Vasyl Lomachenko ansía unificar títulos… y después retirarse a los 33 años Por J.J. Álvarez

Resulta incuestionable que Vasyl Lomachenko junto a su talento boxístico, posee una inteligencia que le permite valorar con exactitud cuáles son los movimientos estratégicos más convenientes para su carrera, en aras de avanzar simultáneamente en lo deportivo y en lo económico. De ahí que sorprenden las declaraciones de “Loma” cuando asegura que ansía unificar los títulos de la división ligera … y después colgará los guantes para siempre.

Es llamativo porque el nacido hace 31 años en Ucrania, se encuentra precisamente en la cresta de la ola, con par de coronas actuales en las 135 libras – súpercampeón de la Asociación Mundial y monarca de la Organización Mundial- y considerado por muchos especialistas entre los mejores libra por libra del planeta, por lo que su legado y fortuna podrían llegar a límites incalculables de mantenerse activo.

Pero para concretar sus sueños, como cualquier mortal, Lomachenko tiene que supeditarse a los designios del destino, que hace pocas semanas le puso un traspié cuando se habían dado pasos concretos para la unificación con el ghanés Richard Commey, monarca de la Federación Internacional (FIB).

Top Rank, la promotora de Lomachenko, ya tenía listo casi todos los detalles para el duelo Lomachenko-Commey, cuando el pleito se fue por la borda, tras sufrir el africano una lesión en el nudillo de su mano derecha, durante la pelea ante el ruso Isa Chaniev, el 2 de febrero, en el The Ford Center, de Frisco, Texas, donde ambos disputaron la faja vacante de la FIB. Commey, de 31 años, anestesió al europeo Chaniev en el segundo asalto, al derribarlo en par de ocasiones y otra en el round inicial. Transcurridos 39 segundos de la segunda fracción y ante la superioridad manifiesta del ghanés, el árbitro Laurence Cole puso fin al desigual combate.

Informaciones casi inmediatas relacionadas con el trauma, señalaron que Commey necesitaría alrededor de cinco a seis semanas en el proceso de rehabilitación, lo que imposibilitaba el enfrentamiento contra Lomachenko, previsto en principio el 12 de abril, en el Staples Center, de Los Angeles, California.

Ante la inesperada lesión y ya avanzados los detalles organizativos en el Staples Center, los representantes del ucraniano reactivaron las negociaciones con el inglés Anthony “El Millón de Dólares” Crolla (34-6-3, 13 KOs), primero del ranking y designado retador obligatorio por la AMB.

LOMACHENKO Y CROLLA UNIDOS POR UN RIVAL COMUN: JORGE LINARES
Al margen de las virtudes boxísticas de uno y otro, a Lomachenko y Crolla los une un adversario al que ambos enfrentaron en el pasado: el venezolano Jorge “El Niño de Oro” Linares. El peleador británico rivalizó con Linares en par de ocasiones y en las dos salió derrotado por fallos unánimes, en septiembre de 2016 y en marzo del siguiente año, cada una en la Manchester Arena, de Inglaterra. Durante el primer compromiso, que resultó reñido en extremo, Crolla expuso por tercera ocasión la faja ligera de la AMB. Ya en la segunda reyerta, el triunfo resultó más holgado para el sudamericano, al conseguir tres boletas de los jueces de 118-109, determinado por la superioridad sobre el ring y un derribo en el séptimo asalto.

Por su parte, Lomachenko puso fuera de combate a Linares a los 2:08 minutos del décimo asalto, el 12 de mayo del pasado año, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde estuvo en juego el cinturón ligero de súpercampeón de la AMB, que poseía el púgil latino. Linares logró enviar a la lona al ucraniano en el 6to, pero éste le devolvió el golpe cuatro episodios más tarde, en lo que se convirtió en una guerra de principio a fin, que exigió el máximo para ambos.

“Crolla es mi retador obligatorio y me gusta su estilo, pues siempre viene a pelear”, dijo Lomachenko ante varios representantes de la prensa en California. “El intentará aprovechar al máximo esta oportunidad y yo espero poder ofrecerle un buen espectáculo a los apasionados y conocedores fanáticos del boxeo de Los Angeles”.

Hace menos de tres meses, Lomachenko, quien exponía el cetro de súpercampeón de la AMB, se impuso unánime al puertorriqueño José “El Francotirador” Pedraza, en la misma sede en la que se enfrentó a Linares. Dos de los oficiales dieron boletas de 117-109 y el otro de 119-107. Pedraza, defensor en esa oportunidad de la corona de la Organización Mundial (OMB), besó la lona par de veces en el undécimo.

“Mi objetivo es conquistar los cuatro títulos de los ligeros y después retirarme”, escribió Lomachenko en su cuenta de Instagram, en la que mantiene permanente contacto con sus seguidores. “¿Para qué debería seguir peleando cuando me convierta en un campeón indiscutido de la división. De conseguirlo, entonces estaré listo para retirarme a la edad de 33 años. Estoy boxeando desde los 5 años y todo tiene su fin”.

Al responder en la misma red social a uno de sus fanáticos, el zurdo Lomachenko señaló: “Sí, sería muy interesante un combate frente a Gervonta (Davis). Me encanta pelear contra todos los que hablan demasiado. Davis es un súperpluma (130), pero yo no tendría problemas en bajar a esa división. Si los promotores lo organizan, podríamos hacer la pelea”.

Crolla suma tres victorias consecutivas por la vía judicial, la más reciente ante el indonesio Daud “Cino” Yordan, en noviembre último, en La Manchester Arena. Previo al fracaso, el asiático mantenía una racha de ocho triunfos en línea.

“Estoy deseoso de que llegue el momento de subir al ring frente a Lomachenko”, afirmó Crolla desde su cuartel general en Manchester, su ciudad natal. “Estas son las peleas por las que uno se vincula al boxeo. Mi rival es favorito y muchos dicen que no tengo nada que perder, pero voy a Los Angeles a sorprender al mundo. Me estoy asegurando en los entrenamientos de que esa noche se presente la mejor versión de Anthony Crolla. Así que no estoy preocupado por eso. También debo reconocer que es difícil prepararse para Lomachenko, porque su estilo es poco ortodoxo. Es tan bueno que cuando hace algo mal, se sale con la suya. Es único en ese sentido”.

Crolla, de 32 años, saltó al profesionalismo en octubre de 2006 y cinco años después ganó el título ligero de Gran Bretaña. En noviembre de 2015 se alzó con la corona mundial ligera de la AMB, al noquear en el quinto asalto, con un gancho de izquierda al hígado, al colombiano Darleys Pérez. Tras una defensa exitosa, también por la vía del cloroformo ante Ismael Barroso, cedió el cinturón ante Linares y tampoco lo pudo reconquistar en la revancha.

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