Con su inobjetable victoria, la costarricense Yokasta Valle le dio un alegrón a los amantes del boxeo en el país que la acogió desde la niñez y al cual le profesa enorme gratitud por las oportunidades que ha recibido para consagrarse en esta difícil disciplina para las del sexo femenino.

“Yoka” Valle (21-2-0, 9 KOs) se impuso por unanimidad a la retadora japonesa Sana Hazuki (8-5-1, 2 KOs), la noche del sábado 30 de enero, en la Sala Oxígeno, de la ciudad de Heredia, donde la local retuvo la faja de peso Mínimo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) , que posee desde hace casi dos años, cuando se la arrebató a la española Joana Pastrana, en Andalucía.

Aunque el público tico solo pudo observar el pleito de la monarca en forma virtual, pues las autoridades no permitieron el acceso de fanáticos debido a la pandemia del COVID-19, Valle era consciente que debía hacer el máximo esfuerzo para retener el cinturón que la japonesa buscaba arrebatarle.

En un combate, caracterizado por los permanentes intercambios desde el inicio, Valle demostró excelente preparación física y precisión en sus impactos, que neutralizó las arremetidas de Hazuki, quien finalizó sangrando por el rostro tras los 10 asaltos programados.

Sin dudas, la votación unánime de los tres jueces resultó justa, pues la local evidenció mejor técnica y precisión que la nipona, que buscó remontar a partir de la segunda fracción de la pelea, pero no consiguió lograrlo por la efectividad de Valle en los intercambios.

Los dos jueces panameños, Bolívar Arauz y Eliecer Pérez (100-90) otorgaron todos los asaltos a Valle, en tanto Francis Jackson, de Islas Vírgenes, entregó boleta de 98-92, al estimar que Hazuki llevó la mejor parte en dos rondas.

Instantes después que el réferi Mario González levantó su mano, Yokasta agradeció el desenvolvimiento de Hazuki y también a sus seguidores por el apoyo que le brindan.

A continuación resaltó que “me encantaría pelear lo más pronto posible y continuar defendiendo el título mundial, pero ya vendrán los planes seguir teniendo más títulos”.

En un principio, Valle tenía señalado enfrentarse con la alemana Tina “Tiny” Rupprecht, que la había derrotado por fallo unánime, el 16 de junio de 2018, en la ciudad alemana de Munich, donde la local hizo la primera defensa del cinturón del Consejo Mundial (CMB) en las 105 libras.

La revancha entre Valle y la invicta Rupprecht (10-0-1, 3 KOs) inicialmente estaba prevista el 12 de diciembre, en Berlín, pero debido a una nueva ola de propagación del COVID-19 en la nación alemana, fue cancelada y poco después reprogramada el 16 de enero con sede en la nación tica.

Pero, a tenor de las aspiraciones de Valle (y también de Rupprecht), la FIB ordenó que la costarricense, nacida en la ciudad nicaragüense de Matagalpa, debía exponer la faja ecuménica ante la japonesa Hazuki, hasta anoche primera de la clasificación de ese organismo sancionador.

Durante este periplo de dos años, Valle ha insistido en los deseos de unificar con las que poseen las otras fajas de las 105 libras. Unas semanas atrás y con anterioridad al frustrado acuerdo con Rupprecht, Valle expresó que le gustaría chocar con la mexicana Anabel “La Avispa” Ortíz (31-3-0, 4 KOs), propietaria del título de la Asociación Mundial (AMB) desde hace siete años y con múltiples defensas exitosas.

“Quiero pelear con Anabel Ortíz, quien es una gran campeona y le tengo un gran respeto”, dijo Valle en el programa Pasión Deportiva, de Teletica Radio. “Pero en el ring voy a dar todo para quitarle ese título”.

De momento el duelo tendrá que esperar ya que Ortíz acordó pelear contra la estadounidense de ascendencia mexicana Seniesa “Súper Bad” Estrada (19-0-0, 8 KOs), en un combate que se concretó en las últimas horas, según la compañía Golden Boy Promotions (GBP) y se efectuará el 20 de marzo, en Dallas, Texas.

Ortíz, de 34 años, tendrá un hueso difícil de roer en Estrada, de 28 años, que suma siete victorias consecutivas antes del límite, la más reciente frente a la veterana estadounidense Miranda Adkins (5-1-0, 5 KOs), el 24 de julio último, en Indio, California.

El triunfo de Estrada versus Adkins, de 43 años, ocurrió tras !siete! segundos de comenzado el pleito, y se inscribe como el nocaut más rápido en la historia del boxeo femenino. Una seguidilla de impactos con ambas manos derribaron de espalda y sin conocimiento a Adkins, en choque que definió la faja Plata del Consejo Mundial (CMB) en la categoría minimosca (108 libras).

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