El nocaut: única fórmula de Daniel Jacobs para vencer a Canelo Alvarez – Por J.J. Álvarez

Más que estoicismo, que demostró por arrobas para derrotar el cáncer y después reponerse en dolorosas y agotadoras jornadas de terapia, el estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs necesita apelar a su pegada para derrotar al mexicano Saúl “Canelo” Alvarez, el 4 de mayo, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, donde expondrán las coronas medianas de la Federación Internacional y de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), así como la correspondiente al Consejo Mundial (CMB), estas dos últimas en poder del azteca.

De acuerdo a lo acontecido en la trayectoria del pelirrojo mexicano, quien es “hijo pródigo” en la instalación y en la ciudad donde se llevará a cabo el trascendental duelo, no existe otra fórmula capaz de inclinar la balanza hacia el norteño que no sea por la vía del nocaut, dados los factores subjetivos adversos que enfrentará. Remontémonos a los hechos.

Alvarez (51-1-2, 35 KOs) ha peleado 11 veces en Las Vegas -de ellas cuatro en la T-Mobile Arena-, con un saldo de nueve triunfos, un empate y un revés, éste en fallo mayoritario contra el invicto y ya retirado Floyd “Money” Mayweather el 14 de septiembre de 2013. Curiosamente, el duelo que fue de un solo lado de principio a fin y se convirtió en una clase magistral de técnica, defensa y movilidad del astro norteamericano, tuvo dos votaciones que no se correspondieron con lo ocurrido sobre el cuadrilátero: la jueza Cinthya Ross dio ¡empate a 114! (vio ganar seis asaltos al nacido en Guadalajara) y Dave Moretti 116-112 (cuatro rounds a la cuenta de Canelo), ambos de connotaciones escandalosas.

Moretti, de 74 años y decenas de combates por títulos ecuménicos en Estados Unidos y otras parte del mundo, ha participado en tres de los cuatro pleitos efectuados por Alvarez en la instalación multiusos de Las Vegas, inaugurada el 6 de abril de 2016 a un costo de $ 375 millones y con aforo para 20 mil espectadores. Solo un mes después de su inauguración (el 7 de mayo), Canelo anestesió en seis asaltos al inglés Amir “King” Khan, quien efectuó un arriesgado ascenso de dos divisiones para un pleito con escasas posibilidades de vencer.

En los otros tres compromisos de Alvarez en ese pabellón, Moretti ha estado presente. En mayo de 2017 vio ganar al astro mexicano 120-108, al igual que los otros dos colegas, a Julio C. Chávez Jr. También el juez Moretti ocupó sillas en los dos enfrentamientos versus el kazajo Gennadi “Triple G” Golovkin. En el primero favoreció al europeo 115-113, pero Adalaide Byrd ofreció una nota de ceguera inexplicable al otorgar ¡10! asaltos a Alvarez y dos a “Triple G”, el púgil que llevó la iniciativa todo el tiempo y pegó los mejores golpes. Infinidad de críticas recibieron los jueces, pues Don Trella tampoco escapó a los cuestionamientos al repartir 114 unidades para cada contendiente.

También Moretti recibió idéntica responsabilidad en la revancha Alvarez-Golovkin. Y en esa ocasión él y Steve Weisfeld vieron ganar al azteca por 115-113, mientras Glenn Feldman se inclinó por un empate. Precisamente serán Moretti, Weisfeld y Feldman los encargados de impartir justicia en el choque del 4 de mayo, lo que ha creado alguna preocupación en Jacobs y su grupo, dado el historial de esa terna con evidente inclinación para favorecer al azteca.

En su extensa carrera como árbitro y juez, Moretti ha tenido otros desaciertos, de acuerdo con el público y la crítica especializada que ha observado sus actuaciones en los combates. Moretti fue uno de los tres oficiales involucrados en la victoria dividida de Canelo ante el zurdo cubano Erislandy “El Sueño Americano” Lara, el 12 de julio de 2014. Moretti (115-113) y Levi Martínez (117-111) respaldaron la actuación del mexicano, en tanto Jerry Roth (113-115) se decantó por el isleño, con mucho más acierto en los golpes a lo largo de los 12 desafíos.

Igualmente, Moretti otorgó un desproporcionado fallo de 118-112 hacia Mayweather Jr. cuando éste enfrentó al filipino Manny “PacMan” Pacquiao, el 2 de mayo de 2015, en la lujosa instalación del MGM Grand, donde evidentemente el extraordinario estadounidense resultó ganador, pero en forma más ajustada, como apareció en las otras dos boletas de Burt Clements y Glenn Feldman (116-112).

CANELO PARTE COMO FAVORITO ANTE JACOBS

El enfrentamiento Alvarez-Jacobs no cayó en forma casual. Desde hace meses, el pelirrojo mexicano había expresado su intención de convertirse en el único mexicano en la historia con los cuatro títulos en una misma categoría de peso. Y Jacobs es uno de los obstáculos para alcanzar ese objetivo. Los otros dos monarcas actuales son estadounidenses: Demetrius “Boo Boo” Andrade (27-0-1, 17 KOs) y Rob “Bravo” Brant (25-1-0, 17 KOs), dueños de las fajas de la Organización Mundial (OMB) y la “regular” de la AMB, respectivamente.

Para otorgarle relevancia a la pelea ante Jacobs, “Canelo” ha repetido en varias ocasiones que ambos son los dos mejores púgiles de la división, minimizando la trayectoria y resultados del kazajo Gennadi “GGG” Golovkin, con el que tuvo dos memorables enfrentamientos, el primero finalizado en empate en septiembre de 2017 y el segundo con una cerrada victoria mayoritaria (dos jueves votaron 115-113 y el otro repartió 114 puntos para cada contendiente). Ambas votaciones tuvieron una gran cantidad de inconformes, al considerar que el oriundo en Kazajástan y radicado en Santa Mónica, California, mereció el triunfo.

“Somos los dos mejores de las 160 libras, esa es la verdad”, dijo Alvarez hace algunos días. “Él es campeón mundial, un gran boxeador y mi objetivo es hacer las mejores peleas y ante los rivales de más calidad. Será un adversario más difícil que Golovkin, porque es físicamente mayor y más completo. Jacobs piensa en el ring y sabe cómo manejar los tiempos y hasta en ocasiones cambia de guardia. Por supuesto, nos estamos preparando para su tamaño y estilo de pelea”.

JACOBS ESPERA QUE “LOS JUECES SEAN JUSTOS”
Expertos y público en general consideran que Jacobs tendría que acumular una ventaja extremadamente amplia a lo largo de los 12 para que las tarjetas se inclinen a su favor, en el recinto sagrado de Canelo que es la ciudad de Las Vegas. A no dudarlo, Jacobs se lo juega casi todo a una carta: el nocaut. De otra forma, se expone a ser otra víctima más de los que deben impartir justicia y muchas veces mueven la balanza hacia el lado incorrecto.

Jacobs, de 31 años, afirma con vehemencia que el astro de Kazajastán ganó los dos enfrentamientos versus Canelo, también el segundo, que fue a la cuenta del mexicano por votación mayoritaria en mayo pasado, lo que significó el primer y único revés del europeo, que perdió sus coronas del Consejo Mundial (CMB), Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), en la división mediana. Esta última después le fue retirada por ese organismo y actualmente se encuentra en poder de Jacobs.

“Soy un atleta completamente diferente (a Golovkin)”, dijo Jacobs durante una rueda de prensa en el hotel Hard Rock Café, del populoso Times Square, de Nueva York, primera parada de las tres sedes que tuvieron para promocionar el combate. “Soy multifacético y uno de los oponentes más fuertes a los que Canelo se ha enfrentado. Usaré mis habilidades y ganaré por decisión o incluso por nocaut. Pero por encima de todo, espero que los jueces sean justos si la pelea llega al final”.

Las variables físicas y técnicas entre ambos boxeadores favorecen a Jacobs: es más alto, más rápido, más fuerte y saber desplazarse mejor por el encordado. Sin embargo, Jacobs no estuvo a gran altura en su más reciente compromiso, que ganó por fallo dividido ante el ucraniano Sergiy “El Técnico” Derevyachenko, el 27 de octubre pasado, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde se adueñó de la faja vacante de la FIB, que ahora expondrá ante Canelo. Ese fue el tercer triunfo sucesivo, tras caer por unanimidad frente a Golovkin, en marzo de 2017, también en la legendaria instalación de la Gran Manzana.

El mexicano, por su parte, es fuerte y resistente, posee un gancho de zurda, que es su mejor arma, y crea estragos entre sus oponentes. cuando lo conecta a las zonas blandas. Esa será la mayor preocupación en la defensiva de Jacobs de principio a fin, pues debido a su mayor tamaño, tendra una exposición superior del abdomen al arma mortífera del su oponente.

En la última reyerta, el hombre que venció al cáncer, no mostró potencia en sus impactos, también careció de velocidad en los desplazamientos y hasta tuvo un bajo volumen de golpeo. En criterio de algunos, el norteño ha mermado sus facultades, lo que resultó determinante para que apareciera en el radar de los representantes del nacido en Guadalajara.

Canelo, quien parte como favorito, reconoció que el estilo de Jacobs es complicado y será una pelea difícil, pero posee suficiente experiencia para adaptarse a cualquier rival, como lo ha demostrado a lo largo de su carrera frente a otros púgiles de mucho renombre. Además, consideró una justificación que Jacobs esté mencionando a los encargados de la votación.

“Si él (Jacobs) está pensando acerca del trabajo de los jueces, en realidad es una excusa por la derrota que va a experimentar el 4 de mayo”, afirmó Canelo al referirse a las palabras de Jacobs. “Esa forma de pensar de él me favorece, pero yo iré por el nocaut, porque siempre busco ganar por esa vía”.

En diciembre último, Canelo derrotó por nocaut técnico en el tercer asalto al inglés Michael “Rocky” Fielding, en el Madison Square Garden, donde se adueñó de la corona de la Asociación Mundial (AMB) en las 168 libras. Fue la primera pelea de un contrato de 11, firmado con la plataforma digital DAZN por $ 365 millones en un período de 5 años.

Jacobs, oriundo de Brooklyn, Nueva York, es considerado un ejemplo de lucha por la vida, después de afrontar en 2011 una rara enfermedad, llamada osteosarcoma, por la cual sufrió parálisis parcial y estuvo un tiempo sin caminar, mientras el tumor minaba su organismo. Gracias a los adelantos de la Ciencia, y a la voluntad inquebrantable de Jacobs, logró eliminar el cáncer, recuperar la movilidad con duras sesiones de terapia y regresar no solo al boxeo, sino a los planos estelares de este deporte. De ahí el pseudónimo que lo identifica: El Hombre del Milagro.

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