Miguel Berchelt impuso su fuerte pegada ante Francisco Vargas -Por J.J. Álvarez

El retador mexicano Francisco Vargas demostró la valentía y el coraje, que caracteriza a los guerreros mexicanos. Avanzó como un tren a toda máquina sin importarle las consecuencias. Pero encontró del lado opuesto a un pegador como Miguel Berchelt con dinamita en sus puños, quien en seis asaltos retuvo, por quinta ocasión, la corona súperpluma del Consejo Mundial (CMB).

Fueron seis episodios dramáticos, de constantes intercambios –como en el primer pleito en 2017-, en los que la fuerza de los golpes del “Alacrán” Berchelt minaron poco a poco, la resistencia del “Bandido” Vargas y obligaron a su esquina a impedir que continuara el desigual combate.

Vargas (25-2-2, 18 KOs) salió desde el inicio a buscar los intercambios, mientras Berchelt se mantenía de riposta. Y cada arremetida del retador, el monarca la contrarrestaba con fuertes combinaciones, en las que el gancho de zurda y la derecha por encima estremecia al aspirante a la corona, quien no cesaba de soltar sus puños, pero sin la potencia del campeón.

Por momentos y ante el barraje ofensivo de Berchelt, parecía que Vargas iría a la lona. Sin embargo, el retador resistía, muestra de un excelente campo de entrenamiento y asimilación física. Pero su esquina comprendió que alargar la pelea, era someter a Vargas a más castigo. Antes de iniciarse la séptima fracción, la esquina de Vargas comunicó al árbitro Jay Nady, que su pupilo no continuaría en la reyerta.

Ambos se enfrentaron por primera el 28 de enero, de 2017, en el Fantasy Springs Casino, de Indio, California, donde Vargas hacía la segunda defensa del cinturón que pasó a manos de Berchelt, en un combate que se convirtió en una guerra sin cuartel y en el que “El Alacrán” mayoreó las acciones de principio a fin y provocó innumerables heridas en el rostro de su oponente, lo que obligó a Raúl Caíz Jr, el tercer hombre sobre el ring, a finalizar el choque en la undécima fracción.

Y en aquella oportunidad como en ésta del 11 de mayo, en el Convention Center, de Tucson, Arizona, Vargas soportó estoicamente el ataque de su rival, que le propinó un corte en la nariz en el 3er asalto y otro en el ojo derecho en el 4to, ambos por impactos legales, así como uno más en el arco superciliar izquierdo por un cabezazo accidental, en la misma cuarta fracción.

“Francisco Vargas es un gran guerrero mexicano, igual que yo”, afirmó Berchelt, al concluir el combate. “El me dio la oportunidad y era justo que yo lo hiciera también. Mucha gente quería esta revancha y ahora quiero demostrar que soy el mejor de las 130 libras. Espero pelea contra el ganador entre Masayuki Ito y Jamel Herring, quienes se enfrentarán en dos semanas”.

Berchelt, de 27 años, y Vargas, de 34, tenían programada esta segunda reyerta el 23 de marzo, en El Forum, de Inglewood, California, pero el monarca sufrió una lesión en su mano derecha, durante los entrenamientos y hubo que posponerla hasta que se recuperó totalmente.

La única derrota de Berchelt se la propinó el colombiano Luis Eduardo Florez, por nocaut en el primer asalto, de un pleito pactado a 10, el 15 de marzo de 2014, en Chiapas, México. A partir de ahí suma 15 victorias, 14 por la vía del cloroformo y la otra por unanimidad. En su anterior compromiso había noqueado en el noveno episodio al mexicano Miguel “Mickey” Román, el 3 de noviembre pasado, en el Don Haskins Center, de El Paso, Texas.

NAVARRETE ANESTESIO A ISAAC DOGBOE
En la propia velada y también en combate revancha, el mexicano Emmanuel Navarrete (27-1-0, 23 KOs) anestesió al ghanés Isaac Dogboe (20-2-0, 14 KOs) en el duodécimo asalto, tras dominar durante casi todo el pleito, apoyado en su mayor alcance y estatura. Ambos se habían enfrentado el pasado 8 de diciembre, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde el africano perdió la faja por vía judicial.

En esta ocasión, en el segundo asalto Navarrete lastimó a Dogboe, quien mostró mucho corazón, pero fue incapaz de lastimar a su adversario con la potencia de sus golpes. Un ataque combinado del azteca envió al ghanés a la lona en el sexto. Tres episodios después, Dogboe se tambaleó y en el siguiente se le doblaron las rodillas con un gancho de esquina, cerca de una esquina neutral.

Pero en el round del adiós, “El Vaquero” Navarrete impactó una y otra vez en la anatomía de Dogboe y éste se desplomó. El árbitro Chris Flores no esperó más y puso fin al desigual enfrentamiento, que le permite retener al ganador la corona súpergallo de la Organización Mundial (OMB).

“A todos los peleadores que pesan 122 libras, les digo que si quieren mi título, pueden venir e intentar tomarlo”, dijo Navarrete con aire triunfal sobre el cuadrilátero. “Aquí estaré esperándolos”.

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