“Hi-Tech” Lomachenko fue demasiado para Anthony Crolla – Por J.J. Álvarez

Como un guión escrito, sucedió lo que la inmensa mayoría había pronosticado: el ucraniano Vasyl Lomachenko noqueó al británico Anthony Crolla, el 12 de abril, en el Staples Center, donde el vencedor, con una gran demostración, hizo la 2da defensa del cinturón ligero de la Asociación Mundial (AMB) y el 1ro. De la Organización Mundial (OMB).

El pleito finalizó cuando transcurridos 52 segundos del cuarto asalto, Lomachenko propinó un potente volado de derecha que impactó encima de la oreja del inglés, quien cayó de bruces y no respondió a la cuenta del árbitro Jack Reiss, quien dio por terminado el combate y solicitó inmediata asistencia para Crolla. Después de varios segundos de incertidumbre, el retador se levantó todavía mareado por el efecto de la golpiza recibida.

Un episodio antes, Lomachenko (13-1-0, 10 KOs) pegó a mansalva a Crolla en los segundos finales de esa fracción, aunque desde el inicio del round había llegado con fortaleza a la testa y las zonas blandas de su oponente. Una seguidilla de potentes golpes con ambas manos, desde diferentes ángulos y cerca de la esquina azul, obligaron al tercer hombre sobre el ring a decretar la cuenta protectora. Entonces, surgió una confusión, pues Lomachenko consideró que era el fin de las acciones y dos oficiales subieron al cuadrilátero, pero Reiss les exigió que abandonaran el encordado y de inmediato hizo que continuaran las acciones. No hubo más, porque sonó la campana.

El zurdo ucraniano, de 31 años, inició el combate sin prisa, pero sin pausa. En forma metódica fue colocando sus golpes en las brechas que ofrecía Crolla, quien se mostró todo el tiempo a la defensiva, sin convicción por la victoria, y con el único objetivo de que transcurrieran los asaltos y llegar hasta los 12 asaltos programados, lo que no pudo cumplir, por la variedad de golpes de un convincente Lomachenko, que alcanzó su décimo nocaut en las últimas 11 peleas.

Fue una pleito obligatorio que Lomachenko no tuvo más remedio que aceptar, porque su intención era -y es- el ghanés Richard Commey (28-2-0, 25 KOs), monarca ligero de la Federación Internacional (FIB). Una lesión del africano durante los entrenamientos, obligó a posponer el duelo, que se estima pueda ocurrir a mediados o finales de este año, pues ya Commey fue dado de alta y regresó al gimnasio.

“Mi objetivo sigue siendo unificar todos los títulos. Si es Commey a finales de este año, sería una gran pelea”, dijo Lomachenko tras imponerse a Crolla. “Me gustaría pelear con cualquier campeón, porque quiero los cinturones de la FIB y del Consejo Mundial (CMB) –que pertenece al estadounidense Mikey García-. “Quiero pasar a la historia como un gran campeón “.

Las estadísticas de la compañía CompuBox son fiel reflejo de lo sucedido. Lomachenko llegó a la anatomía de su rival en 72 ocasiones, de un total de 249 golpes lanzados para un 29 por ciento. En tanto, Crolla tiró 96, de ellos 12 impactaron al ucraniano. De ahí que el astro radicado en Oxnard, California, concluyó la reyerta casi como la inició, sin muestras evidentes de golpes.

Doble medallista de oro en Juegos Olímpicos (Beijing-2008 y Londres-2012), Lomachenko venía de una victoria inobjetable por decisión unánime ante el puertorriqueño José “El Francotirador” Pedraza, al que le arrebató el título de la OMB en diciembre pasado. En el enfrentamiento, el europeo no golpeó con la fortaleza de sus combates anteriores, los que había finalizado antes del límite, incluido el que se impuso en el décimo episodio al venezolano Jorge “El Niño de Oro” Linares, en mayo, cuando sufrió el trauma.

“Mi hombro no estaba al ciento por ciento en mi última pelea”, expresó Lomachenko al referirse a la operación a que tuvo que someterse siete mese antes por un desgarramiento en el hombro derecho. “Pero tengo un gran doctor y quiero agradecerle todo lo que hizo. Siempre quise pelear en el Staples Center y el público estuvo a la altura de mis expectativas”.

Crolla, de 32 años, sumaba tres victorias consecutivas por la vía judicial, la más reciente ante el indonesio Daud “Cino” Yordan, en noviembre último, en La Manchester Arena. Previo al fracaso, el asiático mantenía una racha de ocho triunfos en línea. Antes de enfrentar a Lomachenko, Crolla declaró que iba a sorprender al mundo con un triunfo ante el favorito doble campeón mundial. Después del combate, reconoció la calidad de su adversario.

“(Lomachenko) es fenomenal”, afirmó Crolla unos minutos después de la pelea. “El golpe me atrapó y perdí todos los sentidos. Es un boxeador que continuará dominando y debo decir que es mejor incluso de lo que pensaba. El equilibrio de su cuerpo y los movimientos de sus pies son increíbles. Además, los ángulos que salen sus puños son increíblemente buenos. Por primera vez me ocurre un resultado similar. Resulta muy desgarrador tener que expresarlo”.

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