Gennadi Golovkin enfrenta a Steve Rolls pisando arenas movedizas -Por J.J. Álvarez

Monetariamente, el kazajo Gennadi Golovkin disfruta un gran momento, después de un par de combates ante el mexicano Saúl Alvarez, que incrementaron significativamente sus cuentas personales, y más reciente al firmar un contrato por seis peleas y $ 100 millones con la plataforma digital DAZN. Pero en el plano estrictamente deportivo, “GGG” transita sobre arenas movedizas.

El resultado de un dudoso empate de Golovkin (38-1-1, 34 KOs) ante “Canelo” Alvarez (50-1-2, 34 KOs), en mayo de 2018 y el igualmente cuestionable revés por fallo mayoritario en la revancha, disputada en septiembre pasado, hicieron mella en el prestigio del europeo, que además de perder las coronas medianas del Consejo Mundial (CMB), la Asociación Mundial (AMB) y la Federación Internacional (FIB), también descendió en el listado en la exclusiva clasificación de Mejor Libra por Libra.

En los días posteriores al segundo enfrentamiento, Golovkin y sus asesores hicieron innumerables gestiones para impulsar un tercer duelo ante el pelirrojo mexicano, quien finalmente se decantó por el estadounidense Michael “Rocky” Fielding, a quien puso a dormir en el tercer asalto y le arrebató la corona súpermediana de la Asociación Mundial (AMB), el 15 de diciembre, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

Con el transcurrir del tiempo, Golovkin, que ahora tiene 37 años, se vio obligado a buscar un oponente, que finalmente lo encontró en el desconocido canadiense Steve Rolls (19-0-0, 10 KOs), en duelo programado en peso acordado en las 164 libras, previsto el 8 de junio, también en el histórico escenario de la Gran Manzana, donde Canelo se impuso a Fielding seis meses antes. De acuerdo con sus representantes, también se barajaron los nombres de Brandon Adams, Hassan N´Dam, Maciej Sulecki y Kamil Szermeta.

Al referirse al ascenso a la categoría inmediata superior, Golovkin explicó que le fue muy fácil cumplir con la báscula, aunque las dos únicas veces que sobrepasó la división mediana ocurrieron en 2008, cuando en junio se impuso unánime al argelino Amar Amari, en Dinamarca, y cinco meses más tarde, aplicó el cloroformo en el segundo asalto al belarús Malik Dziarra, en Alemania. En ambas ocasiones el kazajo marcó 161 libras en la pesa.

“No fue un gran problema para mí hacer este peso”, dijo Golovkin en una rueda de prensa en la sala “El Garden”. “Es la primera pelea en ocho meses y quería probarme en este división. No tuve dificultades y para mi oponente este peso es mucho más cómodo. Sé que bajar a 160 sería incómodo para él que ha realizado su carrera en los 168”.

Con 35 años recién cumplidos el 15 de abril, Rolls, quien toda su trayectoria la ha hecho en los súpermedianos, derrotó unánime al estadounidense KeAndrae Leatherwood, el 15 de diciembre, en la ciudad de Ontario, donde se adueñó de la faja vacante de la Asociación de Boxeo de Estados Unidos (USBA, en inglés).

OSCAR DE LA HOYA CONDICIONA EL GOLOVKIN-CANELO-3
Aunque Golovkin está molesto por los resultados ante Canelo, sus posibilidades de alcanzar el tercer pleito con el astro mexicano se alejan cada vez más si continúa enfrentando a peleadores de bajo nivel y fuera de la división mediana, como es el caso de Rolls, un púgil que no ha peleado con ningún rival de consideración.

Encima de ello, el empresario Oscar de La Hoya, representante de Canelo y máxima figura de la compañía Golden Boy Promotions, ha expresado que Golovkin necesita recuperar alguna de las coronas de las 160 libras para tener una nueva oportunidad ante el mexicano, que se las verá con el norteamericano Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, el 4 de mayo, en la T-Movile Arena, de Las Vegas.

“Canelo es el campeón ahora y tiene muchas opciones”, afirmó De La Hoya. “Puede subir a 168 o hasta 175 libras. Y si Golovkin desea pelear con Canelo, debe conquistar un título mundial. Así que no es verdad que Golovkin y Canelo rivalizarán en septiembre. Estoy de acuerdo con Canelo ciento por ciento, que Golovkin tiene que escalar a la cima nuevamente. De lo contrario, no habrá pelea”.

GOLOVKIN ROMPIO CON ABEL SANCHEZ
A escasos 40 días de su próximo pleito, Golovkin sorprendió al mundillo del boxeo, al anunciar que dejaba sin efecto su relación con el entrenador mexicano Abel Sánchez, el hombre que lo llevó a la cima del deporte y lo acogió como un hijo en sus instalaciones de Big Bear, California.

“Quiero anunciar que he hecho una decisión trascendental para mí y para mi carrera”, dijo Golovkin en su cuenta de Instagram. “Quiero continuar mejorando y por eso no entrenaré más con Abel Sánchez. No fue una decisión fácil para mí y en modo alguno tiene que ver con las habilidades profesionales de Abel. Es un gran entrenador, un entrenador leal, miembro del prestigioso Salón de la Fama”.

Pero Sánchez mostró su disgusto con la decisión de Golovkin, al que acusó de codicia y falta de ética, después de nueve años juntos. “Él propuso una reducción en la compensación como entrenador”, escribió Sánchez en un comunicado. “Mi dignidad y honor no me permiten aceptar un abuso de esa índole. Es desafortunado que esta relación termine así, por tener una actitud codiciosa, malagradecida, carente de ética, honor o integridad”.

Sánchez comenzó a entrenar a Golovkin en 2010, cuando el desconocido de la ciudad kazaja de Karaganda entró en su gimnasio ubicado en Big Bear, California. Bajo la orientación del técnico mexicano Golovkin obtuvo 37 triunfos consecutivos y los títulos de la AMB, el CMB, la FIB y la IBO en las 160 libras. En un momento de su carrera Golovkin ganó 23 peleas por nocaut, 18 de ellas con Sánchez en su esquina.

Pero la historia del quiebre de la mancuerna Sánchez-Golovkin es más dolorosa, porque no se trata de un simple entrenador. El púgil necesitó de Sánchez también para comunicarse en la lengua de Shakeapeare desde su llegada a Estados Unidos y en particular a California, porque no hablaba el inglés. Golovkin señaló que en pocos día informará quien es el nuevo preparador que llevará su carrera.

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