Julian Williams va a campo minado frente a Jarrett Hurd -Por J.J. Álvarez

Si aceptamos como válido el criterio generalizado que el púgil local se beneficia psicológicamente cuando compite ante familiares, amigos y público, entonces el estadounidense Jarrett Hurd, monarca de las 154 libras, saldrá con ventaja ante el también norteamericano Julian Williams, el 11 de mayo, en el Eagle Bank Arena, de Fairfax, Virginia.

Monarca súperwelter de la Federación Internacional (FIB) y súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), el invicto “Swift” Hurd (23-0-0, 16 KOs) expondrá sus coronas a escasos 30 minutos de Accokeek, su ciudad natal, donde realizará su primera comparecencia en el área de Washington, donde debutó y fue reconocido como un joven con grandes virtudes y envidiable talento, pero con un largo camino para consolidarse en los complejos laberintos del boxeo.

Todavía con 28 años, Hurd confiesa sentirse inmensamente feliz por pelear en casa por primera vez ostentando las dos coronas del orbe, la de la FIB, conquistada cuando se encontraba vacante, al anestesiar en el noveno asalto a su coterráneo Tony “El Súper Malo” Harrison, en febrero de 2017, en Birminghan, Alabama y la de la AMB, arrebatada en cerrado duelo al zurdo cubano Erislandy “El Sueño Americano” Lara, en abril del pasado año, que debido a su intensidad y rigor, fue reconocida como “La Pelea del Año” por varios sitios especializados.

“Mis seguidores me han pedido en múltiples ocasiones que haga un combate en casa y ahora tengo esa oportunidad de hacerlo”, dijo Hurd. “Es una alegría, pero también un enorme compromiso. Pero he entrenado como nunca antes y no tengo la menor duda que no los defraudaré. Los títulos se quedan conmigo y con mi gente”.

En su más reciente pleito, Hurd aplicó el cloroformo en el cuarto asalto al británico Jason Welborn, en diciembre, en el Staples Center, de Los Angeles, California. Un gancho al cuerpo derribó al inglés, quién quedó tendido y sin posibilidades de continuar. El árbitro Lou Moret decretó el fuera de combate después de transcurridos 1:55 minutos de esa fracción.

No obstante, Hurd inició la reyerta con lentitud y poca agresividad, una característica que se ha evidenciado en varias otras peleas previas. Él, sin embargo, considera que el comienzo lento es parte de la estrategia para analizar el planteamiento táctico de sus rivales y después intensificar el ataque.

“Los dos primeros asaltos los interpreto como parte del estudio indispensable para conocer a mi oponente”, añadió Hurd en una rueda de prensa. “En esos minutos los dos estamos fríos y no quiero apresurarme, para evitar cometer errores estúpidos que pueden desembocar en el fracaso. A veces extiendo hasta el tercer o cuarto round el chequeo de mi rival, como ocurrió con Welborn, pero esa es mi forma de pelear y hasta ahora me ha dado buenos resultados”.

Antes de imponerse a Welborn, Hurd tuvo un exigente duelo de unificación ante Lara, que se decidió prácticamente en el asalto del adiós, cuando el zurdo del archipiélago caribeño sufrió una caída, además de un corte en el ojo izquierdo debido a un impacto válido. Dos de los jueces, Glenn Feldman y Dave Moretti votaron 114-113 por el norteño, en tanto Burt. A. Clements dio la misma puntuación al cubano, quien hacía la sexta defensa de la faja de súpercampeón de la AMB, mientras Hurd sometía a prueba por segunda ocasión la de la FIB.

Al referirse a su próximo combate, Hurd expresó que “Julian Williams es un adversario muy difícil y no lo veo como un trampolín hacia los otros campeones. Es astuto, posee buen nivel técnico y viene con la ambición de adueñarse de mis títulos, después de aquel descalabro que tuvo ante Jermall Charlo hace dos años. Pero quiero obtener una victoria contundente y demostrar que estoy en un nivel más alto que el de los demás de la división”.

JULIAN WILLIAMS ASISTE A CAMPO MINADO EN FAIRFAX
Especialistas estiman que el rival de Hurd irá a un campo minado , pero a “J Rock” Williams (26-1-1, 16 KOs) no le preocupan las supuestas ventajas que aportará a Hurd la instalación del Eagle Bank. Es del criterio que encima del cuadrilátero estarán solo ellos dos, además del árbitro designado. “Es una pelea local para él, pero también tendré mi público porque Filadelfia no está muy lejos de Virginia. Estoy ansioso por comenzar el combate, que me convertirá en monarca mundial”.

Williams, de 29 años, reconoció que Hurd es un peleador muy fuerte, que se encuentra en un gran momento de su carrera y que además posee una elevada estatura (6´1 pies) para esta categoría, casi cuatro por encima de su tamaño (5´8 ½ ).

El 1 de diciembre, Williams noqueó en el 2do episodio al mexicano Francisco Javier “El Zorro” Castro, en el Staples Center, donde Hurd también anestesió a Welborn. Fue la cuarta victoria consecutiva de Williams desde su descalabro ante el gemelo Jermall “Iron Man” Charlo, quien perdió la corona del Consejo Mundial (CMB) frente a Tony Harrison (vencido por Hurd) en diciembre y tendrán la revancha el 23 de junio en el hotel y casino Mandalay, de las Vegas.

“Aunque Hurd insiste en la comparación, no soy Erislandy Lara, voy a efectuar un combate completamente diferente al que él hizo”, remarcó Williams. “Voy a ejecutar un plan que le harán las cosas más difíciles a Hurd y le voy a ganar. Esos dos cinturones son mi motivación. Estoy centrado en lo que tengo que hacer y no dudo del triunfo”.

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