La balanza, previa al combate, se inclina hacia el zurdo estadounidense Gervonta Davis en el duelo que sostendrá ante el mexicano Leo Santa Cruz, pactado el 31 de octubre, en el Alamodome, de San Antonio, Texas, donde estarán en juegos dos títulos de la Asociación Mundial (AMB), el de las 135 y las 130 libras, que poseen respectivamente.

El pleito, que se transmitirá por Showtime, en un Pago-Por-Evento (PPV), tendrá la asistencia de alrededor de 10 mil espectadores, de un aforo total de más de 70 mil que puede albergar el coloso de Texas, en lo que se vaticina como la primera gran cartelera “abierta” después de algunas veladas con cantidad limitada de público y tras meses de suspensiones por la pandemia del COVID-19.

Pero como el coronavirus sigue impactando en todo el mundo, y Estados Unidos es uno de los grandes focos de contagio y elevadas sumas de fallecimientos, los organizadores han implementado un plan de seguridad a todos los que asistan al espectáculo, que tiene como plato complementario la reyerta entre el estadounidense Mario “El Azteca” Barrios (25-0-0, 16 KOs), monarca mundial de la AMB en las 140 libras, y el retador, igualmente norteamericano, Ryan “El Cowboy” Karl (18-2-0, 12 KOs).

Al llegar a la instalación, a cada uno de los fanáticos se le revisará la temperatura corporal y como requisito obligatorio deben presentarse con una máscara facial. Para alcanzar el indispensable distanciamiento físico, las autoridades del Alamodome distribuyeron los boletos por grupos de asientos.

SANTA CRUZ, OPTIMISTA

Con un solo revés en las filas rentadas, “Terremoto” Santa Cruz (37-1-1, 19 KOs) es consciente que tendrá el combate más exigente de su trayectoria, en la que ha conquistado títulos mundiales en las divisiones gallo (118), súper gallo (122), pluma (126) y súper pluma (130), la última cuando se encontraba vacante, en lo que significó su debut en ese peso. De salir con el brazo en alto, obtendría la quinta corona en categorías diferentes.

Casi siete años mayor que Davis, quien cumple 26 una semana después de la pelea, Santa Cruz afirma que su larga data sobre el cuadrilátero será un elemento importante que puede conducirlo al triunfo. “Tank (Davis) es joven, y posee gran poder, pero yo tengo mayor experiencia y también soy mayor (en alcance y estatura)”, dijo Santa Cruz al sitio Fight Hype. “Puedo conseguirlo (el triunfo), aunque debo ser inteligente y evitar que me atrape con sus golpes. Sé que puedo derrotarlo”.

A finales de 2019, Santa Cruz se alzó con el cinturón vacante de súper campeón de la AMB al doblegar a su coterráneo Miguel Flores, el 23 de noviembre, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Acusado a lo largo de su carrera de evitar los pleitos frente a los otros campeones de su división, Santa Cruz dijo que al chocar contra Davis le cierra la boca a sus detractores, pues no le tiene miedo a ningún rival.

“Pedí esta pelea para demostrar que están equivocados los que me critican”, añadió Santa Cruz. “Muchos pensaban que no quería pelear contra boxeadores de renombre u oponentes que son un reto para mí, así ¿quién mejor que el poderoso y el habilidoso Gervonta Davis? No soy el favorito, pero eso definitivamente me motiva más”.

Nacido en Huetamo, Michoacán de Ocampo, México y con residencia en Rosemead, California, el único fracaso de Santa Cruz se lo infligió el inglés Carl “El Chacal” Frampton, en julio de 2016, cuando el británico logró el respaldo de dos jueces, en tanto el otro se inclinó por el mexicano, quien perdió la faja de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), en la división pluma, en pleito disputado en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Seis meses más tarde y en otro pleito intenso de principio a fin, Santa Cruz recuperó el cinturón frente a Frampton por un fallo similar mayoritario, en el MGM Grand, de Las Vegas.

El zurdo Davis, de 31 años, suma 14 nocauts consecutivos, el más reciente en el duodécimo asalto ante el veterano Gamboa, quien tuvo que lidiar desde el segundo asalto con una lesión en el Tendón de Aquiles del pie derecho, que fue ratificada por una prueba de Resonancia Magnética (M.R.I) en la ciudad de Miami y lo obligó a concurrir al quirófano casi un mes después.

Once meses después del choque contra el cubano, conocido por el sobrenombre de “El Ciclón de Guantánamo”, Davis expresó que “comencé a ver la pelea contra Gamboa y apagué el video. Esa no fue mi mejor actuación. Es por eso que ahora trasladé el campo de entrenamiento a Las Vegas (en el Mayweather Boxing Club) para tener un mejor desempeño. Definitivamente regresaré más fuerte y mejor. Compensaré lo que hice en la anterior pelea”.

Con 22 años y tres meses, Davis se convirtió en el estadounidense más joven en tener una faja mundial, al aplicar el cloroformo en el séptimo asalto, al puertorriqueño José “El Francotirador” Pedraza, el 14 de enero de 2017, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el boricua hacía la cuarta exposición del centro de las 130 libras.

El 26 de agosto, el norteño perdió el título por incumplimiento de peso, un día antes de enfrentar al costarricense Francisco Fonseca, a quien noqueó en el octavo round, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Sin embargo, el zurdo Davis obtuvo otro cinturón mundial, el de súper campeón de la AMB, que se encontraba en poder del argentino Jesús “El Jinete” Cuéllar, derrotado en el tercer episodio, el 21 de abril de 2018, en el Barclays Center. Como prueba de la fuerza de los puños de Davis, el sudamericano besó la lona en el segundo y par de veces en el tercero, cuando el árbitro Benjy Estevez finalizó las acciones.

“Leo Santa Cruz es mi oponente más fuerte hasta la fecha”, dijo Davis hace pocas horas. “(Él) va a dar lo mejor de sí mismo. “Y comprendo que este es un momento de tomar las cosas con responsabilidad. Sé cómo concentrarme sin importar lo que esté sucediendo a mi alrededor. Eso es lo que me hace tan especial “.

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