Todas las variables apuntan a un revés del puertorriqueño Félix “La Sombra” Caraballo, cuando se enfrente al talentoso estadounidense Shakur “El Audaz” Stevenson, el martes 9 de junio, en Las Vegas, pero el púgil puertorriqueño abriga la esperanza que dará una sorpresa mayúscula, en una velada en la cual regresa el boxeo a la televisión nacional, después de varios meses de inactividad competitiva.

Subcampeón olímpico en Río de Janeiro-2016 durante la etapa amateur y actual dueño de la faja pluma de la Organización Mundial (OMB), en el campo profesional, el zurdo Stevenson (13-0-0, 7 KOs) parte como amplio favorito para derrotar a Caraballo (13-1-2, 9 KOs), quien hará su primer viaje a Estados Unidos, en pleito que será transmitido por la cadena ESPN.

El combate entre Caraballo, de 33 años, y Stevenson, de 22, pactado a 10 asaltos en las 130 libras, ocupará el turno estelar de las seis peleas previstas, en el Salón de Baile del Centro de Conferencias, del lujoso hotel y casino MGM Grand, en la primera función que organiza la promotora Top Rank en territorio estadounidense, desde que se decretó la pandemia del COVID-19 en marzo, cuando cesaron todas las actividades deportivas y se decretó un confinamiento a escala mundial.

Además del talento innato de su oponente, Caraballo afronta otros factores adversos como son su debut en la nación de las barras y las estrellas, y que recibió la oferta para cruzar guantes con Stevenson, a menos de 30 días de la fecha señalada para la reyerta. La ausencia del público en la instalación, con seguridad inclinado hacia el boxeador local, quizá sea el único elemento que no favorecería al monarca, nacido en Nueva Jersey.

“Esta es una oportunidad que no podía perder”, dijo Caraballo, a un diario de Puerto Rico. “Me siento súper tranquilo, sin presión. Y no me afecta en nada ser subestimado, porque desde que empecé en esta carrera, siempre se me subestimó y a pulso he llegado a donde estoy”.

Caraballo añadió que a esta posibilidad de combatir por primera vez en Estados Unidos le sacará el mejor provecho, porque “voy a hacer una gran pelea y salir con la victoria”.

Con una racha de cinco triunfos consecutivos, Caraballo anestesió en el asalto inicial a su coterráneo Sergio López, el 25 de enero, en el Palacio de los Deportes, de la ciudad puertorriqueña de Mayagüez. En ese mismo escenario pero dos años antes, sufrió su único fracaso a manos de Pedro “Pedrito” Márquez (12-1-0, 8 KOs), quien por fallo unánime le arrebató la faja pluma FedeCaribe, de la Asociación Mundial (AMB), que defendía por segunda ocasión.

Todavía en la Isla del Encanto y para cumplir con los requisitos actuales, consecuencia del coronavirus, Caraballo se tuvo que someter a dos pruebas moleculares para detectar si tenía la mortal epidemia, pero ambas dieron negativas.

De acuerdo con fuentes cercanas al boxeador, a Caraballo le restan otros dos exámenes, denominados “rapid-test” cuando ya se encuentre en Las Vegas.

“Le hicimos una prueba antes de subir al avión, además de otra la semana pasada”, dijo Javier Bustillo, presidente de Universal Promotions, compañía que guía la carrera de Caraballo. “Una vez llegue allá le realizarán otra prueba como medida preventiva y otra más en la jornada previa al pleito”.

Según ha trascendido, la Comisión Atlética de Nevada (NSAC, en inglés) seguirá los mismos protocolos con cada uno de los participantes, incluidos los jueces y todo el personal que trabajará en la cartelera. Asimismo, se informó que los oficiales permanecerán en aislamiento en el hotel desde el día antes de la velada, que tendrá muchas otras restricciones y medidas sanitarias para evitar la propagación del brote.

Stevenson tenía programado enfrentarse al colombiano Miguel “El Escorpión” Marriaga (29-3-0, 25 KOs), el 14 de marzo, en el Teatro Hulu, del legendario Madison Square Garden, de Nueva York, pero la propagación mundial del coronavirus obligó a cancelar todos las peleas en marzo, abril y mayo, en la Ciudad de los Rascacielos, la ciudad más golpeada a nivel global, con más de 27 mil fallecidos.

Habilidoso de rápidos movimientos y con eficaz guardia, Stevenson conquistó la faja vacante de la Organización Mundial (OMB), al doblegar por unanimidad a su connacional Joet González (23-1-0, 14 KOs), el pasado 26 de octubre, en Reno, Nevada.

En las últimas semanas, Stevenson ha declarado que si no consigue unificar con el británico Josh “El Guerrero de Leeds” Warrington (30-0-0, 7 KOs), dueño de la faja pluma de la Federación Internacional (FIB), entonces saltará a los súperplumas (130 libras).

Pero antes de concretarse el duelo frente al colombiano Marriaga, Stevenson y sus representantes estuvieron en negociaciones con Warrington (30-0-0, 7 KOs), en un enfrentamiento que prometía mucho y que buscó con insistencia el imberbe norteño.

Pero la pelea de unificación se fue a pique, debido a que el grupo de “El Guerrero de Leeds” quería efectuarla el 16 de mayo, en Elland Road, el hogar del equipo Leeds United, en Inglaterra, pero los que guían a Stevenson preferían que fuera el 14 de marzo, en Nueva York, fecha que tuvo que cancelarse por la pandemia del COVID-19.

Medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016 (perdió con el también zurdo cubano Robeisy Ramírez con votación de 2-1 en la final), el norteño ha afirmado en cada entrevista que no puede sustraerse a recordar el reñido fracaso que sufrió en la cita olímpica.

Al recordar aquella gesta en territorio brasileño, Stevenson ha señalado que el nacido en la central ciudad de Cienfuegos y radicado en Miami, lo hizo lucir mal, pero que si vuelve a cruzarse en el camino, ahora que Ramírez es profesional, “lo voy a patear y a dejar muy mal. Mi mensaje es que yo soy el dueño de esta división y se lo haré saber sobre el cuadrilátero, si llegamos a enfrentarnos nuevamente”.

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