Erislandy Lara busca la redención ante Brian Castaño en Brooklyn -Eufórico, como un jovencito que está a las puertas de luchar por primera vez por un título mundial, así es el estado de excitación psíquica que envuelve al cubano Erislandy Lara, de cara a su venidero compromiso del 2 de marzo, ante el argentino Brian Castaño, quien expondrá la faja “regular” de la Asociación Mundial (AMB) en las 154 libras.

La emoción se multiplica para “El Sueño Americano” Lara (25-3-2, 14 KOs) después de perder la corona de “súpercampeón” de la misma categoría y organización, en un duelo de alto voltaje ante el estadounidense Jarrett “El Rápido“ Hurd, el pasado 7 de abril, que recibió el reconocimiento de “Mejor Pelea” del Año, por la Asociación de Cronistas de Boxeo, de Estados Unidos y la cadena ESPN. El fallo dividido en el que dos oficiales se inclinaran por el norteño 114-113 y el otro con idéntica votación para el nacido en la oriental provincia de Guantánamo y ahora radicado en Houston, Texas, muestra lo cerrado de la encarnizada batalla, prácticamente decidida por una caída de Lara en el asalto del adiós.

Aún así, Lara ha expresado que ganó al menos siete asaltos y el triunfo debió favorecerle. Algo significativo en el duelo ante Hurd es que críticos del cubano lo han tildado de que no ofrece espectáculo y que su estilo elusivo no es del agrado del público que prefiere los intercambios de principio a fin, en detrimento del boxeo inteligente, de un plan táctico en el que se aprovechen las debilidades del rival y en el que, en síntesis, afloren las virtudes boxísticas como son la movilidad, la defensa, el contragolpeo y el arte de “volar como mariposa y picar como abeja”, que con precisión llevó al ring el legendario y ya desaparecido Mohamed Alí.

“La pelea contra Hurd fue buena para los fanáticos, pero creo haber ganado siete u ocho asaltos esa noche’’, comentó Lara a un diario de Miami. “Aquello dejó un sabor amargo en mi boca. Que fuera reconocida como Mejor Pelea del Año demuestra mi versatilidad como boxeador’ y que soy capaz de intercambiar ante cualquier adversario”.

Ahora el zurdo caribeño, a punto de cumplir 36 años el 11 de abril, tiene la oportunidad de demostrar ante “El Boxi” Castaño (15-0-0, 11 KOs) las cualidades que lo llevaron a ser elevado en marzo de 2014 de campeón interino a monarca regular, aunque cuatro meses después sucumbió frente al astro mexicano Saúl “Canelo” Alvarez, en una pelea sin título –combatieron en peso acordado de 155 libras-, en el MGM Grand Garden, de Las Vegas, donde una buena parte de los analistas quedó insatisfecho con el fallo dividido favorable al pelirrojo mexicano.

“BRIAN CASTAÑO NO TIENE ALGO QUE NO HAYA VISTO ANTES”
Al referirse a su próximo oponente, Lara reconoce que es un joven de 28 años, con buena pegada y deseos de alcanzar la cima de la división, pero “no tiene algo que no haya visto antes. Es fuerte y tenemos estilos diferentes, pero creo que soy superior en cuanto a dominio técnico y táctico. De cualquier forma he tomado muy en serio este reto porque quiero reconquistar la corona de la división”.

Monarca mundial amateur y tres veces con el título cubano, cuando radicaba en la isla caribeña, Erislandy Lara ha señalado que con el paso del tiempo se ha convertido en mejor boxeador, que ha crecido en la disciplina y que para este compromiso se ha preparado muy fuerte, porque el dudoso revés ante Hurd le ha insuflado nuevas energías para reconquistar lo que en su criterio le pertenece.

“Me han dicho que ha estado hablando que me va a noquear, pero voy a demostrarle al mundo de qué estoy hecho y que Castaño no ha peleado con nadie de nivel”, añadió Lara desde su campo de entrenamiento en Houston, bajo las órdenes del experimentado entrenador Ronnie Shields, ahora también asesorando a Guillermo “El Chacal” Rigondeaux, ex monarca del orbe de las 122 libras.

Ubicado en la segunda plaza de la clasificación de la AMB, Lara seguramente no arriesgará tanto como hizo ante Hurd, lo cual es contrario a su esencia de boxeador con rapidez de manos y piernas, que utiliza con precisión el contragolpeo y posee fortaleza en sus puños. Cuando se lanza a los intercambios, como hizo frente a Hurd, sus oponentes incrementan las posibilidades de triunfo, por lo que seguramente el plan táctico ante Castaño estará enfocado en moverse constantemente y aprovechar las brechas defensivas del sudamericano para conquistar la victoria utilizando su boxeo preciso y quirúrgico.

“Esta es una pelea que tengo que ganar y confío en la preparación que hemos realizado y en mis habilidades”, afirmó desde su cuartel general en Houston, Texas, donde recibe la asesoría de Ronnie Shields, el entrenador que lo llevó hasta la cima y ahora también guía al zurdo Guillermo “El Chacal” Rigondeaux.

Además del dudoso fracaso ante Hurd (Lara tenía buena ventaja al momento de la caída), otras dos decisiones dudosas han sido parte de la trayectoria de Lara desde que saltó a la filas rentadas. En 2001, los jueces le otorgaron la victoria a Paul Williams, pero resultó tan bochornoso el fallo, que los tres jueces fueron suspendidos indefinidamente por la Junta de Control Deportivo del Estados Nueva Jersey.

Tres años después, nuevamente los encargados de hacer ¿justicia? posibilitaron que a “Canelo” Alvarez le levantaran el brazo, en julio de 2014, en una votación dividida, que volvió a demostrar las lagunas –quizás malas intenciones o intereses ocultos- de los oficiales.

“Un triunfo contra un boxeador más joven como Castaño permitirá que todos en el boxeo sepan que todavía estoy en la élite”, afirmó Lara, de 34 años. “He enfrentado a púgiles muy talentosos y, para ser honesto, algunos dicen que debería estar invicto porque hubo malas decisiones, pero contra eso no puedo hacer algo. Mi único objetivo ahora es derrotar a Castaño y hacerlo de una manera convincente”.

CASTAÑO AFIRMA QUE PIDIO ENFRENTAR A LARA
Joven y con deseos de llegar realmente a la cima de los extraclases, el sudamericano Brian Castaño, nacido en Isidro Casanova, afirma que pidió enfrentar a Lara porque está convencido de su potencial, que se ha preparado exhaustivamente durante largos cuatro meses y que tiene las herramientas para vencer al cubano, incluso por la vía del cloroformo.

“Solicité pelear con él, precisamente porque conozco su historia en el boxeo”, dijo Castaño ante varios medios argentinos. “Soy consciente de sus habilidades, pero en el combate ratificaré mi calidad, pues durante años he estado trabajando para ganar una pelea de esta trascendencia, sin dudas Lara me abrirá las puertas de la consagración definitiva”.

Con 6´1 de estatura y 67 pulgadas de alcance, “Ray Sugar” (como también se conoce a Castaño) viene de noquear en el duodécimo asalto al zurdo francés Cedric “Titi” Vitu, el 10 de marzo pasado, en Francia, donde el argentino detuvo la racha de 11 victorias del peleador local. “Estoy contando las horas para alcanzar el mayor éxito de mi carrera y me esforzaré por hacerlo por nocaut”, expresó Castaño.

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