Con cara nueva en la esquina, Gennady Golovkin choca contra desconocido Steve Rolls -Por J.J. Álvarez

Tras el polémico y controvertido fracaso ante el astro mexicano Saúl “Canelo” Alvarez en septiembre del pasado año, el mundo ha dado un giro para el kazajo Gennady “Triple G” Golovkin, otrora rey de la división mediana, y ahora en búsqueda de recuperar prestigio y la privilegiada posición que ostentaba en las 160 libras.

El dudoso revés, que se sumó a un sospechoso empate otorgado por los jueces el año anterior también frente al pelirrojo mexicano, le reportó ganancias millonarias al nacido en Kazajastán y con residencia en California, pero en el plano emocional dejaron secuelas que le resultaron muy difícil de resolver, principalmente en su relación con el entonces preparador Abel Sánchez, quien lo recibió en el lejano 2010 en su gimnasio en Big Bear y lo llevó hasta la cima.

Golovkin, ahora con 37 años, y el mexicano Sánchez –uno de los más avezados técnicos del mundo- rompieron su unión hace pocas semanas y lo hicieron en los peores términos, ofendiéndose públicamente, cuando en muchas ocasiones ambos señalaron que se trataba de un vínculo sólido, de total respeto, como el que sostienen padres e hijos en el seno familiar.

“Quiero anunciar que he hecho una decisión trascendental para mí y para mi carrera”, dijo Golovkin sorpresivamente en su cuenta de Instagram, a escasos 40 días de su pelea contra el canadiense Steve Rolls, señalada el 8 de junio, en un peso acordado de 164 libras, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York. “No fue una decisión fácil para mí y en modo alguno tiene que ver con las habilidades profesionales de Abel. Es un gran entrenador, un entrenador leal, miembro del prestigioso Salón de la Fama”.

Pero Sánchez al ofrecer detalles del rompimiento, mostró su disgusto con la decisión de Golovkin, al que acusó de codicia y falta de ética, después de nueve años juntos. “Él propuso una reducción en la compensación como entrenador”, escribió Sánchez en un comunicado. “Mi dignidad y honor no me permiten aceptar un abuso de esa índole. Es desafortunado que esta relación termine así, por tener (Golovkin) una actitud codiciosa, desagradecida, carente de ética, honor o integridad”.

Nueve años atrás, Sánchez comenzó a entrenar a Golovkin en su gimnasio de Big Bear, California, donde el europeo arribó procedente de la ciudad kazaja de Karaganda. Y bajo la orientación del técnico mexicano, Golovkin obtuvo 37 triunfos consecutivos, en los que se incluyeron los títulos de la AMB, el CMB, la FIB y la IBO en las 160 libras. En un momento de su carrera Golovkin ganó 23 peleas por nocaut, 18 de ellas con Sánchez en su esquina.

Pero la historia del quiebre de la mancuerna Sánchez-Golovkin es más dolorosa, porque no se trata de un simple entrenador. El púgil necesitó de Sánchez también para adentrarse en la vida y costumbres de Estados Unidos, en particular para comunicarse en la lengua de Shakeaspeare, porque no hablaba el idioma inglés.

JOHNATHON BANKS, LA NUEVA CARA EN LA ESQUINA DE GOLOVKIN
Varios días después de disolver el pacto con el mexicano Sánchez, Golovkin (38-1-1, 34 KOs) anunció que su nuevo entrenador sería el también prestigioso preparador Johnathon Banks, para el duelo que sostendrá ante el invicto y desconocido Rolls (19-0-0, 10 KOs), un súpermediano, de 35 años, nacido en la ciudad canadiense de Toronto.

“Me siento como un adolescente nuevo en la escuela”, declaró Golovkin elogiando el trabajo de Banks, quien casualmente tiene su cuartel general en Big Bear, cerca de donde radica el gimnasio de Sánchez. “Es de Detroit y tiene un estilo diferente. Insiste en dedicarle más tiempo al boxeo por sobre otros aspectos de la preparación”.

Banks, excampeón en peso crucero de la Organización Internacional (OIB) y retador del título mundial en peso pesado, ha entrenado a peleadores del calibre de ucraniano Wladimir Klitschko, así como a la colombo-noruega Cecilia “La Primera Dama” Breakhus, dueña de cuatro fajas mundiales en la división welter y considerada la mejor libra por libra del mundo, entre otros.

“Es entrenador de la vieja guardia”, dijo Golovkin en una conferencia de prensa en Las Vegas. “Yo soy un peleador de la vieja guardia y es la persona que estaba buscando. Me gusta boxear más, no quiero ser como un boxeador callejero. Quiero tener una nueva estrategia, siempre me gusta aprender y ahora todo es diferente”.

Durante el diálogo con los medios, Golovkin no perdió oportunidad de criticar a Sánchez: “Primero dijo que me quería como un hijo y luego señaló que (la unión) solamente era negocio. Ahora [con Banks] es más verdadero, no es tan falso”.

En sus primeras reacciones a la decisión de Golovkin, Sánchez había afirmado que “es un avaro y desagradecido, acaba de firmar un contrato de 100 millones ¿y de repente tuvo que hacer cambios drásticos porque no tenía suficiente dinero? Me decepciona la moral de alguien así. Tomó un decisión profesional, con algo que debería ser familiar”.

STEVE ROLLS: “CUANDO LE GANE A GOLOVKIN CAMBIARA MI VIDA”
Rolls fue elegido para enfrentar a Golovkink después que el estadounidense Brandon “El Cañón” Adams –favorito para chocar con el astro kazajo- firmó contrato para cruzar guantes con su coterráneo, el invicto gemelo Jermall “El Sicario” Charlo (28-0-0, 21 KOs), quienes rivalizarán el 29 de junio, en Houston, Texas, donde Charlo expondrá por segunda ocasión el cetro interino mediano del Consejo Mundial (CMB).

“Soy un tipo que no se rinde, voy a pelear”, expresó Rolls ante periodistas canadienses, cuando le recordaron que Golovkin está entre los mejores libra por libra sin distinción de peso. “Represento una situación peligrosa para cualquier rival. Y cuando le gane a Golovkin, el dinero cambiará mi vida. Será como conseguir el premio gordo en la lotería”.

En su último ascenso al cuadrilátero, Rolls, quien en la vida diaria se desempeña como entrenador personal, se impuso unánime al estadounidense KeAndrae Leatherwood, el 15 de diciembre, en la ciudad de Ontario, donde se adueñó de la faja vacante de la Asociación de Boxeo de Estados Unidos (USBA, en inglés).

“Realmente siento que soy uno de los mejores pesos medianos del mundo”, añadió Rolls con desenfado y a continuación elogió sus habilidades. “Simplemente no he tenido todavía posibilidades de brillar. Pero les aseguro que si necesito boxear, puedo hacerlo. E igualmente si es preciso golpear, mi rival sentirá la potencia de mis puños”.

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