Yordenis Ugás perdió y ganó frente a Shawn Porter en California – Por J. J. Álvarez

Parece un contrasentido el título de este artículo. Pero en modo alguno lo es. El cubano Yordenis Ugás salió derrotado por fallo dividido de los oficiales, pero su actuación frente al campeón mundial Shawn Porter, el 9 de marzo, en el Dignity Health Sports Park, de Carson, California, de seguro le granjeó las simpatías de la compañía Premier Boxing Champions, que organizó la cartelera, y de muchos de los que observaron el pleito, que abuchearon el veredicto. Con el excelente desempeño, Ugás se hizo acreedor de enfrentar a otros destacados púgiles de los welter, incluidos el filipino Manny “PacMan” Pacquiao o los estadounidenses Keith Thurman y Errol Spence Jr., dueños de las coronas “regular” de la Asociación Mundial (AMB), la de “súpercampeón” de la misma entidad, y de la Federación Internacional (FIB), respectivamente.

Cuando se dio a conocer la votación de los oficiales, el rostro de “El Príncipe Negro” Ugás (23-4-0, 11 KOs) pasó con vertiginosa rapidez de la contrariedad a la frustración. No podía creer que Steve Morrow (116-112) y Max DeLuca (115-113) habían otorgado sus boletas favorables a “Showtime” Porter (30-2-1, 17 KOs). Zachary Young (117-111) se inclinó por el nacido en la oriental provincia de Santiago de Cuba y radicado en Las Vegas, estado de Nevada.

“No tengo ninguna duda acerca del resultado, fui víctima de un robo esta noche”, dijo Ugás con visible molestia, rodeado de su equipo de trabajo, en primer lugar por el entrenador principal Ismael Salas. “Después del primer asalto descifré su plan táctico y dominé el resto del combate. Él no tuvo respuesta a mi golpeo. En mi opinión dominé la pelea. Ahora nadie puede dudar que estoy en el grupo de élite de la división”.

Ugás, de 32 años, sumaba ocho victorias consecutivas, cuatro de ellas por la vía del cloroformo, la más reciente por unanimidad ante el argentino César “La Joya” Barrionuevo, en septiembre pasado, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York. El sudamericano se presentó ante el cubano con una racha de 10 triunfos, cuatro de ellos antes del límite.

El púgil caribeño afirmó que esperaba mayores intercambios de parte de Porter, quien a través de su trayectoria ha sobresalido por el alto nivel de golpes que salen de sus puños, lo que le otorgó la etiqueta de amplio favorito para imponerse a Ugás.

“No se comprometió en absoluto”, añadió Ugas. “Esta presentación sirve para demostrar mi poder y mi fuerza. Gané claramente más asaltos que Porter y siento que fue una decisión terrible. Por supuesto, siempre se puede hacer más en todo en la vida, pero creo que hice lo suficiente para que me otorgaran la victoria. Era la oportunidad de mi vida y no es justo que los jueces me la arrebataran. Me encantaría una revancha, quiero otra pelea frente a Porter y demostrar que soy mejor peleador que él”.

Para Porter, de 31 años, fue la primera defensa de la faja welter del Consejo Mundial (CMB) que obtuvo por unanimidad cuando se encontraba vacante, ante el también norteamericano Danny “Swift” García, en la misma velada en la que Ugás se impuso a Barrionuevo. Pero “Showtime” pasó un sofocón el viernes, al no cumplir con la báscula. Necesitó dos horas de indiscutible desgaste físico –incluido el corte de cabello- para deshacerse de dos libras y marcar el límite de las 147 libras.

Quizás fue el intenso ajetreo de la jornada previa para vencer la pesa, el que propició que Porter careciera de intensidad ante Ugás, una característica del estadounidense en casi todas sus presentaciones. En el duelo, se dedicó más a moverse, a fintear y lanzar sus puños de riposta, que a los intercambios frecuentes, que provocan una necesidad mayor de utilizar las reservas del organismo.

Durante los tres primeros asaltos, Ugás llevó la mejor parte impactando en las zonas blandas, en tanto Porter lanzaba el jab, se deslizaba hacia los laterales y hacia atrás sin aceptar el reto proveniente de su adversario. El cuarto y el quinto resultaron parejos, pero en el sexto y el séptimo Ugás disminuyó el ritmo y el monarca impactó más en la anatomía del retador, cuando entraron en la corta distancia. Casi de inmediato de golpear, Porter se movía como un felino para desorganizar el ataque del isleño.

Tras un octavo nivelado, Porter se impuso ligeramente en el noveno. En la esquina del cubano, Ismael Salas -su entrenador de la misma nacionalidad-, le orientó que combinara con ambas manos. “Vamos, intensifica las acciones, que estás a las puertas de ser campeón mundial”.

En el undécimo Porter conectó un golpe sólido en gancho con su mano izquierda y Ugás perdió el balance, aunque no cayó a la lona. Esta acción puede haber influido en el resultado del juez DeLuca (115-113). También que el cubano, debido a su búsqueda constante del rival a lo largo del encuentro, pudo sentir cansancio y no tuvo un cierre con amplitud en los dos episodios finales.

Hay derrotas, siempre dolorosas, que enaltecen. Ésta de Ugás fue una de ellas.

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