Guillermo Rigondeaux y Julio Ceja chocan con Rey Vargas en el horizonte -Por J.J. Álvarez

Para el bisoño mexicano Julio Ceja el duelo ante el zurdo cubano Guillermo Rigondeaux quizás carezca de un sentido de urgencia, porque todavía es relativamente joven, pero para el nacido en la oriental provincia de Santiago de Cuba, ya con 39 años, está obligado a salir con el brazo en alto, pues se agotan sus opciones de regresar a la cima de la división súpergallo.

Sin embargo, el pleito Rigondeaux-Ceja, programado el 23 de junio, en el hotel y casino Mandalay, de Las Vegas, tiene un incentivo especial para ambos, ya que el ganador obtendrá el boleto directo hacia el invicto y fuerte pegador mexicano Rey Vargas, campeón del Consejo Mundial (CMB), título que conquistó en septiembre de 2016 y ha defendido exitosamente en cinco oportunidades.

Doble ex campeón olímpico y también con fajas mundiales en las 122 libras en las filas profesionales, “El Chacal” Rigondeaux (18-1-0, 12 KOs) viene de aplicar el cloroformo en el asalto inicial, en enero pasado, al igualmente azteca Giovanni “Lloviznas” Delgado, un adversario de paupérrimos resultados en los últimos tiempos, pues ahora suma cinco reveses en línea, incluido el que le propinó el oriundo del archipiélago caribeño, el cuarto por la vía del sueño en esa racha adversa.

Esa fue la primera pelea de Rigondeaux bajo la bandera de Premier Boxing Champions (PBC), compañía que dirige el empresario Al Haymon y tiene la intención de llevarlo al cuadrilátero en al menos tres veces este año, y que conquiste nuevamente la corona del orbe en la categoría súpergallo.

“Rigo se encuentra muy concentrado en su preparación y estamos seguros que en lo adelante demostrará que sigue siendo, en mi criterio, uno de los mejores púgiles del planeta”, afirmó Luis De Cubas Jr., alto ejecutivo de PBC. “No tenemos dudas que él buscará recuperar sus títulos profesionales”.

DERROTA ANTE LOMACHENKO E INJUSTICIA DE LA AMB
Antes de enfrentar a Delgado, Rigondeaux peleó contra el ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, considerado uno de los mejores libra por libra del mundo, en un ascenso de par de divisiones del cubano, quien intentaba arrebatar al astro europeo –igualmente doble monarca olímpico- la faja súperpluma de la Organización Mundial (OMB).

La vida demostró que fue un supremo error de cálculo de él y de su entrenador Pedro Luis Díaz porque en ningún momento ante el ucraniano apareció el indiscutible talento que el Chacal SIEMPRE (lo refuerzo con mayúsculas) exhibió en las 122 libras. Más lamentable, que el avezado técnico no haya tenido una gota de humildad para reconocer que se equivocó y condujo a su discípulo por un barranco, con microscópicas posibilidades de salir con el brazo en alto.

Ciertamente, Rigondeaux quedó a deber ante Lomachenko. No mostró ninguna de sus habilidades, casi no soltó sus puños en seis asaltos, pero en modo alguno el revés debió tomarse como punta de lanza para despojarlo del título de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), corona que ganó encima del cuadrilátero. Más vergonzoso aún que en un ensañamiento “manu militari” ese organismos le haya aplicado una segunda “sanción” al excluirlo de los 15 primeros del ranking de la categoría súpergallo.

Aunque la AMB autorizó a Rigondeaux a cruzar guantes versus Lomachenko, estableció que si el cubano ganaba tendría una semana para decidir su futuro, que en la práctica significaba mantener el cinturón despojado al ucraniano o regresar como flamante monarca súpergallo.También dejó claro que en caso de revés, como sucedió, Rigondeaux perdería la faja de las 122 libras, sin mencionar entonces que igualmente sería expulsado de los 15 primeros en el ranking, algo totalmente descabellado para un súper campeón, que solamente ascendió en busca de otra corona y no logró conquistarla.

RIGONDEAUX SE CONSOLIDO FRENTE A NONITO DONAIRE
Convertido en una súperestrella en la isla, Rigondeaux llegó a la cima del boxeo aficionado, al conquistar par de títulos olímpicos en Sydney-2000 y Atenas-2004 y también otros dos en los Mundiales amateurs de Belfast, Irlanda del Norte, 2001 y Mianyang, China, 2005. Su maestría lo hizo casi invencible en esa etapa, que concluyó cuando se fugó de una delegación de la isla que se entrenaba en Brasil y tuvo una difícil etapa en la que las autoridades deportivas del archipiélago caribeño lo separaron del deporte, tras el regreso a Cuba.

Con posterioridad a salir de la isla y ya en el pugilismo de paga, Rigondeaux alcanzó el cetro interino de la AMB en solo siete combates y en enero de 2012 la corona regular, después de acabar en seis asaltos con el estadounidense Rico “Suavecito” Ramos, en el Palms Casino y Resort, de Las Vegas, donde el norteño besó la lona en el primer y sextos asaltos.

Su consolidación como astro de los encordados llegó en el 13 de abril de 2013, cuando se impuso inobjetablemente y por fallo unánime al filipino Nonito “El Flash” Donaire, entonces con una racha de 30 victorias a los largo de 12 años y dueño del cinturón súpergallo de las 122 libras. El enfrentamiento se desarrolló en el Radio City Music Hall, de Nueva York.

Ya en la cima de la división y gracias a su indiscutible victoria frente a Donaire (entonces entre los cinco mejores del mundo), los rivales rehuyeron la confrontación con el zurdo caribeño, utilizando múltiples excusas, la más recurrida que no presentaba combate y que solo se dedicaba a huir por todo el ring. Sin embargo, los expertos reconocieron su indiscutible talento (dominio defensivo, sentido de la distancia, velocidad de piernas y pegada con ambos puños) para ubicarlo entre los mejores sin distinción de categoría.

Aunque Rigondeaux retó sin éxito a la principales figuras de la división (entre ellos el mexicano Leo Santa Cruz y el inglés Carl Frampton), la AMB dio una muestra de animadversión hacia el cubano al retirarle el título (lo declararon “campeón en receso”) en enero de 2016 por no escalar el cuadrilátero en 18 meses. Pero en ningún momento el Comité de Campeonatos de la AMB exigió a los ubicados en los primeros lugares de la clasificación que debían enfrentarlo, so pena de perder sus posiciones. En aquel instante como ahora, se fueron por la tangente: sancionar a Rigondeaux.

Meses después, la AMB también despojó al inglés Carl Frampton de la faja, porque se negó a defenderla frente a Rigondeaux. Entonces ordenó la reyerta entre el Chacal y el mexicano Moisés “Chucky” Flores, monarca interino, con el propósito de eliminar títulos y tener un dueño único del cinturón.

En un controvertido resultado, Rigondeaux anestesió a Flores al cierre del primer asalto, el 17 de junio de 2017, en el hotel y casino Mandalay Bay, de Las Vegas, donde se creó una confusión generalizada al concluir abruptamente el pleito. Con posterioridad se determinó que el impacto decisivo del gladiador cubano había ocurrido después de la campana, por lo que anularon el resultado y se ordenó un nuevo choque. Pero semanas más tarde, la AMB autorizó al entonces súper campeon Rigondeaux a dejar en el limbo un segundo enfrentamiento frente a Flores, para que pudiera rivalizar ante “Hi-Tech” Lomachenko, pelea que se efectuó el 9 de diciembre, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York.

“POLLITO” CEJA, UN RIVAL MUY DIFICIL
Típico guerrero mexicano, con gran fuerza en la pegada, “Pollito” Ceja (32-3-0, 28 KOs) es un rival muy superior a Delgado, pero debe presentarse en magnífica forma para compensar las habilidades de Rigondeaux, quien estuvo entrenándose durante varias semanas en Miami y pronto partirá hacia Houston, Texas, donde se encuentra bajo la tutela del experimentado técnico estadounidense Ronnie Shields.

Ceja, de 26 años, 13 menos que Rigondeaux, viene de perder por abandono en el cuarto asalto ante el venezolano Franklyn Manzanilla, el 26 de mayo del pasado año, en el Teatro Moliere, de México, donde disputaron el cinturón Plata del Consejo Mundial (CMB). Con posterioridad, Manzanilla fue la última víctima del campeón Vargas, quien lo derrotó unánime (los tres jueces votaron 117-108), el 9 de febrero, en el Fantasy Springs y Casino, de Indio, California.

La pelea entre Rigondeaux y Ceja será de respaldo a la revancha que efectuarán el gemelo estadounidense Jermell “Iron Man” Charlo (31-1-0, 15 KOs) y su coterráneo y actual campeón Tony “Súper Malo” Harrison (28-2-0, 21 KOs), quien arrebató la faja súperwelter a Charlo, en reñida decisión unánime, el 22 de diciembre último, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Facebook Comments