Tal como se esperaba, el campeón mundial estadounidense Terence Crawford, monarca welter de la Organización Mundial (OMB) y el retador Shawn Porter ofrecieron un duelo de alto nivel, de constantes emociones, el 20 de noviembre, en la Michelob Ultra Arena, del hotel y casino Mandalay Bay, de Las Vegas.

Durante 10 emocionantes asaltos, “Bud” Crawford (38-0-0, 29 KOs) y “Showtime” Porter (31-4-1, 17 KOs) se ajustaron al plan táctico preconcebido, que al principio benefició al aspirante al título, pero en las postrimerías rindió los frutos esperados al dueño de la corona, en la sexta exposición de su reinado en las 147 libras.

Como un león al que le abren las puertas de su jaula, salió Porter al sonar el campanazo inicial y en cierta medida creó algún desconcierto en la defensa de Crawford. Así transcurrieron los primeros episodios, en los que parecía que habría un nuevo campeón.

Pero, Crawford, de 33 años y oriundo de Omaha, Nebraska, siempre ha destacado por su inteligencia, ecuanimidad y habilidades, además de una temible pegada, que ya suma nueve nocauts consecutivos.

Sin prisa y después de verse superado en los primeros asaltos, Crawford fue imponiendo su mejor boxeo, buena defensa y rapidez en los desplazamientos, lo que obligó a Porter a replegarse.

A la altura del noveno episodio, los golpes de Crawford entraron con quirúrgica precisión en la anatomía de Porter, un año mayor que su amigo de la niñez, nacido en Akron, Ohio y asentado en la Ciudad del Pecado.

Un efectivo y sólido recto de zurda en el décimo derribó a Porter. Ni corto ni perezoso, el árbitro Celestino Ruíz hizo la cuenta protectora. Aunque hubo un grito casi generalizado por las más de 11 mil gargantas que se encontraban en la instalación, ninguno de los presentes pudo imaginar, que segundos después el combate concluiría abruptamente.

Reiniciada las acciones, Crawford fue con todo hacia Porter. Y nuevamente moviendo sus puños con exquisita puntería envió a la lona al retador, quien molesto por la caída, golpeó repetidamente el tapiz con sus guantes.

Entonces, cuando parecía que Porter regresaba a la refriega, su padre y principal entrenador Kenny, lanzó la toalla en señal de rendición, por lo que el tercer hombre sobre el cuadrilátero decretó el abandono (RTD), que se anota como nocaut técnico (KOT).

¿Se encontraba Porter en malas condicione? ¿Fue una medida precipitada? ¿Primó el amor del progenitor para evitar una lesión del vástago? Infinidad de dudas hubo entre la afición que observó la emocionante pelea, transmitida por la cadena ESPN a través del sistema de Pague-por-Ver (PPV).

Minutos después, Kenny Porter ofreció declaraciones relacionadas con su controvertida decisión, en la que resaltó que su hijo no estaba bien preparado para enfrentar a un rival como Crawford, uno de los mejores libra por libra del mundo.

“¿Desea mi honesta opinión?”, preguntó el veterano entrenador ante las cámaras y al lado de su hijo, instantes después de concluido el enfrentamiento. “No tuvo la preparación que necesitaba y yo quería”, explicó mientras el público rechazaba sus palabras con un ensordecedor abucheo.

Porter padre elogió la indiscutible calidad de Crawford. Y añadió que escalar el cuadrilátero, no estar en las mejores condiciones y pelear contra un púgil del nivel y habilidades de Crawford, es “como pelear con los ojos vendados. Así que fue una decisión fácil para mí, porque no iba a permitir que eso le sucediera a Shawn”, expresó.

Un rato más tarde, en la rueda de prensa, hubo otra sorprendente revelación: Shawn Porter anunció que cuelga los guantes definitivamente después de una exitosa trayectoria de 13 años en los trajines profesionales, en los que conquistó en par de ocasiones el título welter del orbe, primero de la Federación Internacional y varios años después el del Consejo Mundial (CMB).

“Vine preparado para retirarme”, dijo Porter, lo que causó un fuerte murmullo y el asombro en varios rostros del grupo de prensa. “Estaba listo para anunciar mi retiro esta noche, sin importar el resultado, No importa si ganaba, perdía o incluso empataba. Me alentaban para que continúe (si vencía), pero no lo voy a hacer. Aquí estoy anunciando que me retiro ahora mismo”.

Antes de este fracaso, el primero por la vía del cloroformo, Porter había sufrido tres reveses anteriores: frente Kell Brook, por fallo dividido en agosto de 2014, ante Keith Thurman, por unanimidad en junio de 2016 y por otra decisión alterna frente a Errol Spence, en septiembre de 2019.

“Dije que Spence iba a ser mi última pelea”, explicó Porter. “Pero después sentí que había algo más y ese algo era Terence Crawford. Y dije que no me importaba el resultado, lo que importa es lo mucho que le he dado este deporte. Porque he peleado con los que están en cima”.

En diciembre de 2013, Porter arrebató, por fallo unánime, la faja de la FIB, al zurdo estadounidense Devon Alexander, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el derrotado hizo la primera defensa del cinturón.

Casi cinco años más tarde, Porter, quien cumplió 34 años el 27 de octubre, conquistó la faja vacante del CMB, por triunfo reflejado en las tres boletas de los jueces, ante Danny “Swift” García, nuevamente en el Barclays Center.

Pero Porter no se aleja totalmente del boxeo, porque desde algún tiempo trabaja como analista de la cadena Fox Sports.

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