Jaime Munguía quiere ascender a las Grandes Ligas… y enfrentar a “Canelo” -Por J.J. Álvarez

El bisoño mexicano Jaime Munguía, de solo 22 años, ya disfruta de una corona mundial en las 154 libras, pero como todo joven alberga aspiraciones que no se limitan a un título, sino que desea alcanzar la cúspide, algo así como las Grandes Ligas del boxeo, en la que aparecen entre otros, su coterráneo Saúl “Canelo” Alvarez y el kazajo Gennady “GGG” Golovkin, ambos en la elite de la división mediana.

Pero antes de cumplir su sueño de chocar con alguno de esos súper astros, Munguía (32-0-0, 26 KOs) debe resolver obstáculos inmediatos, el primero el irlandés que compite por Australia Dennis “El Huracán” Hogan (28-1-0, 7 KOs), retador obligatorio exigido por la Organización Mundial (OMB), con quien cruzará guantes el 13 de abril, en la Arena Monterrey, donde ya existe un gran entusiasmo por su regreso y los organizadores esperan no quede un espacio libre de las 17 mil sillas que posee la instalación.

La última vez que Munguía combatió allí fue ante su coterráneo Johnny “El Vaquero” Navarrete, al que anestesió en el tercer episodio, el 17 de marzo del pasado año, 12 meses exactos del primer pleito entre ambos, que concluyó también en triunfo de Munguía, pero por fallo unánime.

EL AZAR, ALIADO DEL “JOVEN CORDERO” MUNGUIA
Cuando el mexicano Saúl Alvarez dio positivo a dos pruebas, que obligaron a suspender el segundo combate frente al kazajo “Triple G” Golovkin, el 5 de mayo de 2018, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, el nombre de Munguía, entonces con solo 21 años, surgió como posible rival del europeo, múltiple campeón mundial en las 160 libras.

Los esfuerzos de los representantes de “GGG” Golovkin para enfrentar a Munguía resultaron fallidos, pues Bob Bennett, director ejecutivo de la Comisión Atlética del Estado de Nevada, no aprobó el enfrentamiento, debido a la “inexperiencia” del mozalbete, que nació en la fronteriza ciudad de Tijuana, Baja California, en esos momentos un desconocido en el mundo del pugilismo

Ante la negativa y en una nueva gestión, prácticamente de última hora, el grupo de Golovkin concertó acuerdo con el armenio Vanes “La Pesadilla” Martirosyan, quien fue anestesiado por fulminante nocaut en el minuto intermedio del segundo asalto, el 5 de mayo, en el StubHub Center, de Carson, California, donde el astro kazajo retuvo las coronas del Consejo Mundial (CMB), la Asociación Mundial (AMB) y la menos reconocida de la Asociación Internacional (AIB), en las 160 libras.

Horas de inmensa tristeza acompañaron a Munguía, quien no dudaba podía haber dado una buena demostración ante Golovkin y no sería en modo alguno “el joven cordero que iba camino al matadero”, según sus propias palabras.

Sin embargo, el azar le tenía reservada una sorpresa a Munguía. Por esos días, el estadounidense Sadam Alí, monarca mundial de la Organización Mundial en las 154 libras, debía hacer la primera defensa obligatoria ante el ex titular Liam “Beefy” Smith, el 12 de mayo, pero el retador se vio obligado a retirarse debido a una repentina enfermedad. Alí estaba urgido de un oponente y eligió a Munguía, quien ni corto ni perezoso aceptó el reto, sin una preparación específica para las características de su oponente.

Munguía aniquiló a “World Kid” Alí en cuatro asaltos, en los que le propinó par de caídas en el primero, otra en el segundo y la última en el cuarto, cuando el árbitro Gary Rosato acabó la masacre y convirtió al mexicano en propietario del cinturón de la OMB. En consecuencia, el triunfo catapultó a Munguía hacia los primeros planos de la división, igualmente conocida como ligero mediana.

Para que no quedaran dudas, solo dos meses después de imponerse a Alí, Munguía derrotó por unanimidad al inglés Smith, en el hotel y casino Hard Rock, de Las Vegas, donde derribó al británico en el sexto asalto, durante la primera defensa obligatoria del cinturón. Par de meses más tarde, el 15 de septiembre, el imberbe Munguía puso a dormir al canadiense Brandon “Bad Boy” Cook, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, en pelea de respaldo de la que escenificaron “Canelo” y “GGG”, que concluyó con triunfo mayoritario para el pelirrojo azteca, quien recibió dos boletas favorables de 115-113, en tanto la otra repartió 114 puntos para cada gladiador.

En enero de este año, Munguía, oriundo de Tijuana, Baja California, hizo la tercera defensa exitosa de la faja de la OMB ante el japonés Takeshi Inoue, en el Toyota Center, de Houston, Texas, donde salió con el brazo en alto por fallo unánime y votaciones de 120-108 (2) y de 119-109.

DISPUESTO A “LIMPIAR” LOS SUPERWELTER
Munguía es consciente que “hay mucha competencia en las 154 libras, pero estoy dispuesto a pelear contra todos ellos”. La lista de principales figuras de la categoría tiene, entre otros, al estadounidense Jarrett “Swift” Hurd (23-0-0, 16 KOs), dueño de los cinturones de la Federación Internacional (FIB) y el de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB). Otro norteño, Tony Harrison (28-2-0, 21 KOs) se apropió de la faja del Consejo Mundial (CMB), al doblegar unánime al gemelo Jermell Charlo (31-1-0, 15 KOs), el 22 de diciembre último. El título “regular” de la AMB está en manos del argentino Brian “El Boxi” Castaño (15-0-1, 11 KOs), quien empató con el zurdo cubano Erislandy “El Sueño Americano” Lara (25-3-3, 14 KOs), en marzo. Antes, Lara había perdido la corona mundial de la AMB en cerrado duelo ante Hurd en abril de 2018, en Las Vegas.

EL PLAN DE MUNGUIA: SUBIR A 160 Y ENFRENTAR A CANELO
“El plan es subir hasta 160 libras en aproximadamente un año. Estamos bien haciendo bien el peso ahora. No tengo problemas en ese sentido, pero siento que puedo avanzar y pelear en otras divisiones”, dijo Munguia. “Mi cuerpo es tal que incluso podría subir a 168 libras”.

Aunque está convencido que el ascenso ha sido meteórico, todavía está en etapa de crecimiento como boxeador y que debe pulir algunos defectos e incrementar sus habilidades antes de vérselas con algunos de los monstruos de los medianos, Munguía afirmó que él y su grupo de trabajo están analizando cada detalle del presente y el futuro, sin descartar ninguna opción.

“Creo que puedo pelear contra Canelo o contra Golovkin”, dijo Munguía durante una conferencia de prensa telefónica este miércoles. “Sé que es un riesgo porque siempre habrá riesgos. Esos son los dos mejores boxeadores del mundo. Tendríamos que ser muy cuidadosos y estar muy bien preparados. No creo que suceda pronto, así que tenemos que ver qué nos depara el futuro”.

DE LA HOYA DA ESPALDARAZO AL MUNGUIA-CANELO
Si Alvarez y Munguía continúan con su trayectoria triunfal, todo indica que ambos podrían verses las caras sobre el cuadrilátero en algún momento de 2020. Al referirse a ese pleito, el empresario Oscar De La Hoya dio su opinión: “Esa pelea es muy posible, porque Munguía es joven, está creciendo, aprendiendo y tiene millones de fanáticos en México. Además, posee un gran estilo, es un guerrero, un luchador y esa sin dudas es una pelea natural”.

No obstante, De La Hoya resaltó la diferencia cualitativa y la experiencia del pelirrojo mexicano como obstáculos que todavía deben resolverse: “Canelo está en otro nivel y Munguía tiene que alcanzar esa cima antes que ambos peleen. Todo a su tiempo”, expresó De La Hoya, máximo directivo de Golden Boy Promotions, que junto a la promotora Zanfer Promotions han firmado a Munguía con el servicio de transmisión de la plataforma digital DAZN, por cinco o seis peleas, aunque no se ha revelado el monto del acuerdo, ni el número exacto de combates.

En el caso de Canelo se divulgó hace unos meses que estampó su nombre con DAZN por cinco años, 11 peleas y un contrato de $ 365 millones, que comenzó en el 15 de diciembre, cuando aplicó el cloroformo en el tercer asalto al inglés Michael “Rocky” Fielding, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

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