“El Boxi” Castaño pronostica KO al cubano Erislandy Lara Por J.J. Álvarez

Como proyectiles letales, desde Buenos Aires hasta Houston viajan los bombazos verbales del campeón súperwelter Brian Castaño. Pero la respuesta, casi obligatoria, atraviesa desde el norte hasta la capital argentina por intermedio del ex monarca mundial cubano Erislandy Lara, su rival el 2 de marzo, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el sudamericano expondrá por segunda ocasión el cetro “regular” de la Asociación Mundial (AMB), correspondiente a las 154 libras.

Vale recordar que la AMB mantiene una larga lista de monarcas en cada división, entre ellos un campeón “regular” (Castaño) y un “súpercampeón” (Jarrett “El Rápido” Hurd), quien se apropió de ese cinturón al doblegar precisamente a “El Sueño Americano” Lara por fallo dividido, el pasado 7 de abril, en el hotel y casino Hard Rock, de Las Vegas.

En esa ocasión prácticamente decidió una caída que le propinó Hurd (22-0-0, 15 KOs) en el asalto del adiós, cuando las acciones marchaban parejas y ambos habían protagonizado una batalla campal desde el comienzo del pleito. Burt A. Clements se inclinó por Lara 114-113, en tanto Glenn Feldman y Dave Moretti dieron igual puntuación, pero favorable al norteño, entonces también con la corona de la Federación Internacional (FiB).

Lara, señalado en ocasiones como “aburrido” por su forma elusiva de combatir, demostró que igualmente es capaz de intercambiar con sus rivales, como lo hizo ante Hurd, en un duelo de golpes de principio a fin, sin que ninguno cediera. Tanto es así, que el pleito recibió el reconocimiento “Pelea del Año” por los especialistas de boxeo de la cadena deportiva ESPN.

También conocido por el pseudónimo de “Ray Sugar”, Castaño, de 29 años, reconoció que no existen enemigos fáciles, mucho menos cuando el inmediato oponente tuvo una exitosa trayectoria en las filas amateurs, ha sido monarca mundial profesional de la misma categoría y ha mantenido el título en varias exposiciones.

“Sabemos que Lara es un peleador astuto, que puede ser difícil de atrapar por su rapidez, pero yo soy más demoledor que siempre persigo a mis rivales”, dijo Castaño, desde la bulliciosa ciudad Isidro Casanova, en la provincia de Buenos Aires, donde se entrena bajo la guía de su padre, ex boxeador. “Lara se mueve muy sabiamente alrededor del ring y domina muy bien los tiempos para desempeñarse en la riposta. Pero probablemente no haya enfrentado a alguien como yo, pero debo cortar sus desplazamientos y ser más inteligente para colocar mis puños”.

Para Castaño, de 6 pies y una pulgada de estatura y 67 pulgadas de alcance, será su quinta presentación frente al conocedor público estadounidense, pero la primera vez en Nueva York. El cubano es inferior en tamaño con 5´9, pero sus brazos son más largos, con una extensión de 74 pulgadas. Igualmente la experiencia favorece al nacido en la oriental provincia de Guantánamo. Éste ha tenido 13 peleas de 12 asaltos y en 8 de ellas tuvo que esperar por la decisión de los oficiales, mientras Castaño solo ha escenificado 2 pleitos con el máximo de rounds, ambos en sus reyertas más recientes.

En el duelo previo, en la primera defensa de la faja de las 154 libras, Castaño anestesió al zurdo francés Cedric “Titi” Vitu, en Boulogne-Billancourt, Francia. El desenlace ocurrió cuando faltaban 33 segundos para que concluyera el duodécimo asalto, el 10 de marzo del pasado año. En ese momento y antes que el árbitro Gustavo Padilla detuviera las acciones, el púgil galo sumaba 11 victorias en forma consecutiva.

“Lara sin dudas es un peleador famoso que posee mucho talento y en la práctica será un gran desafío para mi carrera, pero buscaré ser el primero en noquearlo, por lo que tendré que combatir en forma inteligente para lograrlo”, añadió Castaño, quien como aficionado tuvo balance de 181 victorias, cinco reveses e igual cifra de peleas sin decisión. También se alzó con la medalla de oro en los Juegos Sudamericanos de Colombia en 2010.

ERISLANDY LARA BUSCA LA REDENCION EN LAS 154 LIBRAS
Ubicado en la segunda plaza de la clasificación de la AMB, Lara (25-3-2, 14 KOs) intenta convertirse nuevamente en monarca del orbe, aunque seguramente no arriesgará tanto como hizo ante Hurd, lo cual es contrario a su esencia de boxeador con rapidez de manos y piernas, que utiliza con precisión el contragolpeo y posee fortaleza en sus puños. Cuando se lanza a los intercambios, como hizo frente a “El Rápido” Hurd, sus oponentes incrementan las posibilidades de triunfo, por lo que seguramente el plan táctico ante Castaño estará enfocado en moverse constantemente y aprovechar las brechas defensivas del sudamericano para conquistar la victoria utilizando su boxeo preciso y quirúrgico.

“Esta es una pelea que tengo que ganar y confío en la preparación que hemos realizado y en mis habilidades”, afirmó desde su cuartel general en Houston, Texas, donde recibe la asesoría de Ronnie Shields, el entrenador que lo llevó hasta la cima y ahora también guía al zurdo Guillermo “El Chacal” Rigondeaux, ex titular ecuménico de las 122 libras.

Además del dudoso fracaso ante Hurd (Lara tenía buena ventaja al momento de la caída), otras dos decisiones dudosas han sido parte de la trayectoria de Lara desde que saltó a la filas rentadas. En 2011, los jueces le otorgaron la victoria al estadounidense Paul Williams, pero resultó tan bochornoso el fallo, que los tres encargados de otorgar las boletas fueron suspendidos indefinidamente por la Junta de Control Deportivo del Estados Nueva Jersey.

Tres años después, nuevamente los encargados de hacer ¿justicia? posibilitaron que al mexicano Saúl “Canelo” Alvarez le levantaran el brazo, en julio de 2014, en una votación dividida, que volvió a demostrar las lagunas –quizás malas intenciones o intereses ocultos- de los oficiales.

“Un triunfo contra un boxeador más joven como Castaño permitirá que todos en el boxeo sepan que todavía estoy en la élite”, afirmó Lara, de 34 años. “He enfrentado a púgiles muy talentosos y, para ser honesto, algunos dicen que debería estar invicto porque hubo malas decisiones, pero contra eso no puedo hacer algo. Mi único objetivo ahora es derrotar a Castaño y hacerlo de una manera convincente”.

“El Sueño Americano” Lara aceptó que Castaño es un peleador muy talentoso, con elevada estatura para la división, y que resulta peligroso, ya que además se mantiene invicto. “El tiene poder y enfrentó a buenos adversarios entre los aficionados, pero nunca ha estado en el ring frente a alguien como yo. Me siento todavía joven y está es una ocasión para evidenciar que me quedan al menos de tres a cinco años más en el boxeo”.

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