Robert Brant piensa en grande: “Quiero a Golovkin o Canelo” Por J.J. Álvarez

Salvo en Saint Paul, de donde es oriundo, o en otras ciudades del estado de Minnesota, el campeón mundial Robert Brant, es poco conocido entre la afición de Estados Unidos. Pero como todo púgil, Brant piensa en grande a la hora de enfilarse hacia el futuro: “Quiero a Golovkin o a Canelo”, dice con optimismo, convencido que puede alcanzar la cima absoluta de las 160 libras y salir del ostracismo mediático, que no lo tiene como un referente a pesar de su corona de la Asociación Mundial (AMB).

Pero antes de lanzarse directamente a su objetivo, Brant, quien ahora vive en Dallas, Texas, tiene un reto inmediato el viernes 15 de febrero, cuando enfrente al invicto ruso Khasan Baysangurov, de solo 21 años y radicado en Kiev, la capital ucraniana, en pleito señalado en el Grand Casino, de Hinckley, una ciudad cercana a donde nació, en la que ha efectuado varios de sus pleitos profesionales y es aclamado como un gran ídolo.

Hace solo cuatro meses, “El Bravo” Brant (24-1-0, 16 KOs) sorprendió a propios y a extraños, al derrotar unánime y en forma inobjetable al entonces monarca “regular” de la AMB, el japonés Ryota Murata, en el Park Theater, de Las Vegas. Con un boxeo abrumador, en el que lanzó más de mil 200 golpes e impactó en 356 veces la anatomía de su adversario -el nipón lo hizo para 180 de 774, de acuerdo con CompuBox-, Brant recibió el respaldo de los tres oficiales, con boletas de 119-109 (2) y la otra de 118-110. Además, de dominar la pelea de principio a fin, Brant provocó una herida en el ojo derecho de Murata, campeón olímpico en Londres-2012.

“Este es uno de los mejores momentos de mi vida”, dijo Brant con emoción indescriptible momentos después de finalizar el pleito. “Entrené muy fuerte y solo pensaba en ganar, de ahí que lanzara tantos golpes. Mi objetivo era alcanzar el título y lo conseguí”.

La actuación de Brant echó por la borda los proyectos de Murata y sus allegados, quienes desde semanas antes estaban en conversaciones para que el nipón enfrentará al kazajo Gennadi “GGG” Golovkin, todavía “sangrando por la herida”, después de su revés por decisión mayoritaria, ante “Canelo” Alvarez, que lo privó de las coronas del Consejo Mundial (CMB), la Asociación Mundial (AMB), la Federación Internacional (FIB) y la menos reconocida de la Organización Internacional (OIB), en duelo que se pactó inicialmente el 5 de mayo y se hizo el 15 de septiembre, tras una suspensión de seis meses para el boxeador azteca por dar positivo a sustancias prohibidas.

El único fracaso de Brant se lo propinó el alemán Juergen Braehmer por unanimidad, el 27 de octubre de 2017, cuando el norteño decidió competir en la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés), en la categoría súpermediana (168 libras). El combate se efectuó en el Centro de Congresos y Deportes , de la ciudad germana de Schwerin.

Casi sin recuperarse de la frustración por la derrota, pero convencido que su peso ideal está en los 60 kilos, Brant rivalizó ante su coterráneo Colby Courter, un veterano de 31 años, que acumulaba cuatro adversidades en las últimos cinco ascensos al cuadrilátero. En menos de lo que se cuenta, Brant derribó a Courter en el asalto inicial, lo que obligó al árbitro Mark Nelson a poner fin a las acciones al verlo sin posibilidades de continuar.

Pocas semanas después, Brant contrató como entrenador a Eddie Mustafa Muhammad, un ex campeón mundial de la división semipesada, quien lo puso en forma óptima para el duelo ante Murata, que venció con una gran actuación. “Convertirme en campeón mundial fue un sueño que se hizo realidad”, dijo Brant a escasos días de chocar ante Baysangurov. “Y resulta muy especial que mi primera defensa sea en Minnesota y en frente de mis fanáticos. Comprendo perfectamente la tarea que tengo ante mí, porque mi oponente es muy talentoso y buscará despojarme del título”.

GOLOVKIN … CANELO, ¿QUE SIGUE PARA BRANT?
“Rob es un boxeador con mucha pegada y me gustaría verlo ante Golovkin”, dijo Muhammad, de 66 años, al sitio BoxingScene.com. “Es un deportista integral, que tiene habilidades y aplica los fundamentos del boxeo, pero también posee suficiente fuerza en sus puños para acabar los combates antes de lo programado. Aparte de Jacobs, no creo que Golovkin ya enfrentado a nadie como mi discípulo”.

Aunque no se ha despejado completamente el futuro de Brant, pues firmó en el contrato una cláusula de revancha ante Murata, lo inmediato para el ahora monarca estadounidense es derrotar a Baysangurov, quien inexplicablemente y sin chocar con adversarios de primer nivel, ocupa el puesto 8 en la clasificación de la AMB y el 14to en la Organización Mundial (OMB).

Sin dudas, hay mucha tela por donde cortar para que se concrete el Brant-Golovkin, aunque quizá el mayor obstáculo sea el riesgo económico que vea la promotora Top Rank para el kazajo, porque desde el punto de vista lógica es conveniente para ambos y de atracción para el público. A Brant le concedería la oportunidad de demostrar su verdadero talento y a Golovkin una antesala importante para reconquistar un título mundial y colocarse a las puertas de la trilogía versus Canelo Alvarez.

Por su parte, el pelirrojo mexicano tiene un rival muy difícil en el estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, al que enfrentará en una pelea de unificación el 4 de mayo en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, con los cinturones en juego del Consejo Mundial (CMB) y el de súpercampeón de la AMB, que posee el azteca, y el de la Federación Internacional (FIB) en manos del norteño.

“Creo que mi hombre puede vencer a esos tipos”, añadió Muhammad, quien conquistó la corona al aplicar el cloroformo en el séptimo asalto a Marvin Johnson, en marzo de 1980 y la defendió con éxito par de veces. “También me parece que Triple-G después de sus últimas peleas ha descendido uno o dos pasos. Igualmente, no tengo dudas que si Rob consigue un buen golpe en la barbilla de Golovkin, la pelea puede terminar en cualquier momento”.

BAYSANGUROV: “PUEDO SER UNA PIEDRA EN EL ZAPATO DE BRANT”
Baysangurov (17-0-0, 7 KOs) hará su primera presentación en Estados Unidos y en particular frente a los seguidores de Brant, lo que significa obstáculos adicionales para tener un buen desenvolvimiento, dado el absoluto respaldo que tendrá el peleador local. Es el hermano menor de Zaurbek Baysangurov, ex monarca mundial de la categoría súperwelter, retirado en 2014.

“Estoy muy feliz y orgulloso por recibir esta gran oportunidad de demostrar mis habilidades”, afirmó Baysangurov ante varios medios y a través de un traductor. “NO decepcionaré a mi equipo y lo daré todo sobre el cuadrilátero para regresar con la corona. Sé que es un reto difícil porque Rob Brand es un buen boxeador y un gran campeón, pero este es mi momento de brillar. Si no viene bien preparado, seré una piedra en el zapato de Brant”.

Baysangurov, de 21 años, venció unánime al mexicano Paul “Chicho” Valenzuela, el 2 de octubre, en el Sport Palace, de Kiev.

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