El “gigante” José Ramírez expone ante su tocayo “Chón” Zepeda Por J.J. Álvarez

Su elevada estatura difícilmente le permita mantenerse en las 140 libras, pero por el momento el estadounidense José Carlos Ramírez disfruta de su corona del Consejo Mundial (CMB), la que expondrá ante el mexicano José Zepeda, el domingo 10 de febrero, en el Save Mart Center, de Fresno, California, que significará la segunda defensa del título para el monarca.

Con 5´10 de talla y 72,5 pulgadas de alcance, el “gigante” Ramírez (23-0-0, 16 KOs) tendrá un complicado pleito ante “Chón” Zepeda (30-1-0, 25 KOs), un fuerte pegador que va siempre al ataque sin importarle las consecuencias y ha anestesiado a seis de sus últimos siete adversarios, el más reciente en el séptimo asalto, el venezolano Domicio Rondón en octubre pasado, en Baja California, México.

Ramírez se impuso por unanimidad al mexicano Antonio “El Implacable” Orozco, el 14 de septiembre pasado, en la misma instalación donde enfrentará a Zepeda. Fue una batalla campal la que sostuvieron Ramírez y Orozco, en un combate sin tregua ni pausa, que mantuvo el ritmo de los intercambios de principio a fin. En esa ocasión, el plan táctico de Ramírez fue impactar en las zonas blandas, en tanto su oponente insistió repetidamente con el gancho de izquierda tanto al abdomen como a la cabeza.

Hubo de todo, pero la rapidez y potencia de Ramírez resultaron determinantes para que Orozco cayera a la lona en el 4to y en el 8vo, aunque regresó a la refriega con las agallas que caracterizan a los guerreros mexicanos en el boxeo. También el monarca con sus golpes abrió heridas en los dos ojos del derrotado, en el izquierdo en el 4to y en el derecho en el sexto. La intensidad y el fragor ofrecidos por ambos, posibilitó que fuera incluida entre las candidatas a mejor pelea de 2018.

OPTIMISTA RAMIREZ BAJO LA SUPERVISION DE ROBERT GARCIA
“Nuestra química es genial”, afirmó Ramírez, de 26 años, a varios medios en Los Angeles, al valorar su vínculo con el prestigioso técnico mexicano Robert García, quien lo entrena por segunda ocasión consecutiva. “Mi confianza está creciendo y él está sacando lo mejor de mí. Todavía soy un joven campeón, que continuará mejorando con cada pelea. Robert ha estado trabajando en las cosas que necesito mejorar”.

Casi un año atrás, el 17 de marzo, Ramírez conquistó la faja vacante súperligera del Consejo Mundial (CMB), al derrotar a su coterráneo Amir “Young Master” Iman, en El Teatro, del histórico Madison Square Garden, de Nueva York.

Sobre Zepeda, su próximo rival, Ramírez reconoció que es un buen peleador zurdo, que tiene un solo revés, pero “mi trabajo es neutralizarlo y tomar el control de la pelea. Entreno para ganar, estoy hambriento de nuevos triunfos y estoy seguro que Zepeda me ayudará a conseguir mis objetivos, entre ellos crecer como boxeador”.

REGIS PROGRAIS Y MAURICE HOOKER EN EL HORIZONTE
Al responder una pregunta sobre la posibilidad de enfrentar al también norteño Regis “Rougarou” Prograis (23-0-0, 19 KOs), Ramírez enfatizó que “va a suceder y es sólo cuestión de tiempo, porque los queremos ese combate. Pero habrá que esperar que él termine su torneo y entonces podremos hacerlo realidad. También me encantaría unificar con Maurice Hooker (propietario del cetro de la Organización Mundial), pero ahora estoy enfocado en Zepeda. Tengo que vencerlo primero para concretar esas otras peleas”.

El zurdo “Rougarou” Prograis, de 29 años, derrotó unánime al inglés Terry “Turbo” Flanagan en cuartos de final de la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés) y en la ronda semifinal chocará contra el belarús Kiril Relikh (23-2-0, 19 KOs), vencedor también por fallo judicial del veterano ruso Eduard “El Aguila” Troyanovski. En el combate Prograis-Relikh estará en juego el título “regular” de la Asociación Mundial (AMB), que posee el europeo.

NUEVA OPORTUNIDAD MUNDIALISTA PARA ZEPEDA
Nacido hace 29 años, en La Puente, California, Zepeda se encuentra imbatido en sus últimas ocho peleas, con una sin resultado (NC) frente al nicaragüense Jose “Quiebra Jícara” Alfaro en octubre de 2015, cuando el estadounidense sufrió una profunda herida en el ojo izquierdo por un cabezazo, que obligó a suspender las acciones, después que el médico de turno hizo la sugerencia al réferi Fernando Rentería.

Solo tres meses antes, el 11 de julio, Zepeda sufrió el único revés de su carrera profesional, también a causa de un traumatismo, ocurrido en el segundo asalto ante el británico “Turbo” Flanagan. En esa fracción a Zepeda se le dislocó el hombro izquierdo y a pesar de ello continuó combatiendo hasta que finalizaron los tres minutos. Al observar la situación, el árbitro Marcus McDonnell se dirigió a la esquina de Zepeda, donde los preparadores ratificaron que no estaba en condiciones de seguir.

“He estado esperando este momento desde aquella pelea contra Terry Flanagan”, dijo Zepeda. “He entrenado muy duro, puedo decir mejor que nunca y estoy muy agradecido con mi equipo y también con José Ramírez por darme esta oportunidad. No voy a desperdiciarla para conseguir mi sueño de ser campeón mundial”.

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