al gemelo Jermall Charlo, propietario del Consejo Mundial (CMB), o al mismísimo súper astro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, quien recientemente se convirtió en monarca unificado en las 168 libras.

“Cada vez que subo al ring, muestro algo diferente y puedo hacer lo que sea necesario”, expresó Andrade. “Mi única opción es tener paciencia y esperar a que lleguen los grandes combates. Pero me pidieron un nocaut y lo di. Tengo 31 victorias sin derrotas, soy campeón olímpico y mundial, así ¿qué más tengo que hacer?”.

Sin dudas, resulta totalmente incomprensible cómo un púgil con el talento, la trayectoria y resultados de Andrade, tenga casi que implorar para enfrentarse con otros púgiles de la élite.

El promotor inglés Eddie Hearn, de la compañía Matchroom Boxing, se sumó al justo reclamo de Andrade, minutos después del pleito versus Quigley.

“Qué está pasando en el boxeo que hay dos grandes campeones mundiales invictos en la misma división y no definen sobre el ring quién es el mejor”, dijo Hearn, en un apasionado comentario. “Los fanáticos se merecen esos extraordinarios combates”.

Hearn se refería al gemelo Jermall Charlo (32-0-0, 22 KOs), quien el pasado 19 de junio, en el Toyota Center, de Houston, se impuso unánime al mexicano Juan “Juanito” Montiel (22-5-2, 22 KOs), en lo que significó la tercera defensa exitosa del norteamericano, de la faja mediana del CMB.

También durante muchas semanas y hasta meses, Andrade ha tenido en la mira a Charlo, quien ha respondido a los reclamos de su coterráneo en forma positiva en algunas ocasiones, en otras con palabras agresivas e igualmente eludiendo la pelea al mencionar  algunos obstáculos.

“Charlo, no sigas con las palabrerías, inventando excusa tras excusa”, expresó el zurdo de Providence. “Deja la política a un lado. Vamos al grano. Eres un luchador, peleemos hermano”.

Al referirse a Jaime Munguía, Hearn precisó que fue campeón mundial de la OMB en los súperwelter y hace buen rato pelea en las 160 libras. “Eres un rival obligatorio para Demetrius Andrade. Es incomprensible que pidas tener un par de peleas más en la división, si ya has efectuado otras cuatro con anterioridad. No tiene sentido práctico solicitar una eliminatoria, cuando tienes la posibilidad de ir en forma directa por el título mundial”.

Si no son simples declaraciones, todo indica que Andrade y Hearn desean realmente los pleitos ante la crema y nata de las 160 libras. Por otro lado, carece de sentido que tengan que presionar para que esos rivales acepten el enfrentamiento, cuando el boxeador norteamericano ostenta una corona del orbe.

Veremos si en el ya cercano 2022, Charlo, Munguía o Golovkin/Murata aceptan el desafío, que permitirá definir si Andrade es realmente el mejor de las 160 libras como pregona.

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