Con endemoniada velocidad en los primeros compases del pleito y poder descomunal en sus puños, el invicto zurdo estadounidense Gervonta “El Tanque” Davis anestesió en el duodécimo asalto al cubano Yuriorkis “El Ciclón de Guantánamo” Gamboa, el 28 de diciembre, en la State Farm Arena, de Atlanta, Georgia, donde más de 14 mil espectadores se dieron cita para observar la cartelera, que fue transmitida por la cadena Showtime.

Un fuerte gancho de zurda del jovencito Davis (23-0-0, 22 KOs) hizo caer sentado al veterano Gamboa (30-3-0, 18 KOs) y el árbitro estadounidense Jack Reiss no esperó más y decretó el fin de las acciones, cuando faltaban 1:43 minutos para que acabara el duelo, que tuvo como incentivo la corona vacante de la Asociación Mundial (AMB) en las 135 libras.

Para el astro de Baltimore fue el decimocuarto nocaut consecutivo, desde el 8 de octubre de 2014, cuando el mexicano Germán “El Panteonero” Meraz logró mantenerse en pie durante los seis asaltos programados – aunque besó la lona en el 3ro y el 5to – y el combate concluyó con fácil victoria de 60-52 por la votación de los tres jueces actuantes.

 Davis, de 25 años, inició el pleito frente a Gamboa con mucha rapidez en sus manos, mientras el de la oriental provincia de Guantánamo, de 37 años, cumplidos cinco días antes, tenía dificultades con la guardia para bloquear los impactos del nacido en Baltimore, sobre todo el recto de la mano siniestra, que le entraba con total facilidad en su defensa.

En el segundo asalto un izquierdazo de Davis derribó al caribeño, pero no hubo mayores consecuencias. Al llegar a la esquina, Gamboa se quejó de dificultades en la zapatilla derecha. Y después del enfrentamiento señaló que había sufrido una lesión, que le impidió desenvolverse mejor a lo largo de la reyerta.

“Me siento bien, pero pienso que se me rompió el tendón de Aquiles en el segundo asalto”, dijo Gamboa todavía sobre el cuadrilátero. “Soy un guerrero y por eso me mantuve combatiendo. Por esa lesión no pude ponerle más presión (a Davis). Les dije a mis entrenadores del problema, pero también que no iba a rendirme. En lo adelante continuaré en 135 libras. Es mi peso y deseo estar ahí”.

Con el propósito de resolver la situación de la zapatilla, el grupo de trabajo de Gamboa se vio obligado a remendar el calzado, pues no disponía de otro extra. A partir de esa segunda fracción, el prometedor púgil norteño dominó las acciones, aunque ya en el sexto mostró cierto cansancio, menos agresividad y disminución en el volumen de golpes.

El séptimo episodio resultó el mejor de Gamboa, con buenas combinaciones al rostro y el cuerpo de Davis, quien intentaba obtener un “segundo aire”. También agresivo estuvo el caribeño en los dos primeros minutos del octavo, pero en los instantes finales el norteño lo hizo caer nuevamente con una precisa izquierda al rostro cuando salían de un agarre. Después de la cuenta protectora, la campana evitó que Davis buscara acabar la pelea, pues Gamboa lucía visiblmente mareado.

Los siguientes asaltos transcurrieron con dominio de Davis, en tanto Gamboa cojeaba de su pie derecho, lanzaba algunos golpes e inmediatamente entraba en el agarre para evitar el ataque de su oponente. Para el round final, Gamboa intentó forzar las acciones, conocedor que iba ampliamente detrás en la puntuación de los jueces. Pero un fulminante gancho lo hizo caer sentado. Entonces Reiss movió sus dos brazos como aspas de molino de viento para evitar más castigo al cubano, quien mostró gran coraje, pero ya vio transcurrir sus mejores días en el boxeo y ahora fue superado por un rival en plena curva ascendente.

Davis, que nunca antes había permitido a sus adversarios sobrepasar el noveno asalto, reconoció la calidad del boxeador isleño: “Sabía que Gamboa era un fuerte oponente. Me hizo pasar el noveno round por primera vez en mi carrera. Es un veterano con mucha experiencia. Lo pude capturar (con los golpes) y sin embargo él seguía allí ofreciendo combate. Es el mejor rival que he enfrentado en mi carrera, pero estuve concentrado toda la pelea”.

En sus palabras, Davis señaló que fue una gran experiencia, pues solamente tiene 25 años y todavía tiene un largo camino de aprendizaje en este complejo deporte. Igualmente dijo que el cercano 2020 será un gran año y que se siente cómodo tanto en 130 como en 135 libras.

No obstante, Davis tuvo dificultades con la báscula un día antes del chocar con Gamboa, en lo que significó su debut en la categoría ligera (135). Durante el primer pesaje , Davis marcó 136, 4 libras. En ese momento, visiblemente irritado empujó a Gamboa con sus dos manos cuando hacían el tradicional cara a cara, lo que provocó la intervención de los agentes de policía de Atlanta, del personal de seguridad y de los representantes de ambos púgiles para evitar que la situación llegara a mayores.

Davis se retiró y más de una hora después hizo el peso requerido. Pero por el incumplimiento inicial tendrá que pagar una cantidad no revelada a Gamboa.

Con 22 años y tres meses, Davis se convirtió en el estadounidense más joven en tener una faja mundial, al aplicar el cloroformo en el séptimo asalto, al puertorriqueño José “El Francotirador” Pedraza, el 14 de enero de 2017, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el boricua hacía la cuarta exposición del centro de las 130 libras.  Siete meses después el norteño perdió el título por incumplimiento del peso, un día antes de enfrentar al costarricense Francisco Fonseca, a quien noqueó en el octavo round, el 26 de agosto, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Sin embargo, el zurdo Davis obtuvo otro cinturón mundial, el de súper campeón de la AMB, que se encontraba en poder del argentino Jesús “El Jinete” Cuéllar, derrotado en el tercer episodio, el 21 de abril de 2018, en el Barclays Center. Como prueba de la fuerza de los puños de Davis, el sudamericano besó la lona en el segundo y par de veces en el tercero, cuando el árbitro Benjy Estevez finalizó las acciones.

La gran incógnita es saber si Davis intentará cruzar guantes con los principales monstruos de las 135 libras, en especial el ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, súper campeón de la AMB y de la Organización Mundial (OMB), o los estadounidenses Teófimo “Brooklyn” López o Davin Haney, dueños de las fajas de la Federación Internacional (FIB) y del Consejo Mundial (CMB), respectivamente.

Facebook Comments