Daniel Jacobs necesita un “milagro” para vencer a Canelo Alvarez – Por J.J. Álvarez

El retador estadounidense Daniel Jacobs es más alto, más rápido y con mayores atributos boxísticos que el mexicano Saúl “Canelo” Alvarez, pero es una verdad como un templo, que Jacobs necesita un “milagro” para derrotar al pelirrojo mexicano, considerado invencible en Las Vegas, donde se enfrentarán el 4 de mayo, en un pleito de unificación de títulos en la T-Mobile Arena.

Como un creyente que se encomienda a sus deidades, “El Hombre del Milagro” Jacobs (35-2-0, 29 KOs) espera que “los jueces sean justos”, algo que no ha ocurrido en varios combates del nacido en Guadalajara, México, quien en dos resultados escandalosos fue favorecido por las juezas Cinthya J. Ross -dio empate a 114 ante Floyd Mayweather en septiembre de 2013-, y el de Adalaide Byrd otorgó ¡10! asaltos a Alvarez y sólo dos al kazajo Gennady “GGG” Golovkin, en el primer pleito entre ambos, que concluyó en empate, precisamente en la T-Mobile Arena, efectuado cuatro años después del de “Money” Mayweather.

Jacobs, de 31 años, afirma con vehemencia que el astro de Kazajastán ganó los dos enfrentamientos versus Canelo, también el segundo, que fue a la cuenta del mexicano por votación mayoritaria en mayo pasado, cuando dos de los jueces se inclinaron 115-113 por el tapatío y el otro repartió 114 puntos a partes iguales, lo que significó el primer y único revés del europeo, que perdió sus coronas del Consejo Mundial (CMB), Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), en la división mediana.

“Soy un atleta completamente diferente (a Golovkin)”, dijo Jacobs hace dos días durante una rueda de prensa en el hotel Hard Rock Café, del populoso Time Square, de Nueva York, primera parada de las tres sedes previstas – las otras dos en México y en Los Angeles – para promocionar el combate. “Soy multifacético y uno de los oponentes más fuertes a los que Canelo se ha enfrentado. Usaré mis habilidades y ganaré por cualquier vía, ya sea por decisión o incluso por nocaut”.

En esta oportunidad, Jacobs expondrá la faja de la Federación Internacional (FIB), que conquistó en el duelo precedente ante el ucraniano Sergiy “El Técnico” Derevyachenko, en octubre del año pasado, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York. El europeo, que escaló el cuadrilátero con una racha de 6 nocauts consecutivos, puso en aprietos al norteño, ganador por fallo dividido de los oficiales. Y Canelo someterá a prueba las correspondientes a súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) y del Consejo Mundial (CMB), ambas arrebatadas a “Triple G”.

Un año antes del pleito con Derevyachenko, Jacobs cayó unánime ante Golovkin, igualmente en la legendaria instalación de la Gran Manzana, donde se detuvo la racha de 23 anestesiados en forma consecutiva del nacido en Karaganda y asentado desde hace años en Santa Mónica, California. El desempeño de Jacobs abrió una interrogante sobre el poder de los puños de su rival, que prácticamente salió con el brazo en alto al derribar al estadounidense en el cuarto episodio. Dos de los jueces dieron fallos de 115-112 y el otro de 114-113.

A diferencia de casi todas los encuentros entre los púgiles y la prensa, en esta ocasión Jacobs y Canelo mostraron un gran respeto a la hora de tomar el micrófono en el Hard Rock Café. Ni bromas, ni burlas hacia su adversario. Solo análisis, por supuesto resaltando cada uno que será el ganador del trascendental pleito.

“Hay un legado que está en juego, él ya es una estrella y para mí será la oportunidad de ganar todos los títulos”, afirmó Jacobs en la instalación, a la que asistieron un buen número de ruidosos mexicanos, en respaldo a su connacional. “Siento mucho respeto hacia Canelo por haber aceptado esta pelea, así que me quito el sombrero y vamos a darle una gran pelea a los fanáticos. Pero me he preparado como nunca y no tengo dudas que seré el ganador”.

CANELO: “JACOBS YA PERDIO SI ESTA PREOCUPADO POR LOS JUECES”
En diciembre último, Canelo derrotó por nocaut técnico en el tercer asalto al inglés Michael “Rocky” Fielding, en el Madison Square Garden, donde se adueñó de la corona de la Asociación Mundial (AMB) en las 168 libras. La pelea fue la primera de un contrato de 11, firmado con la plataforma digital DAZN por $ 365 millones en un período de 5 años.

“Si él (Jacobs) está pensando acerca del trabajo de los jueces, en realidad es una excusa poir la derrota que va a experimentar el 4 de mayo”, afirmó Canelo delante de un grupo de periodistas, minutos antes de comenzar la conversación oficial con los medios en el Hard Rock Café. “Esa forma de pensar de él me favorece, pero yo iré por el nocaut, porque siempre busco ganar por esa vía”.

Durante su exposición, Canelo, quien parte como ligero favorito, reconoció que el estilo de Jacobs es complicado y será una pelea difícil, pero aseguró que posee suficiente experiencia para adaptarse a cualquier rival, como lo ha demostrado a lo largo de su carrera frente a otros púgiles de mucho renombre.

“Siempre me han gustado los retos y hoy Jacobs es el reto que tengo por delante. Sabe moverse bien en el ring y tiene cualidades”, expresó Canelo, quien cumplirá 29 años el 10 de julio. “Me voy a preparar como lo hago para todas las peleas y me siento muy orgulloso de representar a mi país”.

Muchas de las variables físicas y técnicas entre ambos boxeadores favorecen a Jacobs: es más alto, más rápido, más fuerte y saber desplazarse mejor por el encordado, pero hay un aspecto subjetivo que atenta contra el norteño para que pueda salir con el brazo: los jueces. Tendría que tener una actuación monumental para que las tarjetas se inclinen a su favor, en el recinto sagrado de Canelo que es la ciudad de Las Vegas. A no dudarlo, Jacobs se lo juega casi todo a una carta: el nocaut. De otra forma, se expone a ser otra víctima más de los que deben impartir justicia y muchas veces inclinan la balanza hacia el lado incorrecto. Jacobs necesita “un milagro” para ser el ganador si el pleito se extiende hasta el límite de los 12 asaltos. Ojalá tengamos que retractarnos de esta afirmación.

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